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Monday, April 01, 2013

Medios a medida


Un medio para cada persona: adaptado a gustos e intereses. Con recomendaciones de amigos y expertos. Personas mejor que algoritmos para construir una publicación personal y siempre actualizada. Medios hiperpersonalizados, accesibles en cualquier dispositivo y plataforma, especialmente en las tabletas y los móviles. Es la promesa de los agregadores: aplicaciones para manejar contenidos dirigidas a consumidores móviles, hartos de una abundancia y un desorden digital imposibles de gestionar sólo con buscadores.

La era del PC y la internet de las páginas y los buscadores acaba. El ordenador es para trabajar y crear, pero nada como tabletas y smartphones para consumir noticias, vídeos, fotos, etc. La internet móvil necesita nuevas herramientas para los contenidos, pero también para el comercio electrónico y las búsquedas cuando el ciberespacio es visual, social y táctil, con hiperconexión permanente.

Facebook presentaba hace unos días un rediseño con la promesa de convertirse en “el mejor periódico personalizado”. Poco después Google anunciaba el fin de Reader, su lector de RSS, utilizado por muchas aplicaciones para ofrecer medios personalizados. Una herramienta sin negocio para Google pero muy rentable para otros. Yahoo compra Summly, un agregador de contenidos para móviles, igual que CNN adquirió Zite hace un año. Flipboard, la aplicación líder de revistas personalizadas, permite ahora publicar y compartir sin depender de buscadores ni redes sociales.

Medios y agregadores buscan la receta perfecta cuando internet cabe en un bolsillo. Las pequeñas pantallas de móviles y tabletas y las grandes de la televisión conectada no soportan el desorden. Los consumidores hiperconectados no buscan, quieren descubrir y sorprenderse con recomendaciones de otros y no perderse sus contenidos favoritos.

La internet multipantalla pide orden y confianza. Los grandes medios la ofrecen con su marca y su reputación. Y progresivamente con acceso de pago. Los agregadores con acceso gratuito, sencillez, sincronización en diferentes aparatos y una personalización sin endogamia gracias al flujo de la edición social basado en las recomendaciones.

Columna en los diarios de Vocento

Wednesday, October 17, 2012

La popularización del diseño táctil y las plataformas con Windows 8



Microsoft vuelve a la batalla de las plataformas con Google, Apple y Amazon. El estreno de Windows 8 es el momento elegido para relanzar el portal MSN, con una fuerte apuesta por la información y el diseño táctil impuesto por las aplicaciones, los móviles y las tabletas. Al mismo tiempo se relanza la aplicación del buscador Bing, que se convierte en un agregador de noticias, información económica y deportiva.



La estrategia de las plataformas, la unión de hardware, software, cloud computing (nube) y contenidos se vuelve a repetir con un fuerte impacto en los medios, tanto por la competencia en la atención de la audiencia y la relevancia de las marcas como en la utilidad a un solo clic ofrecida para retener al público y, por tanto, hacerse con una parte importante del mercado de los contenidos.
Esta nueva estrategia supera a la de los portales, creados para ofrecer contenidos y acceso a internet antes de que primero la era Google y después las redes sociales convirtieran a los buscadores y a las recomendaciones en formas más interesantes y atractivas de llegar a los contenidos.
Los portales empezaron a dejar de ser atractivos cuando la navegación se hizo eficiente y sencilla. Cuando los internautas pudieron personalizar su experiencia y acceso a los contenidos con métodos más libres y eficaces que acudir a los grandes repositorios.
Las plataformas tienen sentido cuando desde los móviles y las tabletas se navega menos y se accede directamente a los contenidos preferidos a través de las aplicaciones. Pero sobre todo cuando la unión del soporte, el sistema operativo y el contenido -móviles, tabletas- crean una oferta y una experiencia optimizada que satisface a los usuarios: el objetivo principal de Steve Jobs y su recreación de los medios como aplicaciones para aumentar valor al iPhone y el iPad.
Las plataformas controlan cada vez más los nuevos soportes y canales de acceso a los contenidos. Los medios quedan relegados a ser productores de contenido y a luchar por una publicidad cada vez más dependiente de los sistemas operativos y de distribución.
El lanzamiento de los nuevos MSN y Bing se produce tras la separación de MSNBC.com, el sitio de noticias de Microsoft y la NBC durante 16 años y uno de los de mayor audiencia en Estados Unidos. Otro efecto de la convergencia: La NBC necesita controlar sus contenidos y su marca digital para sostener el negocio cuando la televisión ya no es un sistema independiente. Microsoft necesita una plataforma integral como las de sus grandes competidores, vinculada a un sistema operativo para la era post PC y no perder el negocio de los contenidos y la publicidad digital que aumentan el del software.
El relanzamiento de los contenidos de sus medios digitales popularizará todavía más las plataformas -Android, iOS, Kindle, Windows 8- y el diseño táctil ya habitual y explotado en una gran parte de las aplicaciones para móviles y tabletas.
MSN ya ha firmado acuerdos con varios medios para dotar de contenidos a la plataforma y su productor ejecutivo, Steve Cvengros, proclama su intención de convertirse en un referente de noticias fáciles de usar y personalizar. Personalización y socialización (débil todavía en el caso de Microsoft) para mejorar el acceso y la selección de contenidos.
Con la renovación de la apuesta de Microsoft por la información y los contenidos, todos los grandes de internet están inmersos de nuevo y más igualados en la guerra de las plataformas.
Para los medios los cambios y tendencias en el negocio, la interfaz y diseño, y el negocio son cada vez más perentorios.

