lunes, febrero 08, 2010

Google olvida la publicidad en sus anuncios


Google se estrenó como anunciante convencional en la Super Bowl, el espacio más deseado por las marcas y más valorado por los espectadores norteamericanos. Pero en su auncio el Gran Buscador se olvidó de su publicidad, los anuncios contextuales y el SEM que son el corazón de su negocio.
Ni en Parisian Love ni en ninguna de sus otras Search Stories aparecen los anuncios contextuales. Los Ad Words que devuelven las páginas de búsqueda junto a los resultados de su algoritmo.
Google refuerza su marca tras años de convencer a los demás de la escasa utilidad de la publicidad en medios tradicionales. Y apuesta además por presentarse como una empresa de servicios y contenidos, con guiños a la música, los libros, los mapas y la geolocalización, la educación o los negocios locales o las redes sociales.
Google se entrega a la gran ventana de la televisión cuando los anunciantes tradicionales desconfían del medio más que nunca.
Google se comporta cada vez más como un medio e intenta convencer al público de que a todo se puede llegar desde sus páginas.
¿Por qué?
Para aumentar el negocio, conectando como nunca contenidos digitales con las necesidades, negocios y oportunidades de la vida cotidiana para fortalecer el negocio 360º. Y también porque en la nueva internet en parcelas a través de herramientas de acceso, de aplicaciones a redes sociales, aumenta la competición para Google de otras plataformas como Bing (Microsoft) o Facebook, que ya va camino de ganarle en el flujo social de las noticias y en los móviles.
Así que Google se presenta en sus spots comerciales como una marca de la máxima utilidad y sin los molestos anuncios externos. El mensaje es que todo sigue estando en Google.

No me resisto a este homenaje a The National.

Las redes sociales se adueñan del móvil

Facebook ya es el sitio más frecuentado por los usuarios de internet móvil en Gran Bretaña. Casi cinco millones de usuarios de un total de 16 millones que acceden a internet desde sus teléfonos, por delante de Google (4,5 millones) o Telefónica (3,7), Orange (3,5) y Vodafone (3,3).
Las redes sociales se consolidan como uno de los grandes motores del acceso a internet móvil. En España uno de cada tres usuarios acceden ya a sus redes a través de los smartphones, principalmente, según datos de recientes estudios.
El dominio de las redes sociales, como en el caso de las noticias o del vídeo aumenta. Un fenómeno que aumenta el negocio de la banda ancha móvil pero que también explica gran parte de la presión de las operadoras de telecomunicaciones por acabar con la neutralidad de la red, cobrar por la distribución de contenidos y reducir el poder de Apple, Google o Facebook.
El uso de aplicaciones de móviles y el acceso a redes aumenta en todos los países, como también muestran estas cifras de Estados Unidos a final de 2009.

Un mercado en el que iPhone (Apple) y Android (Google) son las únicas plataformas que crecen en el último trimestre del año pasado frente a descensos de Blackberry, Microsoft o Palm.

Telefónica amenaza la neutralidad de la Red


El presidente de Telefónica, César Alierta, ha sido claro: "Lo que es evidente es que los buscadores de Internet utilizan nuestra red sin pagar nada, lo cual es una suerte para ellos y una desgracia para nosotros. Pero también es evidente que esto no puede seguir. Las redes las ponemos nosotros; los sistemas los hacemos nosotros; el servicio postventa lo hacemos nosotros, lo hacemos todo. Esto va a cambiar, estoy convencido".
La alarma avanza. La neutralidad de la Red no impedirá que en Europa haya ciudadanos premium y de segunda clase.
Los primeros, dispuestos a pagar por los servicios digiales avanzados, de la banda ancha a las aplicaciones de móviles (otro de los objetivos señalados por Alierta), la telefonía por internet o el cloud computing cuando todo está en la red.
Las telefónicas hasta ahora han hecho pagar al usuario final. La disponibilidad de contenidos y servicios en internet es el principal motor del crecimiento del negocio de las operadoras y ha hecho que en España se alcancen los 9,7 millones de líneas de banda ancha.
Pero el aumento del streaming, la voz en internet (voIP), y los contenidos y aplicaciones en la red aumenta sus demandas para cobrar a los creadores y gestores de servicios digitales. Entre los objetivos está la financiación de las nuevas redes y participar en un negocio en crecimiento cuando no parece factible aumentar el precio de conexión de los usuarios por el aumento de la competencia.
Quizá las telecos olvidan que disfrutan del dominio público radioeléctrico para su negocio y que deben respetar algunos principios, pocos, de servicio público. Y también que el intento de imponer licencias chocaría con la independencia funcional. Muchas operadoras, como Telefónica, además de comercializar las redes, son propietarias de servicios de internet como portales (Terra), correo electrónico, aplicaciones (como las que Telefónica intenta explotar para sus móviles), etc. Además de servicios audiovisuales y televisiones, de Imagenio a sus participaciones en plataformas como Digital Plus.
Las autoridades de la competencia también tienen algo que decir en esta batalla.
La Comisión Europea ya ha dejado vía libre al reconocer que la neutralidad de la Red -reafirmada tras la aprobación del Paquete Telecom con una mínima definición- no significa impedir a las telefónicas una "legítima gestión de la Red", en palabras de la comisaria Viviane Reding. Neelie Kroes, comisaria encargada de la agenda digital, parece más dispuesta a no permitir la discriminación comercial.
El compromiso de la Comisión Europea se inclina por sostener la neutralidad de la Red con una garantía de acceso a un mínimo de servicios y la interoperabilidad de las redes, pero no excluye el pago y las licencias por servicios avanzados.
Una visión que se está imponiendo con la marca de ligera corregulación o nuevo consenso y que obligaría a los proveedores de servicios y contenidos: buscadores, audiovisual, streaming, p2p, etc. a pagar licencias a las telefónicas.
Es una de las prioridades de BEREC, el nuevo regulador europeo de telecomunicaciones, que este año debe pronunciarse sobre la neutralidad de la red.
Hace sólo unos meses que el gobierno norteamericano reforzó su voluntad de preservar la neutralidad de la red con dos nuevos principios: no discriminación y transparencia en la gestión, enunciados por Julius Genachowski, presidente de la Federal Communications Commission (FCC).
La FCC permite a las telefónicas regular la velocidad de sus redes por motivos técnicos -saturación, problemas en la red, etc.- pero no por motivos económicos. Europa parece más empeñada en estimular el tendido de las lineas de nueva generación y dejar a las telefónicas, entre las que están todavía los viejos monopolios, la posibilidad de cobrar a los proveedores por sus servicios.
En el debate está el futuro de una red abierta y libre, el acceso de los ciudadanos a la sociedad de la información sin más restricciones económicas, y el desarrollo de un nuevo modelo de gestión y rentabilización de internet que los operadores de telecomunicaciones, igual que las televisiones, diarios, industria de la música, etc. quieren que sea compartido. Todos presionan para acabar con la franquicia de las empresas de internet y repartir los beneficios del acceso de los usuarios a los contenidos y servicios. A cualquier coste.

