Un político ex periodista, cuatro periodistas, dos columnistas, un humorista gráfico y un sociólogo promueven una petición ante el Parlamento Europeo denunciando una operación de la Generalitat de Catalunya y el ministro de Industria, José Montilla, contra la cadena de los obispos.
Luis Herrero, ex periodista de la cadena y ahora europarlamentario del PP, y el resto de firmantes acusan al gobierno catalán de emprender "una operación política en nuestro país destinada a desposeer a la segunda cadena de radio más importante de España de todas sus emisoras en Cataluña ".
Con Herrero firman Javier Rubio (director de Libertad Digital), Pedro J. Ramírez (director de El Mundo), Antonio Mingote (miembro de la Real Academia de la Lengua), Alfonso Ussía (escritor y periodista), Tomás Cuesta (subdirector de La Razón), Melchor Miralles (director general de El Mundo TV), Amando de Miguel (catedrático de Sociología de la Universidad Complutense y colaborador de Libertad Digital) y Cayetana Álvarez de Toledo (doctora en Historia por la Universidad de Oxford).
En Libertad Digital recogen firmas de adhesión y en elmundo.es atribuyen la iniciativa al Partido Popular (en una segunda versión de la información cambia el titular: desaparece la atribución al PP y se opta por Nueve periodistas denuncian en Bruselas una 'operación política' para cerrar la Cope en Cataluña, desvinculando la denuncia del partido).
Es el último capítulo del enfrentamiento entre Federico Jiménez Losantos y otros medios contra el gobierno y el PSC-PSOE, una batalla surgida a partir de la presentación del proyecto de reforma del Estatut de Catalunya y que ha ido subiendo de tono con declaraciones extemporáneas del ministro Montilla y el alineamiento de medios y políticos a uno y otro lado de esta batalla.
martes, noviembre 29, 2005
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13 comentarios:
Supongo que en este "objetivo" relato mencionar el expediente del CAC a la COPE o el proyecto de cambiar la ley para que éste pueda decidir lo que es o no veraz y castigar en consecuencia, sobra. Parece un poco hipócrita protestar por el estatuto del periodista y olvidar otras iniciativas legales aún peores.
Juan, Juan, Juan...
Opino lo mismo que el comentarista que me precede. ¡Qué cómodo es recurrir a la anotación aséptica para no pronunciarse!
PREGUNTA
¿Cuál es tu opinión de la intención del Parlament de Catalunya (están en ello) de otorgar competencias al CAC que la CONSTITUCION ESPAÑOLA reserva a los JUECES?
Parece mentira, que periodistas "aficionados" seamos lo que lo denunciemos en la blogocosa, ante el silencio de la mayor parte de los "profesionales".
Tanto da que sea la COPE o la SER, es INCONSTITUCIONAL, y el ánimo que anida entre los partidos políticos catalanes, PPC de Josep Piqué incluido, aunque hoy se haya desmarcado, es LIBERTICIDA.
Que si EE.UU son muy malos, que si tienen rabo y cuernos sus gobernantes, que si periodistas extranjeros son perseguidos,... PERO NO DENUNCIAMOS EL RECORTE DE LIBERTADES EN CATALUÑA (bueno, intento, POR AHORA).
Para colmo, el Sindicato de los periodistas catalanes, apoyando la iniciativa. Pues no, señores, tanto los parlamentarios como los sindicados conocen el artículo 20 de la Constitución española, claro que, para ellos la Constitución española es franquista.
Semanas atrás, Arcadi Espada tuvo que corregir públicamente a Manuela de Madre y al resto de contertulios del programa informativo Àgora de TV3/C33 -lunes noche-, presentador incluido -que es el director de los informativos-. Nada más ni nada menos, dijeron que el referéndum constitucional fracasó en Cataluña, que no contó con la mayoría, cuando la realidad es que se aprobó con el 90% de los sufragios. Tuvieron que reconocer que lo "desconocían".
Meses atrás, en el mismo programa, otro tanto con su aprobación en el País Vasco (68%).
Y te extrañas del desprestigio de los periodistas españoles. Los mismos, que en su grandísima mayoría han estado mirando para otro lado todos estos años, sin denunciar lo que viene ocurriendo en Cataluña desde hace dos décadas.
