martes, mayo 23, 2006

Los obispos güelfos

Los obispos están dispuestos a declarar la unidad de España "un bien moral", según ABC. Atacan al nacionalismo con más nacionalismo. Una de las peores maneras de hacerlo. A los mitos de los pueblos con los pecados de los separatistas. Y no dejo de preguntarme dónde escribió Dios tantas constituciones.
Rebrota el nacionalcatolicismo. Inevitable.
Nacionalcatolicismo hay desde hace tiempo en Euskadi y Cataluña, donde sus prelados cuidan las sagradas raíces de la nación antes de que los estatutos se atrevieran a mentarlas. En los jardines de los frailes crecen y se forman los constructores de naciones y esta nación de naciones no sería lo que es sin ellos.
Una vez le pregunté a un amigo catalán y católico de dónde provenía su nacionalismo: "De la escuela y la catequesis", me aclaró.
Los obispos entierran (otra vez) a Aristóteles y a Santo Tomás para volver a una versión güelfa (imperial) de San Agustín y su Ciudad de Dios. Aconsejaba el viejo Aristóteles en su Política diferenciar la virtud privada de la pública. La primera necesita del conocimiento, la segunda de la participación en la república.
San Agustín separaba la ciudad terrena de la celestial, la una reino de Satán, la otra de Dios. Por eso la comunidad cristiana debe tender a la divina y la iglesia es su senda. Los obispos unionistas, oyentes y accionistas de la Cope, ven a Satán desmembrando el estado, alimentado en su voracidad pecaminosa con el matrimonio homosexual, la pérdida de la regalía de la educación católica, obligatoria y con nota. Ateísmo sistemático, lo llamaba Gaudium et spes, el documento político del Concilio Vaticano II.
"Se reprueban también todas las formas políticas, vigentes en ciertas regiones, que obstaculizan la libertad civil o religiosa, multiplican las víctimas de las pasiones y de los crímenes políticos y desvían el ejercicio de la autoridad en la prosecución del bien común, para ponerla al servicio de un grupo o de los propios gobernantes". Palabras iluminadas de la constitución pastoral que la Conferencia Episcopal airea en esta España de a estatuto reformado por día.
Y temen por el Concordato. ¿Quién pagará los diezmos del Concordato si el estado se divide?
¡Ah, vigilancia de las almas y el cepillo!
Santo Tomás defendía que la iglesia no debe andar en cuitas y disputas de príncipes. Coincidía entonces con Maquiavelo y Aristóteles. A un lado, el imperio, al otro, el sacerdocio, y juntos en la búsqueda de un bien común.
Pascal, empeñado en encontrar los vínculos entre la fe y la razón para un más virtuoso ser y un mayor conocimiento, escribía después para acomodo de las cañas pensantes que la iglesia vivía con justicia verdadera y sin violencia, mientras la justicia de la opinión de la mayoría necesita de la fuerza de la espada.
Una cosa es la virtud y otra la legalidad. Una cosa es la política y otra el pecado.
Otra vez el viejo Aristóteles. Alertaba en su Política de que los estados cambian, pero no los ciudadanos, son los mismos pero buscan la forma de estado más conveniente para su bien común en cada momento. "A la constitución es a la que debe atenderse para resolver sobre la identidad del estado".
Pero ninguna constitución tiene la eternidad de las tablas de la ley de la montaña. La unión por el imperio constitucional inspirado por la iglesia.
En las montañas lucenses y en las piedras de Mondoñedo y o santo dos croques monseñor Rouco Varela no reconoce a Aristóteles y a Tomás. Mejor la inspiración agustiniana.
Los profesores académicos dicen que uno siempre vuelve a su tesis doctoral. La de Rouco es Iglesia y Estado en la España del siglo XVI. Premonitoria. El Imperio y la virtud en la corte adusta de los Austrias. Hace poco la publicó ampliada como libro: España y la Iglesia católica.
Seguramente el buen estado es un lugar propicio para el bien moral de los ciudadanos y el mal estado los corrompe. De ahí a que los presuntos o confesos separatistas sean depositarios de la maldad, ¡caramba!
Algunos como los democristianos de Unió y el PNV tendrán que dar cuenta en sus parroquias.
Ya pasamos demasiado tiempo en la Sagrada Cruzada con gobernantes bajo palio. Otra vez no. Acabarán beatificando a algún etarra o descubriendo algún santo botiguer de estatutos.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿El ABC contra la COPE?

Anónimo dijo...

Federico y Cesar, los mayores activos de la Cope

Anónimo dijo...

Con el ejemplo de Montenegro, apoyada su autodeterminación por la union europea, tendran que afinar los argumentos.

Seneca Mood dijo...

Estupendo artículo, colega. La iglesia, como siempre, jugando en todos los paños y abonando los valores más reaccionarios. Apostando por la eficacia de la avaricia y el miedo, que son los pilares históricos de su fuerza. Fuerte con los débiles y débil e indulgente con los fuertes. Nada es suficiente para denunciar su hipocresía y su falsa espiritualidad. Ellos son los principales conspiradores contra la dignidad de la condición humana. Es un insulto a la razón que, a estas alturas de la historia, su chinriguito siga funcionando pese a sus groseros trucos de trileros.

Anónimo dijo...

Cada vez se le ve más el plumero. Lástima que todavía conserven tanto poder ((( aunque se les escapa lentamente)))
Por una sociedad laica y libre de salvadores apocalípticos.
Salud !!!

Tvrtko dijo...

La unidad de España, valor reaccionario... me lo quedo. Los obispos catalanes y vascos nunca han firmado que la no-unidad de España sea un bien moral, ni siquiera social. No parece tan distinta de la relación especial del PP -y algunos sectores socialistas- con la Iglesia católica la democracia cristiana de UDC y PNV.

A veces es pertinente y lúcido criticar elementos que no están presentes en otras ideologías. Se puede criticar algo relacionado con el nacionalismo español sin mencionar casos tan o más graves de los periféricos (también españoles). Incluso denostar algo que perjudica sólo a los 'otros nacionalistas'. Es signo de madurez asumir los propios fallos sin escudarse en los ajenos. Reales, presuntos o supuestos.

Igone dijo...

pues si, ciertamente algunos daremos cuenta a nuestras parroquias y a nuestros obispos.... pero estamos tranquilos porqe los que han hecho esas declaraciones, las llevan haciendo años, y no varian de las de antaño...

El caso es que la Iglesia, la de Benedicto, no va por donde va Monseñor Rouco Varela, y si no que se lo pregunten al PP que tan indignado esta porque el Vaticano esta cerca del nacional-terrorismo vasco por las influencias que este tiene en el vaticano...¿otegi se ha ordenado y yo no me he enterado?

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