Menos publicidad institucional en 2010

El gobierno vuelve a rebajar la inversión en publicidad institucional en 2010. Invertirá 130,9 millones de euros, un 13,8% menos que el año pasado, cuando se gastaron en campañas publicitarias en los distintos medios 151,9 millones.
Mucho menos se reducen las campañas comerciales, las de servicios y productos de las administraciones. Se invertirán 146 millones en 45 campañas, millón y medio menos que el año anterior.
En total la inversión publicitaria de la Administración General del Estado será de 276,9 millones de euros, un 7,5% menos que en 2009.
La reducción de la publicidad institucional es uno de los objetivos del gobierno de Zapatero desde la aprobación de la Ley de Publicidad y Comunicación Institucional de 2005. Desde entonces la publicidad oficial no ha cesado de reducirse. Entre 2007 y 2010 la rebaja ha sido de más de la mitad (51%): de 268 millones a los 130,9 aprobados para este año en el último Consejo de Ministros.
El gobierno lanzará 114 campañas institucionales, 20 menos que el año anterior y 62 menos que hace tres años, cuando se lanzaron 176 campañas.
El resto de la publicidad institucional de las administraciones públicas también se ha rebajado con la crisis, pero continúa siendo uno de los resortes de poder con los medios más importantes, especialmente para las autonomías.
La lucha por la publicidad institucional, la transparencia y las condiciones de su reparto son uno de los debates continuos por toda la geografía. Para muchos medios locales, la publicidad institucional es su principal fuente de ingresos y sin ella no subsistiría. Lo que plantea muchos reparos sobre su independencia.
Como el año pasado, las campañas se realizarán principalmente en prensa, internet, radio y televisión, según el volumen de inversión. Una estructura del gasto que ha cambiado los últimos cuatro años.
En 2006 la prensa recibió 122 millones de euros frente a 93 en 2009. Internet ha pasado en los mismos años de 33 millones a 90, el mayor aumento entre los grandes soportes. Radio y televisión también han crecido en los mismos años, aunque en una proporción inferior.
La mayor inversión por ministerios será para Industria, Medio Ambiente, Interior, Trabajo y Fomento. Las campañas más caras serán las de la Dirección General de Tráfico, el reclutamiento en las Fuerzas Armadas y la de ahorro de energía de Industria.
La reducción de la publicidad institucional se publica cuando el gobierno está a punto de retomar los contactos con los editores de diarios para diseñar un plan de ayudas a la prensa.

domingo, febrero 07, 2010

Gil Scott-Heron vuelve


Gil Scott-Heron me gustó antes de que pudiera entender sus letras. Siempre fue la cara más oscura del funk. Más tenebroso que Sly Stone, más político que la mayoría del funk y el soul. The Revolution Will Not Be Televised lo haría famoso más allá del ghetto a mediados de los 70 y su furia y ese fraseo del primer Wayne Shorter o de los excesos místicos de Coltrane sería la cuna del rap.
Y lo coronaron padrino de todos los que desde entonces babean las calles y saben que bajo los adoquines sólo hay mierda.
Y hay que rascar y rascar para la poesía.
Scott-Heron es para mí Jonathan Lethem y la perdición de The Fortress of Solitude. Surco a surco.
Scott-Heron vuelve para seguir haciendo poesía y política social cuando Estados Unidos tiene un presidente mulato y Joe Trippi, que eligió el nombre de su canción más famosa para retratar el nacimiento de la ciberpolítica, puede seguir pensando que la puta revolución vive ahora comercializada por Facebook y Sarah Palin es la encarnación con bata de Doris Day de la revuelta republicana.

viernes, febrero 05, 2010

Enric Hernández dirigirá El Periódico

Enric Hernández será desde la próxima semana el nuevo director de El Periódico de Catalunya.
El nuevo director tendrá la tarea de poner en marcha un plan estratégico impuesto por La Caixa para rebajar la difusión y los costes del diario catalán hasta los cien mil ejemplares. Una cifra que se considera sostenible y que permitirá ahorrar los enormes gastos en los que incurren la mayoría de los diarios españoles, tanto en promociones como en ejemplares gratuitos o de escaso retorno, para mantener la difusión.
Rafael Nadal, sucesor de Antonio Franco, director fundador de El Periódico, deja el Grupo Zeta tras haberse encargado de una de sus etapas más duras, tanto por la crisis de la prensa como por los problemas internos del grupo presidido por Antonio Asensio hijo.
Enric Hernández había sido delegado en Madrid de El Periódico hasta su fichaje el año pasado para la dirección de El País en Cataluña. Su fichaje se produjo tras el fracasado intento de convertirse entonces en director adjunto de El Periódico.
Según varias fuentes, el plan estratégico del diario no descarta una venta en mejores condiciones que las actuales tras su saneamiento.
El Grupo Zeta está cerrando la venta de La Voz de Asturias a Público tras un fuerte ajuste de personal y de reducción de costes. Otros diarios regionales del grupo han recibido ofertas de varios grupos de prensa, como Mediterráneo o El Periódico de Extremadura, pero todavía no hay ninguna otra venta confirmada.

