Iñaki Gabilondo apuesta por Cuatro
El líder de la radio vuelve a la televisión. Iñaki Gabilondo (63 años) será el director y presentador del informativo de las nueve de la noche de Cuatro, la recién concedida televisión en abierto de Prisa que comenzará a emitir en otoño.

Gabilondo se despide del equipo de la Ser (Radiocable)
Le acompañará como director de Informativos José María Izquierdo (58 años), director adjunto de El País desde 1995 y viejo aspirante a una dirección que no ha llegado.
El nombramiento de Izquierdo indica que los servicios informativos de Cuatro no herederán la infraestructura de CNN Plus, cuyos informativos dirige Antonio San José y con Francisco G. Basterra, un histórico de El País, como director general.
Carles Francino (47 años) sustituirá en la Ser a la nueva cara de Cuatro. Gabilondo ha vivido en la cadena de radio la mejor época profesional de su vida. El periodista guipuzcoano ha sido líder de audiencia en la radio durante los últimos diez años después de batir en 1995 a Luis del Olmo y sus Protagonistas, hoy en Punto Radio.
Es la mayor apuesta de Prisa para dotar a Cuatro de toda la credibilidad y el atractivo del más conocido y respetado de sus periodistas.
Con este atrevido movimiento, Prisa obliga a la Ser a una profunda remodelación, con Francino en Hoy por hoy, la ex presentadora de Informativos Telecinco Angels Barceló en el fin de semana y un nuevo adjunto a la dirección, Lluis Rodríguez Pi (45 años), hasta ahora director de Contenidos de la cadena de radio en Cataluña.
Tres nombramientos que coinciden en tres catalanes.
La estrategia es poner cuanto antes a Cuatro en el centro del universo Prisa. Convertir a la heredera en abierto de Canal Plus en la referencia para esos millones de españoles fieles, política y vitalmente enganchados con un pensamiento, un estilo de vida, una trayectoria vital y las ilusiones encarnadas por medios y profesionales de El País y la Ser.
Iñaki Gabilondo es la encarnación de esa generación. El comunicador reiteradamente señalado como el más creíble, según todas las encuestas.
Prisa va a por todas. No hay tiempo para esperar un crecimiento lento de Cuatro mientras se sustituye una televisión de pago por una fórmula en abierto, con cambio de derechos de retransmisiones y programas, de audiencia y mercado incluidos.
Prisa necesita una televisión generalista y popular porque ninguna otra es rentable en abierto. Pero intentará mantener y proyectar el sello de calidad de El País, Canal Plus o sus grandes profesionales para presentarse con buenas armas en una batalla dura. Porque cuatro televisiones comerciales en abierto y las digitales terrestres comenzando ya no son el chollo del que hasta ahora disfrutaban Telecinco y Antena 3.
La batalla de la televisión se ganará minuto a minuto y no hay cadena generalista líder sin informativos de referencia. La excepción Telecinco no es el modelo para Prisa, el mayor grupo de medios español necesita el poder que sólo los telediadios otorgan.
Empezar con Gabilondo es apostar por un modelo de presentador estrella crepuscular ya en otros mercados como el norteamericano, donde la reciente desaparición de Peter Jennings ha cerrado la época de las grandes estrellas de los informativos.
Pero en España, Gabilondo se batirá con el confirmado Lorenzo Milá y con Matías Prats, un veterano afianzado en Antena 3.
El líder de la radio al asalto de la nueva televisión.
P21 | La batalla de los telediarios







18 comentarios:
Si ponen la Champions en abierto en el Cuatro me trago el informativo de Gabilondo.
La Champions se verá en Canal Plus. Es decir, en Digital Plus.
Correcto Louis, lo más interesante del Canal+ se pasará por Digital+, allí pervivirá lo que tiene que ser de pago, para diferenciar producto e incluso por acuerdos firmados. Por eso apuestan por primeras espadas para fortalecer el proyecto desde el primer momento ya que desaparecen contenidos y no todo el mundo tiene claro este punto.
La última frase del artículo de Juan demuestra que conoce mucho mejor la prensa que la TV. Iñaki Gabilondo no se batirá con Milá y Matías porque si hubiera querido hacerlo, su informativos empezaría a las 21.00 de la noche, y no a las 20.30 (como parece que va a ser).
La Cuatro prefiere obviar el enfrentamiento directo con TVE y Antena 3 para ir a por la audiencia de los informativos de Telecinco. No es un asunto de cobardía o cautela, sino un simple cálculo de audiencias. Ahí es donde cree que puede conseguir resultados mejores, o menos malos, en un primer momento, a la espera de que la cadena se consolide entre el público.
El problema es que los informativos que comienzan a las 20.30 tienen un inconveniente: compiten contra programas de entretenimiento de A3 y TVE en su primera media hora. En la práctica, eso hace que tengan un techo de audiencia. En la pelea contra el entretenimiento (sea Los Simpson, Gente u Operación Triunfo), los informativos suelen salir perdiendo.
La propia información de El País dice: "director del informativo de las nueve de la noche".
