Renfe y Mamen Mendizábal lo han vuelto a repetir. Hoy con la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez (pionera con el presidente Zapatero de estos formatos). Eso sí, Mendizábal ha aclarado que "todos los periodistas estáis invitados después a tomar café con la ministra". Calmante para inquietos.
Según las informaciones de algunos periodistas, Renfe considera su innovación "nuevo formato de comunicación" que se une a las invitaciones con viajes y hotel pagados para los periodistas. Aquella máxima de que periodistas y medios pagan los gastos de sus informaciones para garantizar su independencia es cada vez menos respetada.
P21 | 59 segundos vergonzosos en Renfe
Vergonzoso, Juan.
ResponderSuprimirRealmente vergonzoso.
Tanto por los periodistas, como por los responsables de comunicación.
"todos los periodistas estáis invitados después a tomar café con la ministra"
ResponderSuprimir... Bochornoso. Después de su vergonzoso -e insultante- papelón se podía haber callado. Pero no, tenía que rematarlo...
Queridos periodistas que os permitís juzgar a otros periodistas: ¿alguno de vosotros estuvo allí para corroborar lo que decís? NO ESTUVISTEIS. ES MENTIRA LO QUE DECÍS. Los periodistas ejercieron de periodistas y todos los medios han tenido información. El café con la ministra se convirtió en una rueda de prensa de 45 MINUTOS. Y vosotros no estábais.
ResponderSuprimirY digo yo: "usuario anónimo", ¿podrías identificarte? Porque, si estuviste allí, y si tan buena fe puedes dar de ello, y si te sientes tan contento de lo sucedido, no creo que sea ningún problema decirlo con tu nombre y tus apellidos. Digo yo, claro (que no estuve).
ResponderSuprimirHola, yo estuve allí, como periodista. Es totalmente incierto lo que dice Anonimo. El supuesto café con la ministra fue una minicomparecencia en la que declinó hablar de cualquier tema de infraestructuras en concreto, ni siquiera a nivel regional, que fue para lo que se nos convocó. Fue una verdadera vergüenza, sobre todo por parte de Mendizabal, que aún no entiendo cómo se prestó a aquello. Para acabar, me gustaría saber cómo podíamos haber cambiado la situación si la queja ya se expuso previamente a los responsables de prensa y la respuesta fue rotundamente negativa. Por cierto, es ridículo pensar que un periodista pierde su independencia por que le inviten a un hotel y a comer. Si es así, hay muy poca profesionalidad y criterio en esta profesión. Por mi parte, no perdí mi punto de vista, pese a alojarme en el lujoso hotel.
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