Facebook y Twitter son motores para las noticias

Facebook se consolida como uno de los grandes motores de tráfico de la información. Con 400 millones de usuarios en todo el mundo y ocho millones de usuarios activos en España es el dueño del flujo social: la corriente de información continua compartida entre los usuarios.
Facebook, con su gran volumen, y Twitter, con usuarios de más edad y más interesados en la información, empiezan a ser una alternativa a buscadores, agregadores y webs de recomendación social -como la todopoderosa Menéame en España- y, por supuesto, a los lectores de suscripciones RSS.
Pero además son los grandes aspirantes a convertirse en los líderes del marketing viral y de la gestión de la participación tanto de diarios como de televisiones.
El análisis del tráfico de los medios informativos muestra que todavía están lejos de la afluencia de visitantes de Google, pero se acercan cada vez más a Google News, Menéame y otros referentes.

Tienen además ventajas para los medios:
Los periodistas y los propios medios pueden participar directamente en la promoción viral de sus contenidos.
Su ritmo de recomendación es muy corto e inmediato, sirve para detectar tendencias muy rápidamente.
Pero también inconvenientes: cada vez más usuarios se conforman con los breves que leen en redes sociales, buscadores y agregadores sin llegar a la fuente de la información.
A los usuarios les permite seguir de cerca qué recomiendan sus amigos o las personas con las que compartes intereses. Y con el filtro humano que mejora cualitativamente los algoritmos y evita pérdidas de tiempo y visualizaciones inútiles.

Responsables de medios digitales españoles señalan su crecimiento.
Para Adrián Segovia, analista de iMarketing de El País, los considera ya la segunda puerta de entrada tras los buscadores y destaca su importancia para las grandes noticias.
Miguel Ángel Díaz Ferreira, de Red Karaoke, destaca que cada vez concentran más tiempo de consumo de los usuarios y Julio Alonso, de Weblogs SL, cree que "pasamos de monocultivo Google a dos o tres fuentes de tráfico relevantes".
Ricardo Galli, fundador de Menéame, sigue creyendo que las redes sociales están muy lejos de esta página de recomendación social."Menéame da entre 5.000 y 25.000 visitas a las informaciones de portada", explica, y cree que las redes están todavía muy por debajo de esas cifras. Sin embargo, Galli reconoce que "son buenos recomendadores, pero de funcionamiento y audiencias muy diferentes".
Perfiles diferentes en función de cada uno de los servicios y redes sociales. Una tendencia creciente cuando las audiencias se especializan y los usuarios, cada vez más conocedores de las ventajas de cada uno, discriminan con mayor eficacia para qué usan cada una de las redes sociales.

Hace unos días, Hitwise analizaba los datos de Facebook en Estados Unidos para asegurar que Facebook es la cuarta ventana de entrada a la información y supera ya a Google News como selector de noticias.
Por eso no extraña que el propio blog de Facebook se anime a los usuarios a crear una lista de noticias de medios para potenciar su consumo desde la red social. Pero también para mantener a los usuarios más tiempo en esta red y aumentar su funcionalidad cuando los medios informativos están entre los contenidos preferidos por los usuarios de redes sociales, tanto en España como en otros países como Estados Unidos.

Un estudio de Chitika, un ad network, muestra la diferencia del comportamiento de los usuarios de Twitter y Facebook respecto a la información. El 28% de los usuarios de Twitter están sobre todo interesados en noticias, un porcentaje que baja al 18% en Facebook, donde la tecnología es lo más demandado, por casi un tercio de sus usuarios.

Para los medios informativos, la gestión social de la información en tiempo real es una revolución. En algunos casos para convertirse en medios sociales, integrando las principales funcionalidades de las redes sociales. En otros casos utilizando las redes como vehículos para sus contenidos y para estimular la participación de los internautas, como las televisiones.
Menos son los que ya las integran de forma natural en el reporterismo de la información y, mucho menos, las redacciones que funcionan internamente como una red social. Pero su incidencia en el periodismo y su negocio avanza.

Spotify incluye artistas relacionados

Spotify inaugura su cuarta pestaña. Además de la pestaña general, las biografías de los músicos (vía All Music) y la radio del artista, ahora incluye la música relacionada.
Una herramienta de recomendaciones que se echaba en falta para mejorar el descubrimiento de música por los usuarios.
Ahora el servicio de streaming se acerca un poco más a Last.fm o Pandora y anima un mayor consumo de música y más interés para sus usuarios.

Facebook une a 400 millones de usuarios

Marck Zuckerberg lo celebra. Seis años después de nacer como una red de comunicación entre universitarios, Facebook es la primera red social del mundo y continúa creciendo con fuerza.
Su fundador anuncia que esta semana llegará a 400 millones de usuarios, aunque la última medición de Nielsen en diciembre de 2009 sólo les otorga 307 millones.

En España, el 64% de los usuarios de redes sociales tienen cuenta activa en Facebook, el doble de Tuenti, su inmediato perseguidor.
Y el crecimiento no para. La expansión de las redes sociales y el crecimiento del acceso en los móviles empuja a Facebook y tiende a hacer cierta la ley de Zuckerberg: los contenidos compartidos por los usuarios se duplican cada año. Parece que también el uso de las redes sociales.

Los diarios franceses pierden compradores

La difusión de los diarios cae en Francia (avisa Toni), como en España, Gran Bretaña y el resto de países desarrollados.
Ni siquiera los rediseños de Liberation, Le Monde o Le Figaro han revertido las pérdidas.
En España preocupa la gran inversión en sostener la difusión con promociones y el sostenimiento de una difusión hinchada con suscripciones y ventas colectivas que en Gran Bretaña se ha empezado a reducir para hacer más transparente y real el mercado, además de reducir costes de una estrategia que la mayoría de los anunciantes ya no se creen.