No tengo más noticias sobre la hora, pero creo que Cuatro irá a por todas, no sólo a por la audiencia de informativos de Telecinco, que evidentemente sufrirá el primer envite por proximidad ideológica.
Pero Cuatro va a por más. TVE no lo tiene mucho mejor dada la calidad y tono de sus telediarios.
No hay lucha de audiencias a evitar. La Cuatro intentará robar de todas, de las que más fácil lo tiene y también de las otras.
Aunque es historia, tiene también actualidad. Interesante. En libertaddigital:
Fabulaciones de Santos Juliá (y 2)
Pío Moa
si el programa de la transición de los años 70 se hubiera parecido al azañista, como él asegura, hay pocas dudas de que la democracia habría vuelto a naufragar en España hace ya bastantes años Los elementales desenfoques del señor Juliá sobre los Borbones, los Austrias y el siglo XIX, resultan minucias al lado de sus chocantes opiniones sobre el XX. Azaña, cree él, planteó ?la visión más certera de España con mucha distancia de todos?, pues ?anticipó en los años treinta una visión de España que cuajaría medio siglo después?. Esa visión consistiría en ?fortalecer la democracia, con el Parlamento como centro de decisiones y con la incorporación de los obreros y clases subalternas?.
Entristece un poco constatar cómo un intelectual puntero de la izquierda y supuestamente experto en Azaña, manifiesta en tal grado no sé su ignorancia o su falta de sentido crítico. El líder republicano de ningún modo aspiró a fortalecer la democracia. Definió la república como un régimen ?para todos los españoles, pero gobernada por los republicanos?, es decir, gobernada por sus afines, una concepción próxima al despotismo (más o menos) ilustrado. Lo repitió varias veces, y cuando volvió a gobernar, en 1936, anunció que ?el poder no saldrá más de nuestras manos?. Todo un ?fortalecimiento? de la democracia.
Por supuesto, podría haberse tratado de frases sin consecuencias, corrientes en los políticos, al estilo de esas ocasionales expresiones antiparlamentarias de Gil-Robles, que siempre se le echan en cara pese a no haberse acompañado de hechos. Pero en el caso de Azaña los hechos se correspondieron con esas palabras, y fueron las frases en que también se proclamaba demócrata y liberal las que apenas surtieron efecto. Entre otras muchas cosas propició una Constitución no laica, sino anticatólica, hostil a los sentimientos y creencias de la mayoría, que vulneraba las libertades de conciencia, expresión, y asociación, y reducía a los religiosos a ciudadanos de segunda. Redujo luego a poca cosa las libertades constitucionales mediante la Ley de Defensa de la República, que permitía la detención y la deportación sin acusación, el cierre arbitrario de periódicos y otras medidas igual de democráticas. Ley aplicada por él ampliamente contra las derechas y contra los anarquistas. Su concepción despótica le llevó a intentar reiteradamente el golpe de estado cuando las derechas ganaron democráticamente las elecciones, en 1933. Le llevó luego a aliarse, en el Frente Popular, con fuerzas revolucionarias declaradamente resueltas a imponer la llamada ?dictadura del proletariado?, es decir, de ellas mismas. Y en 1936, al volver al gobierno de forma anómala, Azaña se aplicó, junto con su amigo Prieto a ampliar su poder ilegítimamente mediante una arbitraria revisión de actas, la no menos ilegítima destitución de Alcalá Zamora, el ataque sistemático a la independencia de los jueces, etc., mientras la ley la imponían desde la calle sus aliados revolucionarios y él se negaba a cumplir y hacer cumplir la Constitución.
Tampoco procuró Azaña ?la integración de los obreros y clases subalternas?. Su actitud hacia ellas fue paternalista y utilitaria, él mismo la explicó claramente: aspiraba a situar a los republicanos como cabeza, o ?inteligencia?, dirigiendo a los ?brazos? constituidos por ?los gruesos batallones populares en la bárbara robustez de su instinto?. Los obreros debían servir de instrumentos en el ?programa de demoliciones? diseñado por la ?inteligencia?. Él mismo fue víctima de esa ilusión manipuladora que le arrastró a jugar al aprendiz de brujo: durante el primer bienio no serían los católicos quienes llevaran a su gobierno a la crisis, como el señor Juliá viene a indicar, sino los ?gruesos batallones populares? anarquistas. Y, al no haber aprendido la lección, volvió a ocurrir algo semejante en 1936: los anarquistas, los socialistas y otros acosaron a su gobierno, manteniéndolo en crisis permanente.
Estos hechos y otros muchos por el estilo, los ignora al parecer el señor Juliá, o pretende que se ignoren, o no le dicen nada a él sobre el democratismo de su ídolo. Pero si el programa de la transición de los años 70 se hubiera parecido al azañista, como él asegura, hay pocas dudas de que la democracia habría vuelto a naufragar en España hace ya bastantes años.