No olvido nada y toda esa documentación está en los enlaces. Soy de los que piensa que la libertad de expresión y el derecho a informar sólo puede ser limitado por la ley si se comenten delitos o para proteger derechos fundamentales. Y eso pasa por las leyes y los jueces. Defender la libertad de todos, nos guste o no su mensaje, protege la de uno mismo y diferencia a una sociedad democrática y pluralista de las otras.
Luego son los ciudadanos quienes deben decidir.
Precisamente por eso recojo la iniciativa, este o no de acuerdo con ella, y la sentencia del Supremo a favor de la emisora conocida un poco más tarde.
Desde el principio de este lío estoy en desacuerdo con el comportamiento de unos y otros. Faltan argumentos y sobra fuerza, manipulación y crispación por ambos lados. Ojalá saliéramos de esta continua estrategia de crispación.
No me parece de la COPE contra el Gobierno. La COPE informa, lo que es su labor. Es el Gobierno quien está contra la COPE insultándola y amenazándola.
Estoy totalmente de acuerdo con anónimo, salvo que no sepamos quien escribe. Y Juan, te leo con mucha frecuencia y me pareces muy coherente y riguroso en tus valoraciones. Pero yo tampoco entiendo que te mojes muy duramente en temas menos trascendentes que este de intentar cerrar un medio de comunicación porque no es del agrado del poder político de turno. Poner al mismo nivel al medio o al periodista, por mucho que discrepemos de él, que al poder político dictatorial y prevaricador, me parece una salida de tono que te ha hecho perder bastante credibilidad profesional.
Esa es mi opinión, de un simple periodista canario de 25 años de ejercicio. Desde luego, cada vez estoy más de acuerdo con los que piensan que Cataluña está enferma. Que las sociedades se enferman, y caen en una especie de amnesia y locura colectiva que les lleva a fenómenos comos los de la Alemania de los años treinta. Desgraciadamente, en esas están en Cataluña y en el País Vasco.
Me váis a perdonar, pero creo que he sido bastante claro arriba y en otros artículos de este blog. Estoy en contra del cierre o revocación de concesiones de cualquier medio de comunicación por sus contenidos, a no ser que incurran en delito, caso en el que la justicia debe decidir.
Pero aquí hay más que eso. No estoy de acuerdo con la forma de actuar de Losantos y la Cope ni tampoco con la de los políticos que no aguantan las críticas, aunque sean fuera de tono. Les va en el sueldo. Pero un poco más de mesura y argumentos de unos y otros serían mejor para todos.
!CERREMOS ESTE BLOG!
Por supuesto, si alguien dijera eso el autor de este blog recibiria todo mi apoyo contra los enemigos de la libertad de expresion. Apoyo que hecho en falta a Juan Varela y su neutralidad ante el acoso a un medio desde el poder. Recuerda a Bertol Brech: vinieron a por negros, homosexuales etc y como no lo era me dio igual; hasta que vinieron a por mi, y ya era tarde.
ERC acaba de pedir en la sede de la COPE su cierre, mediante unos encadenados. Esto es lo que hay: politicos, poder, contra la libertad de prensa. Y ante esto, articulos "neutrales" o cuando menos poco contundentes... Que pena.
Juan, una postura coherente seria decir "No me gusta la COPE, pero pondre el grito en el cielo denunciando este acoso". Nada de neutralidad, todos "malos", hay que ser claros.
O sea, lo que digo dos comentarios más arriba.
Soy parte interesada, sin duda: el único contertulio que seguía en la casa, y de hecho salía de ella en el preciso momento en que los enmascarados de ERC se encadenaban. Pero como lo que pienso lo llevo escribiendo siete lustros, tampoco (espero) se me tachará de oportunista...
Suelo apreciar mucho lo que Juan Varela hace en este blog, pero no deja de decepcionarme ?a mí como a otros? su actitud, al parecer influida por una clara animadversión hacia Jiménez Losantos y su agresivo estilo radiofónico. La postura de Juan se resume en sus reiteradas manifestaciones de este tenor: "Desde el principio de este lío estoy en desacuerdo con el comportamiento de unos y otros. Faltan argumentos y sobra fuerza, manipulación y crispación por ambos lados".
Es muy decepcionante, en efecto, esa incomprensible equiparación de quien amenaza, amedrenta y puede acabar acallando desde los más altos poderes del Estado, y quien sólo manifiesta su desacuerdo con esos poderes desde una esquinita del dial de la radio. El uno te puede aplastar como a una cucaracha, y de hecho se apresta a cerrarte las emisoras en Cataluña. La "tortura" que a algunos les inflige el otro se resuelve bien fácilmente: ¡hop!, un toquecito a ese mismo dial, sintonizamos la Ser, RNE o Catalunya Ràdio, y se acabó la pejiguera. La libertad de elección es una de las claves de nuestras democracias occidentales. Nadie nos obliga a escuchar la Cope.