jueves, febrero 04, 2010

Los medios vislumbran el fin de la crisis

La crisis no ha acabado, pero los medios comienzan a recuperarse. Los últimos meses de 2009 mostraron el principio de la recuperación para la mayoría y en enero la situación ha mejorado.
Las televisiones se benefician del abandono de la publicidad de TVE y la mayoría de diarios y revistas han notado una mejora en la publicidad después de un año de caída como no se recordaba, según varios directivos consultados.
Internet continúa avanzando despacio, sobre todo en los medios informativos. La crisis ha ralentizado el crecimiento de la publicidad digital y ha provocado la caída de precios. Pero además muchos medios como televisiones y diarios han comercializado paquetes que no han mejorado el CPM de sus medios digitales.
La publicidad en internet se diversifica a gran velocidad y la búsqueda de efectividad lleva a campañas que apuestan por los nuevos medios, especialmente los nativos digitales, y aportan menos facturación a los tradicionales. La apuesta por formatos más dinámicos e invasivos tampoco ha logrado una gran mejoría de su efectividad en la mayoría de los casos y avanza la muerte del banner.
La pérdida de difusión y la caída de los ingresos por venta de ejemplares comienza a ser una preocupación más acuciante que la publicidad para el futuro.
Habrá que esperar al cierre de los ejercicios de los principales medios españoles, pero algunos datos internacionales apuntan esa tendencia hacia una recuperación de la crisis que en España se espera más lenta.

News Corporation, el imperio de Rupert Murdoch, acaba de presentar los resultados del último trimestre de 2009 con una mejoría de sus resultados en casi todos los medios.
Avatar, la película en 3D de James Cameron, ha sido el gran impulsor de las cuentas, con una recaudación de 1.450 millones de euros en todo el mundo. Pero el resto de medios de la compañía han mejorado su facturación y sus resultados en los últimos tres meses de 2009 respecto a 2008. Una tendencia visible cuando se comparan estas cifras con las del trimestre anterior, todavía con fuertes caídas.
Algunas tendencias guardan similitudes interesantes para el mercado y los medios españoles.
Las televisiones de pago en Estados Unidos no han dejado de ganar dinero a pesar de la crisis, como sí ha ocurrido con BSkyB en Gran Bretaña, Europa y Australia. Una situación similar a la Española.
Los diarios de Murdoch han mejorado sus resultados por la publicidad, no por el pago, a pesar de la gran campaña a su favor lanzada por el magnate. The Wall Street Journal facturó 259 millones de dólares en el último trimestre del año, 59 más que en 2008, pero su motor ha sido el aumento de la publicidad y los recortes de gastos.
The Wall Street Journal aumentó un 5% su publicidad y su edición digital creció un 17%, muy por encima del aumento de suscripciones y pago por contenidos.
Los diarios británicos de News Corporation (The Times o The Sun entre ellos) han mejorado algo sus cifras y han conseguido parar la caída de publicidad.
Sólo los diarios australianos de News Corporation han continuado perdiendo un 5% de facturación publicitaria, pero han conseguido ralentizar las caídas.
Sin embargo, los problemas continúan para la división digital de News Corporation. MySpace, IGN Entertainment y Hulu (coparticipada con NBC) no acaban de despegar y vuelven a perder 29 millones de dólares en el último trimestre del año.

Rezo y lobby para todos

Zapatero los quiere a todos rezando con él y Obama en Washington. Juan Luis Cebrián (Prisa), Pedro J. Ramírez (El Mundo), José Miguel Contreras (La Sexta), José Manuel Vargas (Vocento), Alejandro Echevarría (Telecinco) y Carlos Herrera (Onda Cero) acompañan al presidente, además de políticos y grandes empresarios.
Café, mucho lobby y huevos revueltos en el Desayuno Nacional de Oración.
Convoca La Familia, como se conoce a The Fellowship Foundation. Una organización cristiana conservadora que desde 1935 cultiva las relaciones con el poder político y económico en desayunos de oración. En 1953 se consolidaron en la capital norteamericana con el respaldo del presidente Eisenhower.
Los desayunos no son para la prensa ni están abiertos a la información. Los periodistas y responsables de empresas de comunicación que acompañan a Zapatero lo hacen como empresarios para estrechar relaciones comerciales y económicas.
¿Pueden resignar su condición de periodistas? ¿Se puede acompañar al presidente en un viaje criticado en algunos de sus medios? ¿Es consecuente para los responsables periodísticos participar en un acto cristiano donde religión, intereses económicos y política se mezclan sin claridad ni transparencia?
La participación de Obama es criticada por amplios sectores de opinión y asociaciones cívicas en Estados Unidos por la opacidad de La Familia. Una organización que politiza la religión, privatiza y comercializa el espacio político y a los cargos públicos en una amalgama de intereses de poder.
Si la presencia de Zapatero es difícilmente justificable desde la coherencia política y sólo puede entenderse desde la diplomacia, la de algunos de los participantes, pródigos en editoriales, columnas y opiniones sobre la separación de religión y política, la transparencia del poder y los intereses económicos, etc. es bien discutible.
Ninguno de los periodistas invitados -entiendo que Cebrián, Pedro J., Carlos Herrera y Contreras aún se consideran así- ha explicado cómo y por qué va, al margen de algunas notas del director de El Mundo. ¿Entenderán sus lectores, oyentes y televidentes su participación en esa reunión sin una detallada y transparente información sobre lo que allí se trata?
Los ciudadanos esperan sus crónicas. Y un poco más de coherencia y responsabilidad.

Prime time fútbol

Más fútbol, más fútbol. Ahora también los lunes. Liga todo el fin de semana y puente para enlazar con la Liga de Campeones los miércoles. Y si a los hinchas no les llega, los viernes, partido de Segunda. Todo para que Digital Plus y Gol TV cobren más en pago por visión y los manirrotos equipos aumenten sus arcas con derechos de imagen.

A pagar. Más. Más. Con el arranque de esta temporada acabó la guerra del fútbol y las cadenas de pago corren para recuperar el dinero perdido. Al comienzo de la Liga las compras de partidos de fútbol en televisión cayeron casi a la mitad respecto a la temporada anterior. La costumbre de los encuentros gratis y la escasez de descodificadores de pago para la TDT se notaron en las huchas de los dueños de la tele. Así que ahora que los descodificadores nos invaden la jornada se estira para no agolpar tanto partido los domingos. Los aficionados de sofá, a calentar más banquillo y a rellenar las huchas del fútbol y la televisión de viernes a lunes. Sin descanso.

