The Independent dejó de ser sábana y ha revivido con un crecimiento de difusión de más del 25%, que le ha llevado hasta los 228.000 ejemplares de venta, 50.000 más que un año antes. El nuevo formato compacto (o qualoid= quality + tabloid) del Indy ha empujado al resto de sábanas de calidad británicos ha plantearse su paso al formato pequeño.
The Times ha sido el primero y el resto ya tienen planes para despojarse del manto sábana. Sólo los qualities con formato tabloide, Independent y Times, han conseguido aumentos de difusión en el último año.
Pero la reinvención del diario que nació como la alternativa de la derecha moderna al thatcherismo no acaba en las formas. La dura oposición a la guerra de Irak y su crítica del gobierno de Tony Blair son los motores de una resurrección por la que pocos apostaban.
La tabloidización de The Independent alcanza también al uso de estilos y elementos típicos del periodismo popular con contenido "de calidad".
La publicación de primeras páginas de fuerte carga editorial es una de estas estrategias, lo que ha llevado a que algunos llamen viewspaper (periódico visual, pero también periódico con punto de vista) al nuevo Independent.
Su director Simon Kelner defiende el uso de estas páginas de opinión, al estilo de las utilizadas en España por ABC o La Razón. "La visión tras las noticias", dice, su interpretación más allá de los hechos.
La diferencia de The Independent frente a los ejemplos españoles es un trabajo tipográfico y de diseño mucho más vanguardista y atrevido. Menos centrado en la fotografía o la ilustración y más en el diseño integral de la propia portada.
Algunas portadas similares existen en la prensa latinoamericana, quizás las más famosas son las del argentino Página 12.
Kelner recuerda una vieja idea de la prensa: la portada es la "más poderosa herramienta de marketing" de un diario.
El director del rotativo remozado lo explica:
"Nuestras primeras páginas varían mucho de una importante pieza de comentario a una presentación gráfica de una gran noticia o a una pieza con un fuerte perfil de campaña.
Este siempre ha sido un periódico de fuerte opinión, y eso es lo que nuestros lectores quieren. Cada tiempo tiene un concepto diferente para la primera página".
Kelner defiende el periódico visual y la comunicación intuitiva y sencilla de ideas, además de otros recursos como la información concisa, el uso informativo de grafismos, el acortamiento de los textos y su despiece (cosa que el nuevo Indy hace poco).
"La próxima revolución podría ser una donde presentemos un diario visual más bien que un periódico. Por ahora no sabemos dónde acabará esta revolución de la tabloidización", dice el director del periódico de moda.
Se equivocan quienes piensan que la reinvención del Independent es cuestión de achicar el formato. Otro diario, más editorializante, más analítico, más conciso y más contundente ha nacido.
Para otros, esa senda es muy peligrosa porque puede llevar a la manipulación, la simplificación y el sensacionalismo de las noticias importantes.
Es lo que temen en The Guardian. Por eso han pensado en despojarse del sábana pero apostar por un berlinés, un tamaño intermedio similar al de La Reppubblica, que sea más manejable al tiempo que los diferencia de los tabloides.
Alan Rusbridger, director de The Guardian, recuerda que las tácticas del nuevo Indy ya fueron empleadas en su día por el Daily Mail y antes por el Daily Mirror cuando era el diario favorito de la clase obrera y de los intelectuales progresistas con su apuesta de tabloide de calidad y socialmente combativo.
Al director del diario bandera del laborismo le preocupa la convergencia entre el público de los periódicos de calidad y los populares, los mecanismos de simplificación de la realidad y las ideas.
Nada así pensaron Andreas Whittam Smith, Stephen Glover y Matthew Symonds, tres periodistas del conservador Daily Telegraph que se atrevieron a crear en 1986 el más joven de los diarios de calidad británicos.
La apuesta era llegar a lectores jóvenes, de alto nivel económico y educativo hartos de la polarización entre los conservadores Times y Telegraph y el laborista The Guardian.
Grandes y exquisitas fotos, textos de calidad, una gran cobertura de información internacional y europeísmo en un momento en el que la ola conservadora parecía separar cada vez más a Gran Bretaña de la Unión Europea. Entre sus activos, fotógrafos de primera línea y periodistas como Robert Fisk.
Ya entonces The Independent era un diario visual, pero con un concepto radicalmente opuesto al actual: una imagen elaborada que sugería más de lo que se contaba.
Son otros tiempos.
The Independent | The compacts must look ahead and wonder. The red tops must look back and shudder
The Guardian | Kelner defends Independent splashes
The Independent | 'Independent' sales continue to increase
Guardian | Red-tops plunge into freefall as their message gets lost
P21 | La revolución tabloide
P21 | El encanto de lo pequeño
P21 | La revolución tabloide
P21 | ¿Que fue del rediseño de Independent.co.uk?
3 comentarios:
El comentario comienza con la frase:
"The Independent dejó de ser tabloide"
Pero leyendo el resto parece que comentais que el Independent es ahora un tabloide.
Creo que he entendido a lo que os referís. Pero es muy confuso. ¿Se podría redactar esta primera frase?
Evidentemente era una errata. Perdón.
Un comentario a vuelapluma sobre la prensa británica (vivo en Inglaterra).
Suelo leer el Guardian o el Independent.
El Guardian lo compro los sábados. En eso no soy nada original: la mayor parte de las ventas de este periódico se realizan ese día. Lo hago por los suplementos, sobre todo dos: una guía de ocio y sobre todo uno de libros, realmente bueno. La revista ("glossy" como la llaman aquí) a veces viene con reportajes buenísimos (algunos de ellos acaban también en El País Semanal) y otras veces es soporífera, con artículos de algún famosete contando cómo supero la muerte de su padre/su adicción a las drogas/etc de esos que tanto gustan a los británicos.
De todos modos el Guardian no me gusta. Es por un vicio de los periódicos de aquí: al terminar de leerlos no te quedas con la sensación de más o menos saber lo que ocurrió el día anterior en el mundo. Aquí se centran en unas pocas historias, la mayoría de ellas nacionales, y pasan de puntillas por lo que pasa en el resto del mundo. El Guardian es peor que los demás en esto. No le perdono que el día de la ampliación de la Union Europea ni siquiera asomara una mención a este histórico hecho en la primera página. Dentro se limitó a publicar una pintoresca foto de gente de cada país y un texto de un par de columnas ironizando sobre los tópicos de cada país. En El País recuerdo cómo la semana esa se escribieron columnas y columnas comentando el acontecimiento. En el Guardian, para más inri, recuerdo que ese mismo número en tercera página entera había un articulo larguísimo contando no sé qué problemas de los productores de vino franceses. Es algo muy normal e irritante encontrarse en los periódicos británicos noticias completamente anecdóticas incluso peores que ésta.
En ese sentido prefiero el Independent. El nivel intelectual de sus artículos no es tan alto pero su cobertura es más completa.
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