miércoles, marzo 08, 2006

Las telefónicas quieren ser medios

Internet vive una de sus peores amenazas: el acecho a la neutralidad de la Red. Los operadores de telecomunicaciones han descubierto el poder del contenido (como los magnates de la Red) y quieren controlarlo para conseguir la doble comercialización durante tanto tiempo disfrutada por los medios: cobrar por el contenido (precio) y por la audiencia (publicidad).
Cuando la Red ha explotado en crecimiento debido a la banda ancha y a las tecnologías que permiten difundir contenidos audiovisuales y aumentar la interacción y participación de los usuarios, los operadores de banda ancha reclaman su derecho a un trozo mayor del pastel.
Para lograrlo quieren cobrar en función de los contenidos y servicios que transporten dejando de ser canales, red o common carriers, como se prefiera, para oficiar de dueños de la velocidad y el acceso a la información y a los datos.
La intención de las empresas de telecomunicaciones es cobrar al usuario final por sus servicios (las tarifas que ya paga el abonado a la banda ancha) y a los productores de contenidos y servicios de internet por el material que envían a través de las redes.
Quienes paguen disfrutarán de una red más rápida y capaz de soportar contenidos audiovisuales que requieren de banda ancha. Los demás sólo tendrán una red lenta y obsoleta donde el acceso a contenidos y servicios (el principio de end-to-end, Lessig pdf) no será elegido por los internautas, sino por las empresas y sus relaciones comerciales.
La democratización de la Red desaparece porque los ciudadanos que producen páginas webs, blogs, y cuelgan fotos, vídeos o música no pagarán por la Red de primera velocidad que asegura llegar con efectividad a los usuarios. Adiós a los servicios de creación gratuitos y al P2P (peer-to-peer, intercambio de archivos).
Tampoco podrán hacerlo las asociaciones, ong´s y entidades no comerciales que han encontrado en internet su mejor forma de desarrollo y de fomento del activismo social.
Internet será un negocio para los dueños del dinero, no el mayor foro de información e intercambio de nuestra época.

La amenaza es tan grande que algunos le han llamado el fin de internet y no les falta razón. Para discriminar por qué contenidos y servicios se cobra y por cuáles no, las operadoras de telecomunicaciones (telefónicas, cable, ADSl, y el resto de la banda ancha) tienen que controlar y conocer el contenido y establecer perfiles de usuarios, una línea de trabajo de varias empresas (Allot, pdf).
Ahí anida el corazón de los peligros. La amenaza al servicio público de telecomunicaciones y el acceso universal, según la legislación española, a la libertad de internet fijada por la Federal Communications Commission norteamericana y a las disposiciones de la Unión Europea, que ya en la última revisión de legal de la Televisión sin Fronteras incluyó a los contenidos audiovisuales de banda ancha en la Red, la televisión por internet, en su regulación.

Los contenidos audiovisuales (el cine, las series y otros programas de televisión, la música) y el spam son los argumentos invocados por los defensores de las empresas de banda ancha para justificar el fin de la neutralidad y el pago por distribuir contenidos en internet.
El futuro de la banda ancha es la televisión por internet. Las telefónicas y los servicios de cable y ADSL temen la creación de nuevas redes con nuevas tecnologías directamente por las grandes empresas de internet como Google, Yahoo o Microsoft.
Mantener la libertad de acceso a los contenidos, de usar aplicaciones, de conectar aparatos a la Red y para disponer de diversos servicios con varios niveles de acceso (las cuatro libertades de internet defendidas por Michael Powell en la FCC) le parecen a los lobbies de la industria un freno a la innovación mientras pioneros como Vinton Cerf (pdf) defienden lo contrario: Estados Unidos "está arriesgando la pérdida de un catalizador (de crecimiento y prosperidad) justo cuando la era de la banda ancha debería crear más beneficios para la gente".
El audiovisual y la interactividad son las claves del desarrollo de internet tanto para los usuarios como para las empresas nativas de la Red. Las telecos lo saben y no renuncian a su vieja política de sacrificar la libertad de todos por el interés de sus accionistas.

Center for Digital Democracy | Net neutrality
Free Press | Net Freedom Now!

4 comentarios:

Gromenawer dijo...

Las ansias por el dinero de unos lleva al declive total de otros. Alguien dijo una vez que había que poner un sueldo máximo y con ejemplos como este no le falta razón. Si me quitan la libertad de elección que tiene internet me marcho del pais antes de que me quiten esa posibilidad también.

Alvy Singer dijo...

El panorama pinta negro ; pero la conversión de internet en un medio no saldría rentable, tarde o temprano, los usuarios empezarían a "decidir" ( o al menos eso seria lo más lógico ante una amenaza de ese calibre) por sus intereses.

Brillante post. Se lo he tomado prestado (En parte).

¡Un saludo!

Matias dijo...

Un tema preocupante el expuesto en este artículo. Si quienes proveen acceso a la Red, le ponen el candado y obligan a pagar tanto por recibir como por difundir contenidos, este revolucionario invento se vendrá a pique. Además, si así es como pretenden los Gobiernos acabar con la brecha digital, apaga y vámonos. Espero que no se le puedan poner puertas al creciente campo de la Red.

alex de la nuez dijo...

cuanto mas me muevo por la red, menos entiendo, pero creo que, en el caso que has expuesto, toda limitación al acceso a internet favorecerá la aparición de proveedores y operadores gratuitos. Se llevarían de calle a los "clientes"

Publicar un comentario en la entrada