"Lo que pretendemos es compaginar el interés de los aficionados con el de los clubes y los operadores televisivos", reconoció Carlos del Campo, secretario de la Liga con nombre de banco. Los clubes españoles ganan menos por derechos de imagen, unos 500 millones por temporada, que los grandes europeos. La tele representa un 35% de sus ingresos frente a más del 40% en Gran Bretaña o el 60% de Francia o Italia.

El fútbol asegura grandes audiencias, pero el pay per view sufre. Gol TV ha logrado un millón de suscriptores entre todas las plataformas, pero la media de espectadores de los partidos de pago es de poco más de 350.000 incluyendo Canal + Liga. No alcanza para tanto crack y tanto dispendio. Televisiones y clubes esperan que un día más de pasión haga sonar la caja con más alegría.

El prime time se entrega al fútbol. Y eso que entre los 50 programas más vistos del mes pasado no hay ni un solo partido. Calienten las tarjetas de los descodificadores y a pagar. Dirigentes de los clubes y de las televisiones se lo agradecerán.

Columna en los medios de Vocento

miércoles, febrero 03, 2010

Negocio: mixto, social y multiplataforma

Los nuevos modelos de negocio para los medios y los contenidos deben ser mixtos (de pago, freemium y publicidad), sociales y multiplataforma. Son las conclusiones de una encuesta de Accenture (vía NJL, pdf) entre 102 ejecutivos de los principales medios de América, Europa, Oriente Medio y Asia.
Un modelo de negocio 360º para los medios. Con un reparto entre publicidad y pago muy similar a la proporción tradicional de los diarios (60/40), y muy concentrado en convertirse en medios sociales con una fuerte orientación a la distribución multimedia y multiproducto en diferentes plataformas.
Con esta elección los ejecutivos de los medios intentan responder a la disyuntiva entre las dos grandes alternativas de distribución: plataforma de acceso (móviles) o flujo social (redes, viral), intentando abarcar las dos.

Echo en falta en las respuestas de estos ejecutivos una orientación mayor al cobro por transacciones, la creación de espacios y mercados entre anunciantes y clientes, y la gestión social del CRM. Como ya anuncia el Telegraph, por ejemplo. Sólo desarrollando este tipo de vías de negocio es posible aumentar la rentabilización en el mercado de la abundancia.
Un mercado en el que la tasa de pago es muy pequeña y exige precios bajos. Donde la publicidad convencional pierde cada vez más sentido para apostar por nuevas fórmulas más eficientes y baratas. Y donde los grandes anunciantes en busca de impacto masivo se siguen concentrando en la televisión en busca de GRPS.

Algunas conclusiones:
El modelo de pago sigue sin convencer. Y los primeros datos aumentan esa desconfianza, especialmente en los medios informativos.
Socializar el medio y el negocio es clave. El flujo social convierte la viralidad y la participación en clave para el negocio y la reputación. Pero también hay que aprovechar las redes sociales externas.
Esperanza en las nuevas plataformas. Del iPad a los móviles, especialmente por su conexión y capacidad de generar clientes de pago. En contra tiene la pérdida del control de la distribución, la gestión de clientes y gran parte del marketing.

Diez años de gratuitos, y su futuro

20 Minutos cumple diez años desde el lanzamiento de Madrid y M@s. Una década en la que ha cambiado la prensa, el periodismo y el negocio de la información como nunca antes en tan poco tiempo. Y los gratuitos han sido uno de los mayores motores del cambio.
Diez años después de aquel lanzamiento, animado por las experiencias de Metro y 20 Minutos -cuya compañía Schibsted compraría en 2001 Madrid y Barcelona y M@s-, la audiencia ha respaldado una fórmula convertida en la prensa popular del siglo XXI.
Los más de 15 millones de lectores de prensa diaria en España serían impensables sin la prensa gratuita. Y un análisis detallado de los datos demuestra que son los grandes graneros de lectores de esta década. Más que la alfabetización digital, que aumenta el consumo de información y renueva lectores con la incorporación de jóvenes, pero no ha creado tantos lectores netos de información.
En 1999, antes de su aparición, en España había 12,2 millones de lectores de diarios. En esa década, a pesar del crecimiento económico y educativo del país se habían creado menos de dos millones de lectores. En la década de los gratuitos los lectores de prensa aumentaron en cuatro millones. En 2005 un gratuito, 20 Minutos, se convirtió por primera vez en el diario más leído con más de dos millones de lectores.
Hoy, a pesar de la crisis y la reducción de tiradas, ediciones y cabeceras, los diarios gratuitos nacionales atraen a más de cinco millones de lectores. A final de 2007 y principios de 2008, su época de esplendor, llegaron a tener ocho millones de lectores para empujar la audiencia total de diarios a 16 millones de personas.
A pesar de los temores de muchos editores y periodistas, los gratuitos han creado más lectores de los que han arrebatado a la prensa de pago. En España, en la mayoría de los mercados locales, no ha habido erosión de audiencia para los diarios de pago y la difusión ha caído por el efecto de los gratuitos menos del 3% de media, según estudios propios.
Confirman los puntos del manifiesto que en 2008 entregaron al gobierno para reivindicarse: son un fenómeno periodístico, fomentan la lectura y el acceso de la ciudadanía a la información, han innovado en publicidad y son un bien público, un procomún al poner gratis a disposición del público una gran cantidad de información que hasta entonces sólo era accesible de pago.
Pero además han jugado un enorme papel de inclusión social, tanto para integración de los inmigrantes en una época de revolución demográfica y para acercar a la información a colectivos y clases sociales tradicionalmente alejados de la prensa y la agenda pública.
Y en esta revolución no debe pensarse sólo en los grandes diarios gratuitos. Una miríada de semanarios y revistas locales y comarcales juegan un papel fundamental en la vida cívica española. Sólo los semanarios de prensa comarcal catalana llegan a 630.000 lectores, casi tantos como la audiencia de La Vanguardia.
Pero los gratuitos no han logrado consolidar el negocio. Como todo producto basado en la publicidad han sufrido más que nadie la crisis cuando todavía luchan por hacer valer su público y su marca en el mercado.


