jueves, febrero 02, 2006

Criticar a dios (con cuidado)

El apoyo de France Soir a la caricatura de Mahoma del diario Jyllands-Posten le ha costado su puesto al director, Jacques Lefranc, destituido por su editor, el franco-egipcio Raymond Lakah.
Lefranc tituló con frases como "Sí al derecho de caricaturizar a Dios" o "¡Socorro, Voltarie, se han vuelto locos!" en el más puro estilo republicano de una Francia laica donde las leyes todavía incluyen restos del delito de blasfemia, un acto que será un pecado pero nunca un delito y no puede afectar a los no creyentes.
Varios periódicos europeos han publicado las caricaturas del diario danés, que ha defendido su derecho a la libertad de expresión y pide disculpas si ha sido ofensivo con la libertad religiosa.
Todo empezó porque un escritor se topó con la "censura difusa" y no encontraba caricaturista para un libro. Y el periódico decidió hacer una convocatoria a dibujantes para que publicaran sus dibujos sobre el Islam. Y comenzó el furor. En el Islam suní está prohibido representar la figura humana, y más la de Alá o Mahoma. Los chiíes, sin embargo, representan habitualmente a sus santos y mártires.
La intolerancia religiosa y la invasión de todos los ámbitos por la religión de nuevo. Como cuando Alejandro VI promulga la Encíclica sobre la Imprenta en 1501 o el Santo Oficio de la Inquisición aplica la censura eclesiástica desde aquel siglo. Y así siguió la historia de la Reforma y la lucha por la libertad y las ideas de Lutero, John Milton, Voltaire y tantos otros.
Pero ahora la guerra de civilizaciones y los excesos del multiculturalismo avivan el delito de blasfemia y la intolerancia a la crítica de los demás. Un derecho inalienable que no se puede perder.
El escritor Salman Rushdie fue condenado por una fatua del imán Jomeini por sus Versos satánicos y acusado de blasfemia ante los tribunales ingleses, que lo absolvieron porque el delito sólo se aplicaba a la cristiandad. El cineasta danés Theo Van Gogh fue asesinado en 2004 por su película sobre la violencia contra las mujeres musulmanas.
Pero el delito de blasfemia pervive en varias legislaciones (otra recopilación) de forma más o menos atenuada o difusa.
En España dice el artículo 525.1 del Código Penal:
"Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican".
Pero peor es la nueva moralidad que niega las raíces laicas, antidogmáticas y volterianas del pensamiento occidental para recuperar lentamente la sombra apocalíptica de cierta forma de entender la religión sobre la vida pública y las libertades de conciencia y expresión.
Las religiones y sus practicantes merecen respeto pero nunca silencio. ¿Qué hubiera sido de Europa sin Giordano Bruno, Lutero, Miguel Servet y tantos otros? Hubo una vez un islam tolerante y autocrítico que hoy parece barrido del mapa por el integrismo y la violencia. Sin voces críticas desde dentro las de fuera no deben callar.

10 comentarios:

Fabián dijo...

Amén.

(Lo que se puede traducir por: "estoy totalmente de acuerdo contigo")

Marjane Satrapi dijo...

Me viene a la memoria la reacción de Ansón cuando cerraron los periódicos del entorno abertzale. Y mira que no me han gustado sus productos periodísticos, pero reconozco que su defensa de la libertad de expresión fue encomiable en ese caso. Si comenzamos a ceder en la defensa a la libertad de expresión y la sociedad recibe señales de cuál es el camino para hacer acallar la diversidad de voces, estamos abocados a un futuro muy oscuro. Es la libertad de expresión, los medios de comunicación, los que otorgan el máximo valor a una democracia.
Reconozco que aquí también nos rasgamos las vestiduras, pero cuando no nos gusta lo de los catalanes, pues hala, boicot al canto. Pero lo que sí es cierto, es que existen elementos radicales en la comunidad musulmana que llevan las cosas muy lejos. Por eso, no se puede ceder. Hacerlo es ponerles el camino expedito para que exijan más cesiones de libertades. Me gustaría haber visto en la prensa española un apoyo claro y rotundo hacia sus colegas daneses y franceses. Pero claro, no vayamos a molestar y herir susceptibilidades. Y es que cuando se malinterpreta el multiculturalismo, sucede lo que sucede. Por cierto, para comprobar la evolución de la libertad de expresión en un estado chií, nada como leer Persépolis de la autora iraní Marjane Satrapi. Revelador.

Anónimo dijo...

Ya no se trata de no respetar la multiculturalidad. El problema es que no se respeta la libertad. La libertad en su sentido amplio. Vivimos en una sociedad aterrorizada por fantasmas y extremistas radicales. Una actuación de libre expresión ha de ser respetada siempre, si ofende, como bien han hecho los compañeros/as daneses/as ofrecen sus disculpas. Pero de ahí a las amenazas, represarlias o el caso francés... es muy exagerado. Vivimos en un mundo sin rumbo, no estamos de acuerdo con nada ni sabemos lo que queremos.
http://politicaglobal.net/blog/

Anónimo dijo...