Más sorprende el señor Juliá al atribuir el fracaso de Azaña a ?un gran error: no contó con la reacción del mundo católico, muy violenta?. Esto ya cae en el ámbito de la caradura. Cuando Azaña, apenas llegada la república, amparó desde el gobierno la oleada de incendios de iglesias, bibliotecas, obras de arte y centros de enseñanza por el único delito de ser católicos, ¿con qué violencia respondieron los agredidos? Con ninguna. Cuando impuso por rodillo, no por consenso, una Constitución anticristiana, la violencia de los afectados consistió en anunciar su propósito de reformarla dentro de la legalidad, si ganaba las elecciones (lo cual ni siquiera llegó a cumplir). Cuando, tras ganar la derecha las elecciones, él intrigó para invalidarlas y convocar nuevos comicios con ?garantías? de triunfo izquierdista, la derecha católica reaccionó con tal violencia que? se mantuvo fuera del gobierno, pese a tener derecho a encabezarlo. Después de que el partido azañista expresara su solidaridad con los revolucionarios en octubre de 1934, anunciando su disposición a recurrir a ?todos los medios? contra las instituciones republicanas, la derecha ni siquiera disolvió a su partido autodeclarado faccioso, y prefirió olvidar sus amenazas. Cuando Azaña volvió al poder en el 36, aliado con los elementos más extremistas y violentos de la época, las derechas católicas le apoyaron con la esperanza de que, por su propio interés de ?burgués?, frenase la revolución y el caos social?
En fin, ¿de qué reacción violenta habla este historiador? Cuando por fin se sublevaron las derechas en julio del 36 contra un proceso revolucionario alentado de hecho por el propio Azaña, ya se habían rebelado sangrientamente contra el régimen los anarquistas, el pequeño sector derechista de Sanjurjo, los socialistas, los comunistas, los nacionalistas catalanes y algunos otros, procurando en todos los casos el aplastamiento de los católicos.
Leer a estas alturas unas fabulaciones tan groseras deja a cualquiera boquiabierto. Azaña, que, pese a sus enormes defectos como político, no dejaba de mostrar una inteligencia aguda en muchas apreciaciones, era el primero en deplorar la falta de ?chaveta? de los republicanos en general, su incapacidad para utilizar adecuadamente esa Razón que siempre invocaban retóricamente. Me pregunto qué diría hoy si leyese al señor Juliá.
¿Seguro que Cuatro no heredará la infraestructura de CNN+? Yo creo que sí. Es más pienso que CNN+ será la "fábrica de noticias" de la que echen mano los informativos de Cuatro. Matiz que apunta en esta sentido: Izquierdo es nombrado director de Informativos de Sogecable, según tengo entendido. Ni de Cuatro, ni de Cnn+, sino de todo ello... y lo que caiga.
Los 'fabrica de noticias' ¿va con segunda intención? jua jua
Yo no si esa frase la habrá con segundas pero está claro que Cuatro será una fábrica de manipulación y sectarismo como lo es la Cadena SER.
Jolines, también llega hasta aquí el spam neofascista de LD :-(
Jolines, también llega hasta aquí el spam stalinista de siempre de los anónimos :-(
Tranquilos, es broma
Los mismos perros con collares del mismo color. El acorazado PRISA, a disparar, y el resto, a parapetarse como pueda. Será risible ver las batallitas intestinas por "irse con Iñaki". Santones perderán el culo. Por cierto: del rigor de Gabilondo, hablamos un día de éstos.
Y a todo esto, ¿cuándo empezará a emitir Cuatro TV? ¿En octubre o ya será en enero? Qué nervios, qué competencia en TV...
PD1. El Informativos Telecinco de las 20.30 lo presentará Juan Pedro Valentín, tras la marcha de Àngels Barceló.
PD2. No hay que dejar de lado lo que pasará en la SER. Hoy por hoy pasará a manos de Carles Francino, considerado también como el "bastión" de la credibilidad de los informativos de TV3. Observad otra cosa: Francino y Àngels Barceló, que en su tiempo fueron pareja de presentadores en los Telenotícies de TV3, ahora vuelven a la SER.
Juan, te has pasado un pelín. Un poco pastelero ¿no?
Y lo de "Convertir a la heredera en abierto de Canal Plus en la referencia para esos millones de españoles fieles, política y vitalmente enganchados con un pensamiento, un estilo de vida, una trayectoria vital y las ilusiones encarnadas por medios y profesionales de El País y la Ser", podrías explicarlo un poco.
Si es por el bien de la información veraz, en hora buena.
¿La SER es esa emisora del terrorista suicida?
Yo todavía lo sigo esperando. Porque lo de ETA, al final, era de risa, una de las mentiras que más vergüenza me han dado.
Pero es que la SER, Canal + y El País tampoco fueron ejeplos ha seguir, precisamente.
Lo siento por la SER. Espero que continúe siendo la mejor, de aquí la atención mayoritaria. Gabilondo es el periodista radiofónico más importante de la historia. Ahora será un lujo para la tv. Con su presencia en el canal Cuatro ya tiene un primer telespectador.
Mucha suerte Iñaki
Para opinar sobre Gabilondo, conviene ller esto. Un cáncer para la democracia y, degraciadamente, también para el periodismo.
Publicar un comentario en la entrada
<< inicio