El cierre de Metro en enero de 2009 fue la metástasis del modelo. El resto han reducido costes y ajustado tiradas para poder mantenerse. Pero las pérdidas han lastrado sus cuentas. El líder 20 Minutos confía en conseguir beneficios operativos este año. Qué, propiedad de Vocento, sufre carencias publicitarias y arrastra el lastre del precio de su compra a sus fundadores de Recoletos. ADN resiste a pesar de la reestructuración de su empresa e intenta consolidarse en el grupo Planeta.
Los desafíos son afianzarse en el mercado publicitario, sostener las tarifas, consolidar su audiencia y sostener un equilibrio de costes que no depaupere el producto. Desafíos que ya se analizaban en 2006 y aumentan con la rebaja de precios de la publicidad en prensa e internet con la crisis, la concentración del mercado de gran consumo en la televisión, exterior y marketing directo, y la migración a internet.
El estilo, el diseño y los lenguajes cambió. 20 Minutos no es un nombre accidental. Es el cálculo del tiempo de lectura óptimo de los gratuitos, diseñados para commuters, urbanitas nómadas en el transporte público para ir al trabajo o a los estudios. Y con esa intención impusieron un diseño, formatos y estilos.
Un método científico de diseño de la información basado en la utilidad, no en el relato. Una revolución todavía en marcha y adoptada ya en gran parte por otros periódicos.
Y siempre atentos. En 2003 colaboré con 20 Minutos en el desarrollo de nuevos microformatos para hacer todavía más rápido de lectura e inteligible el diario. Entonces la media de tiempo de lectura era de 18 minutos. Hoy se ha reducido a 17, algo más de la mitad de la media de los diarios de pago.
La experiencia de los pequeños 20 Minutos nórdicos y franceses en un formato de revista pequeña, similar al A4, animaba a concentrar más la información y a seguir midiendo cada día la cantidad de tiempo, atención y orden de lectura del público.
¿Tienen futuro los gratuitos? En 2008 los gratuitos llegaron a difundir 42 millones de ejemplares en todo el mundo con más de 230 cabeceras. La crisis del año pasado rebajó a 200 las manchetas y la difusión bajó a 37 millones de ejemplares (datos de Piet Bakker).
La cuentas se resisten por la menor rentabilidad del negocio frente a los de pago en los buenos tiempos y su debilidad estructural frente a las crisis. Pero crisis es también consolidación. Los gratuitos españoles han sufrido estos meses como pocos por la abundancia. Cuatro grandes cabeceras nacionales con una veintena larga de ediciones locales y más cinco millones de ejemplares de difusión son insostenibles.
En toda Europa se ha producido un achicamiento de la oferta muy similar a la que en otros tiempos padeció la prensa local y que vuelve a padecer en esta crisis: la tendencia al monopolio.
El gran mal de los gratuitos españoles ha sido su pasión por la abundancia y la carrera por la publicidad y la difusión nacional. Los costes se dispararon para aumentar ediciones y llegar a ciudades donde no existen esos lectores en movimiento ni los núcleos de distribución adecuados.
El secreto de los gratuitos es la eficiencia en la distribución y la maximización de la rotación de lectura, además de un contenido atractivo. Más lectores y menos impactos con menos papel y bajos costes.
No ha sido la norma en España. Tentaciones de la abundancia. En otros países como Gran Bretaña, Suecia, Noruega o Francia, sí. La reducción de cabeceras y ediciones avanza hacia la concentración, pero en muchas ciudades todavía se sostienen 20 Minutos, Qué y ADN.
¿Hasta cuándo?
Dos tendencias han recorrido cierto camino: el lanzamiento de prensa gratuita por los editores de diarios de pago y la conversión del negocio de la información a la gratuitdad. Muchos editores de pago poseen gratuitos. Es el caso de Vocento (Qué) o Planeta (ADN). Y la gratuidad de los contenidos y la información ha crecido como nunca en esta década, tanto en papel como en internet. Y a pesar de las posibilidades de aumento de los contenidos de pago, la gratuidad seguirá copando la mayoría del mercado de la información en los nuevos soportes.
Los gratuitos son un producto metropolitano. Cada día competirán menos con la prensa de pago y más con el acceso a contenidos a través de dispositivos móviles. Su competencia será cada vez más los smartphones y los tablets como el iPad, y no las grandes cabeceras de pago en papel, nacionales o locales.
Por eso su futuro continúa siendo la gratuidad, la maximización del acceso y nuevos modelos de comercialización publicitaria. Especialmente cuando la prensa de pago amaga con cobrar por sus productos digitales y se encarece el precio de los diarios.
¡Larga a vida a los gratuitos!

martes, febrero 02, 2010

Un pacto para enlazar y por el derecho de cita

Google pide la ampliación del derecho de cita de información y trabajos de actualidad para evitar la persecución de los medios informativos.
Es su respuesta -y la de quienes defendemos una sociedad de la información más abierta y justa- en la Subcomisión de Propiedad Intelectual del Congreso a las presiones para cobrar por enlazar.
Una ampliación necesaria para acabar con la guerra entre medios, buscadores, agregadores de noticias y servicios de press clipping.

La regla de oro de una nueva ética del enlace debería ser permitir la cita de información cuando amplía los contenidos públicos; reconoce, atribuye y enlaza a la fuente original; y aumenta el valor y el acceso de la información para los ciudadanos: con más contenido, selección o herramientas.