¿Cómo se puede poner en un mismo plano al Poder, así, con mayúsculas, y a un pequeño pepito grillo sin más fuerza que su voz y sus opiniones transmitidas por una pequeña parte de los postes emisores de este país? Me parece intelectualmente inaceptable, y desde luego injusto.
Por otra parte, Juan descalifica con razón los intentos de cerrar emisoras. Pero su insistencia en que sólo se podría hacer a través de los tribunales si existieran "delitos", unida a esas críticas que hace a la Cope, acaba haciéndome sospechar que él piensa que podría existir delito... En ese sentido conviene recordar que no hay pendiente ni una sola querella, ni una sola demanda por calumnias, injurias o falsedades contra la Cope o Losantos. Y no será porque PSOE y ERC no dispongan de una buena jauría de abogados...
¿Por qué es así? Está bien claro: porque en el terreno de la crítica política ?en el que la jurisprudencia ha reiterado que es mucho mayor la libertad de acción que en una discusión de tipo privado? lo que cuenta Jiménez Losantos será irritante, pero no es delictivo. De hecho, lo de "las mentiras de la Cope" no deja de ser una leyenda urbana. Lo que hace pupa de La Mañana (o de La Linterna de César Vidal) no son las informaciones propias, sino las opiniones: las noticias ya las hemos publicado en El Mundo, o las ha dado la agencia Efe, sin ir más lejos. Es el ángulo crítico, implacable, a veces hiriente, del personal análisis del comentarista radiofónico el que levanta ampollas en los actuales poderes. Lo que duele de la Cope no es la información. Es la opinión.
La libertad de opinión es el cogollito central y decisivo de la libertad de expresión. Ésta sólo tiene significado si puede expresarse sin trabas quien tiene las opiniones más radicalmente opuestas a las nuestras propias: dejar expresarse a los corifeos, o los amigos, o los allegados, o los "moderados", no tiene mérito. No es defender la libertad de expresión. Esta funciona cuando aquel cuyas ideas más nos encienden puede expresarse en libertad.
En estos momentos, y nos caiga como nos caiga Jiménez Losantos, el periodista como cualquier ciudadano que sabe lo que nos jugamos con nuestro sistema de libertades en entredicho tiene que estar incondicionalmente con él. Hoy le toca a él; si seguimos por este camino, mañana cada uno de nosotros se podrá topar con su Montilla particular, y nos irán acallando al filo del capricho político de cada momento. Lo ha entendido bien gente como Luis del Olmo que no puede ser más contraria a la Cope y a Jiménez Losantos. La libertad es indivisible y no hay comentaristas más o menos dignos de gozar de ella. Por eso me defraudan las evidentes reticencias de Juan Varela.
Querido Víctor, mis reticencias no te pueden defraudar porque son las que provocan algunos a quienes pensamos que sobran esas tácticas y que las razones y argumentos se pueden defender de otra forma.
En todos los artículos de este blog he defendido el derecho a la libertad de opinión de todos por las mismas razones que tú lo haces. Me gusten o no. Pero no pidáis adhesión incondicional, mi única adhesión será para protestar y advertir contra cualquier decisión injusta en contra de esta emisora. Y si no hay delito, Víctor, no puede haber castigo, ni deontológico, ni político.
A Montilla y resto de políticos les va en el sueldo aguantar las críticas, hasta las desabridas e injustas. Y ellos no tienen derecho a dictar una resolución injusta en función de su cargo.
La Cope y Jiménez Losantos tienen derecho a decir lo que quieran cuando opinan. Y allá quien los escucha, como tú dices.
Pero dejémonos de sarcasmos. Personalmente siempre he criticado al poder por sus excesos y los peligros que encarnan, y quizá por eso ahora decís que os defraudo, pero se me hace muy difícil amparar ciertas conductas.
Lo hago y lo haré por principio general, pero permitidme que discrepe de cómo algunos utilizan su libertad, sobre todo cuando tiene consecuencias para otros. Criticarlo es la mía.
Que Dios y Europa quieran que por una vez y por nunca jamas la COPE se vaya de Catalunya a vociferar a las Españas profundas.
AMEN
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