¿Qué decía la Enclica de la Imprenta? ¿Cuál era su nombre?

Juan dijo...

http://sisbib.unmsm.edu.pe/BibVirtual/libros/comunicacion/Comunicacion_imposible/segunda_parte_1.htm

La primera disposición relacionada con la imprenta partió de los Reyes Católicos en 1477 cuando eximieron de impuestos al impresor y librero Teodorico Alemán. Poco después se dictó la primera ley general de imprenta, en 1480, donde estipulaba que los libros extranjeros no pagarían impuestos

para que con ellos se hiciesen los hombres letrados. La excepción de derechos comprende todos cuantos se introdujesen por mar y por tierra, y que no satisficiesen ni almojarifazgo, ni diezmo, ni portazgo, ni cualquier otra clase de derechos.

Pero, aquella actitud receptiva hacia la cultura duró muy poco pues los Reyes debieron acatar en una primera instancia las disposiciones de la Bula Papal de 1487 que prohibía la publicación de libros no autorizados. Debe recordarse que la Iglesia ya tenía una larga historia con relación a los escritos que consideraba heréticos o perjudiciales; fue así como en 1501 el Papa Alejandro VI lanzó la Encíclica sobre la imprenta, siguiéndole en cascada una serie de disposiciones que apretaron cada vez más el cerco sobre los libros prohibidos. Los Reyes Católicos promulgaron, en 1502, una Pragmática que resultó ser la primera ley reguladora del derecho de impresión, es decir, la censura. Allí se lee:

Mandamos y defendemos, que ningún librero, ni impresor de molde ni mercaderes, ni factor de los suso dichos, no sea osado de hacer imprimir, de molde de aquí adelante por vía directa o indirecta ningún libro de ninguna Facultad o lectura, o obra, que sea pequeña o grande, en latín o romance, sin que primeramente tenga para ello nuestra licencia o especial mandado...

Más adelante se detallaban los castigos: multas, quema de libros, suspensión de licencia para trabajar, etc. La creación del Santo Oficio (la Inquisición) por el Papa Pablo II en 1542 institucionalizó la censura eclesiástica y convirtió en un severo riesgo la lectura no autorizada.

pez dijo...

vale todo eso esta bien en cuanto a la libertad de expresión pero eso no evita q con la intencion de vender ya sea periodicos, audiencias tanto en radio como en tv, libros, cuadros, esculturas, etc. valga todo, me refiero q ay cosas q por lo q representan pueden herir a otras personas.
para mi seria muy facil ya q no creo en ninguna religion reirme de Jesus por ejemplo caricaturizandolo igual a mucha gente le hace gracia pero tambien entiendo q habra gente q por el hecho de ejercer mi libertad de expresion la este haciendo daño no ay q olvidar q la religion es para quien cree algo muy importante, del mismo modo q mi libertad de expresion no justifica q yo insulte a otro pues habria q preguntarse si esas caricaturas habran sido como un insulto para quien cree en eso y no solamente con el islam sino sigue pasando con el cristianismo.
no ay q irse muy lejos para ver como ciertas obras artisticas solo buscan la probocación para poder vender.

Álex E. dijo...

En estos casos siempre me vienen a la cabeza los leperos, protagonistas de tantos chistes que les dejan como tontos pero que a la vez demuestran su inteligencia entendiendo los chistes como tales.
El día que se cree la "Asociación de Leperos Contra los Chistes de Leperos" o similar, la humanidad estará definitivamente condenada.

dan3 dijo...

No poner a Dios en imágenes (budismo, hinduismo, algunos protestantes, algunos siglos del cristianismo católico, etc.) es sacar de la comunicacion el fundamento. Wittgenstein no era vate y dijo: "de lo que no se puede hablar, más vale callar". Buscamos e intentamos representar los principios. Pero si son principios, o quizá por eso no caben en nuestros lenguajes. Lo mismo piensan muchos músicos, poetas o artistas en general. Aunque siempre están dandole vueltas a lo infinito y lo sublime. Pero sólo son eso aproximaciones, caricaturas.
Quizá la iconoclastia esté prohibida entre los mandamientos de las culturas de la producción, el consumo, la eficiencia que acaba destruyendo personas y naturaleza. Con este mandamiento trivializamos las imágenes. Y pensamos que todo es posible que no hay límites.
No pido la palabra para el exaltado o el terrorista. Pido menos tópicos, menos cliches para intentar el diálogo entre civilizaciones. Un comunicador debe encontrar alguna forma de decir que acepte el otro. No veo otra forma para que se ría con nosotros (no hay ninguna libertad para reirme de él).

Anónimo dijo...

jackers_crew
-DREK-

Anónimo dijo...

jackers_cREW
-drek-
jack<-------
DREKEN,DREMEN,KREMEN,SCRIN,DAX,SAK,KTA

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