Un pacto para enlazar donde enlazadores y enlazados cumplan los principios del uso justo (en la doctrina del copyright) y el derecho del cita del artículo 33 de la Ley de Propiedad Intelectual.
Los internautas y las empresas de internet se comprometen por este pacto a no hacer abusiva la cita hasta llegar a la copia, además de reconocer y enlazar siempre a la fuente original de los contenidos.
Los propietarios de los derechos reciben el reconocimiento, la reputación y los usuarios provenientes de la economía del enlace sin renunciar ni a su autoría ni a la propiedad de sus contenidos. Renuncian a una remuneración económica garantizada por la ley a cambio de una contraprestación en atención, público e interés para la publicidad.
De esta forma unas compañías pagan a otras con la misma moneda que todas usan en una economía digital donde la selección entre la abundancia es uno de los mejores valores.
Esa ética o código del enlace se aplica por igual a todos los enlaces y sólo excluye aquellos productos que no cumplan el mismo grado de apertura y acceso a los contenidos. Una condición similar a la de las licencias Creative Commons o copyleft que obliga a respetar las mismas garantías y derechos de la obra original en las obras derivadas (reciprocidad).
Quedan excluidos de este pacto y obligados a pagar las licencias o contraprestaciones correspondientes todos aquellos servicios o contenidos que utilicen contenidos en obras no puestas a disposición del público general: por ejemplo el caso de las revistas de prensa para empresas o políticos.
También las nuevas herramientas como las aplicaciones para móviles o dispositivos de uso personal y que trasladan los contenidos de los medios directamente al usuario. Los modelos de negocio basados en la distribución y comercialización de la información y los contenidos a través de plataformas de acceso. Aplicaciones de iPhone, iPad, Android, Blackberry, etc.
En los fundamentos de esta ética y contraprestación del enlace está la consideración de la información como un procomún. Un bien que pertenece a todos y cuya producción es inviable sin la colaboración y el uso de recursos y bienes públicos. En definitiva, el derecho a la información de todos los ciudadanos consagrado por las leyes, la Constitución (artículo 20) y la Declaración de Derechos Humanos (art. 19).

Google también quiere un iPad

Es sólo un proyecto, pero también una senda de lo que se puede hacer con el sistema operativo Chrome: Tablet (The Chromium Projects). (vía TC)

Con RTVE sin publicidad ganan todos

Confirmado. El abandono de la publicidad de TVE es una bendición para la televisión. El efecto sin anuncios dispara dos puntos la cuota de audiencia de la televisión pública, sus competidores comerciales aumentan un 20% el precio de sus anuncios y crece el consumo de televisión hasta 261 minutos (datos de Barlovento Comunicación). Todos contentos.
Las audiencias de TVE se disparan sin publicidad hasta el 18,6%, cuatro puntos por encima de Telecinco (14,8%), mientras las comerciales bajan con la excepción de las temáticas de pago.
Pero la televisión cambia poco y el comportamiento de las audiencias es conservador, como siempre. TVE gana en todas las franjas, pero especialmente fuera del prime time y su atractivo es irreprimible para el público mayor.
Telecinco consolida su reinado en la telerrealidad y ese público de edad media que sublima con voyeurismo televisivo sus miserias.
Y Antena 3 juega a futuro intentando consolidarse entre los televidentes de menor edad, especialmente con sus canales de TDT.
Sufren las autonómicas, televisiones públicas castigadas por el mantenimiento de la publicidad. Crecen las nuevas y más pequeñas. Sólo TV3, como de costumbre, sostiene el liderazgo en Cataluña.

El fútbol pierde atractivo. El deporte rey ya no es lo que era y el fútbol de pago pierde clientes. Los grandes partidos siguen agrupando hinchas ante la pantalla, pero menos que en otras temporadas. Ningún partido está entre los 50 primeros programas del mes. El Dépor-Real Madrid se queda a las puertas con 4,11 millones de espectadores y un 23,5% de audiencia.
Gol TV, la cadena de fútbol de pago de Mediapro, avanza lenta. En la TDT de pago su audiencia llega a los 105.000 espectadores con una cuota del 0,1 de pantalla. En el cable consigue 338.000 televidentes, un 0,9 de cuota. Y en Digital Plus su canal C+ Fútbol de pago alcanza a 320.000 espectadores y un 0,5% de la cuota de pantalla en esta plataforma.

Telediarios maratonianos, bendito mal tiempo. Los nuevos telediarios de una hora arrasan en TVE1. Suben dos puntos y medio respecto a diciembre, un 22,7% y se distancian siete puntos de los de Antena 3.
¿Triunfo de la información o de la prolongación sin pausa? El tiempo lo dirá, pero los telediarios alargan sus piezas, aumentan -menos de lo esperado- el número de noticias y no abarcan más pluralidad de contenidos (reportajes, información fuera de la agenda pública, temas propios, grandes minorías, etc.). La apuesta se refuerza sobre la agenda común.
El efecto es mayor redundancia informativa y estrechamiento de la agenda. Una preponderancia insufrible de la información política y en enero aumentó hasta la caricatura la información del tiempo en un invierno de lluvias y nieves.
Telediarios donde los directos muertos imponen entradillas largas en todas las piezas. Y la mayoría acaban siendo de una redundancia que tiene la virtud de que nadie se pierda por mucho que entre cucharada y tenedorada o con el sorbo del café la parroquia se distraiga.

Negocio resistente. Las previsiones se cumplen: las privadas aumentan su facturación más con la subida de precios que con el aumento de publicidad y las temáticas comienzan a consolidarse para asegurar el impacto entre algunos públicos segmentados, especialmente niños, adolescentes y adictos a las series.
La publicidad continúa apostando por la televisión y la mayoría de la publicidad perdida de TVE se vuelca en las cadenas comerciales. El resto de soportes seguirán luchando con un medio cuyo consumo aumenta y que se hace multiplataforma para reinar en todas las pantallas.
Las fusiones y la acaparación de canales digales permiten a las grandes cadenas seguir controlando el negocio de la televisión, que desde los últimos meses de 2009 comienza a salir de la crisis, aunque la recuperación será larga.

lunes, febrero 01, 2010

La prensa persigue a los agregadores

Evitar la copia de informaciones periodísticas por agregadores, buscadores, etc. Es la reclamación de Ignacio Benito, director general de Aede (Asociación de Editores de Diarios Españoles), la semana pasada ante la Subcomisión de Propiedad Intelectual del Congreso.
Los editores de prensa españoles endurecen su persecución de la cita y la copia de información por los nuevos medios digitales.
La intención última es cobrar por enlazar. Un nuevo canon o tasa a internet defendido cada vez con mayor ahínco por muchos medios y empresas de contenidos.
Una expansión del canon digital, que todavía divide al sector y tiene la oposición de la industria de internet y las telecomunicaciones.
La persecución de buscadores y agregadores es una constante de la pelea entre prensa e internet. Los editores españoles siempre han sido cautos y no han llegado a la belicosidad y enfrentamiento de sus colegas europeos. Pero la crisis aprieta. Los editores han firmado la Declaración de Hamburgo que reclama más protección y un acceso universal no gratuito a los contenidos informativos.
Los editores defienden un sistema de licencias para garantizar el acceso a sus contenidos con permiso y con la posibilidad de cobrar por los enlaces y citas a las webs y servicios de internet comerciales.

¿Es posible cobrar por enlazar noticias?
Los creadores de contenidos e información tienen derechos. Pero los agregadores, buscadores y, por supuesto, los usuarios y creadores de blogs y otros medios de internet, también.
La Ley de Propiedad Intelectual garantiza la reproducción y cita de los trabajos y artículos de actualidad (art. 33). Pero acota su uso al "derecho del autor a percibir la remuneración acordada o, en defecto de acuerdo, la que se estime equitativa".
En ese derecho aparece la primera discusión, porque los periodistas reclaman sus derechos de autor a los editores y los expertos siguen enredados en determinar cómo repartir la propiedad intelectual del periodismo entre los titulares de la obra colectiva -los editores- y los derechos individuales de los periodistas.
Pero la ley reconoce también la propiedad intelectual de las colecciones y bases de datos, como ocurre por ejemplo con la Biblioteca Digital Hispánica, cuyos libros son de dominio público, pero no la propia biblioteca.
La ley reconoce los derechos de los propietarios de los contenidos y también de quienes los seleccionan, ordenan y ofrecen al público en una base de datos. Buscadores y agregadores entran en esa categoría.

Demasiados derechos sobre la información. La expansión irrefrenable de los derechos de propiedad intelectual y las limitaciones a su uso justo llevan al exceso.
Tanto que un miembro de la Cámara de los Lores británico, Lord Lucas, ha propuesto acabar con semejante sinsentido reconociendo el derecho de los buscadores a copiar todos los contenidos que indexen.
La lógica es clara: si los contenidos están en el espacio público de internet, quienes enlazan tienen derecho a copiar el contenido para que no desaparezca el servicio que ofrecen al público.
Todos los contenidos en la caché de Google, hablando en plata.
Es la aplicación a los contenidos de la accesibilidad de todo lo que reside y existe en el espacio público. Y eso es lo que es internet, como incluso reconocen algunos partidos políticos como el PP.
Y una forma de frenar la censura económica que se está abriendo paso en todo el mundo.

Estrechar el espacio público. El problema de esta batalla es el estrechamiento del espacio público y la restricción del acceso a la información por los ciudadanos. Justo después de unos años en los que los medios han ido perdiendo el control de la información, la desintermediación entre fuentes y público se ha expandido como nunca y ha crecido la audiencia de las noticias. A pesar de que esa expansión no garantice el negocio del periodismo.
Mejor reconstruir un consenso que la persecución y la rebaja de los derechos de todos.
Es imprescindible una reformulación del derecho de cita y uso de la información de calidad sin poner en peligro el acceso del público a la información. Pero también establecer un consenso con buscadores, agregadores y webs en general que permitan el uso justo de la información.
Quien no debe perder son los ciudadanos ni la función social del periodismo.

Recuerdo de Tomás Eloy Martínez


Tomás Eloy Martínez ha muerto (La Gaceta de Tucumán, El País, La Nación). Y el destino juega con su figura al hacerlo morir 200 años después de la independencia de Argentina, su país y la materia esencial de su obra. Una obra periodística y literaria que siempre reivindicó el poder del relato, para el periodismo, la política y la vida.
Narró toda su vida. Y lo hizo con cuidado exquisito para la palabra y la precisión inviolable de los maestros del periodismo (sus columnas en La Nación).
Es la herencia de Tomás Eloy Martínez. Lo conocí en su San Miguel de Tucumán argentino, trabajando en La Gaceta de Tucumán, el diario donde empezó de corrector.
Pugnábamos por renovar el viejo diario en la misma redacción del centro de la ciudad donde él pulía los textos de otros hasta escribir los suyos. Y bajo aquellos soportales, en aquellas calles del viejo centro, entre el cabildo, la Casa de Gobierno, la catedral y los colmados respiraba la Argentina que nunca dejó de retratar.
Me preguntó cómo era el diario que entonces estábamos reformando. "¿Tendrá historias?", preguntó. Porque sin historias no hay periodismo. No lo ha habido nunca ni lo habrá. Creía en ellas y las escribía como pocos.
Me atreví a decirle que apostábamos por hacer uno que no desmereciera de su maestría. Con grandes noticias que llegaran a ser buenas historias. Dejando lo común para la lectura rápida y apostando por lo importante, lo diferente, los relatos que escarban en la realidad hasta encontrar su sentido.
En los últimos años andaba preocupado. Por "la peste del narcisismo" en los periodistas, por la falta de servicio a la comunidad del periodismo y por la racanería de los medios y los editores para apostar por las grandes historias.
"No hay narración, por admirable que sea, que se sostenga sin las vértebras de una investigación cuidadosa y certera, así como tampoco hay investigación válida, por más asombrosa que parezca, si se pierde en los laberintos de un lenguaje insuficiente o si no sabe cómo retener a quienes leen, la oyen o la ven. Solos, una y otra son sustancias de hielo. Para que haya combustión, necesitan ir aferrados de la mano".
Palabra del hombre que hizo la mejor crónica de Argentina en novelas como Santa Evita o La novela de Perón. Un hombre del que todo periodista debe aprender, por compromiso, estilo y rigor.
De entre sus muchas advertencias, me quedo con una, tan atinada de muchos de los males del periodismo y, sobre todo, de esa pugna malvada entre periodismo y público que mina y ha sustituido a menudo el viejo contrato consustancial a este oficio con la ira y el despecho de la traición. Pacto de fidelidades, lo llamó a veces. Un pacto con la conciencia, con la realidad y con el público.
"Se confundió a los lectores, espectadores y oyentes con una muchedumbre de alfabetos a medias, cuya inteligencia equivalía a la de un niño".
Palabra de Tomás Eloy Martínez, periodista.