Thursday, June 28, 2012

Google Nexus: batalla por el control de las plataformas



Google despliega su estrategia para la gran guerra de las plataformas por el control del negocio de la convergencia.
Sus armas son el sistema operativo Android, actualizado con versión Jelly Bean para los nuevos móviles y tabletas Nexus, la nueva tableta de bajo precio Nexus 7 (US$ 199) y la esfera mágica Nexus Q como centro de entretenimiento del hogar digital para conectar todos los servicios, contenidos y dispositivos de Android con la televisión, la gran pantalla que sigue reinando.
La estrategia: hardware+software+cloud computing+contenidos. Los elementos para conseguir más usuarios, más consumo y sus datos para optimizar el negocio con pago y publicidad.

La guerra de las plataformas entre Apple, Amazon y Google, con Microsoft muy retrasada en la era post-PC de las plataformas y con Facebook como referente de plataforma social.
Google ya no es un buscador. Tampoco una empresa de internet. Ahora quiere ser más que nunca el Gran Ciberleviatán del negocio de la convergencia, donde las plataformas unen hardware (móviles y tabletas), software (sistemas operativos, navegador y aplicaciones), distribución desde la nube (Google Play, almacenamiento y gestión) de todo tipo de contenidos (vídeo, música, ebooks, aplicaciones) para llegar a los usuarios, sus datos y relaciones (Google+, redes sociales o el nuevo asistente personal Google Now que lo sabe todo sobre cada usuario) para rentabilizar cada elemento al máximo tanto con pago con contenidos como con publicidad, donde Google es el gran dominador en las búsquedas y aumenta su competencia en el display.



Google no está presentando nuevos dispositivos: está lanzando su estrategia de plataforma de contenidos y servicios. Frente al inicio de las plataformas como software (iTunes), la reingeniería de Apple con iPhone y iPad (iOS) las ha convertido en ecosistemas integrados de hardware y software para controlar el mercado de la hiperconectividad.
El soporte vuelve a ser importante cuando las plataformas se definen como sistemas y mercados integrados donde sistemas operativos, distribuidores, comercializadores, desarrolladores y proveedores de contenidos y servicios ofrecen sus productos a los clientes para su rentabilización a través de varios modelos de negocio.
Esa es la batalla del negocio de la convergencia.
Apple lleva ventaja. Ha sido el gran disparador del concepto de los smartphones y las tabletas, los dispositivos claves junto a la televisión para las plataformas. Las previsiones de Gartner indican que acapara casi 73 millones de las tabletas vendidas en 2012 frente a casi 38.000 de Android. Y ese liderazgo se mantendrá unos años.
Pero Amazon con Kindle Fire y ahora Google con Nexus 7 apuestan por la tableta de bajo coste para popularizar y hacer accesible definitivamente el soporte de acceso a los contenidos que marca la era de las plataformas.
El otro soporte clave es la televisión. Nexis Q intenta ahora lo que Apple TV no ha podido: convertirse en el centro del hogar digital desplazando a STBs (descodificadores y discos multimedia digitales) y conviviendo pero amenazando a las videoconsolas que conectan hoy a la mayoría de las televisiones a internet, y donde Microsoft sostiene su apuesta con XBox.

Para los medios cambia radicalmente el sistema de la distribución y la comercialización. El canal ya no es suyo y tienen que desarrollar las estrategias adecuadas para aprovechar los nuevos canales, donde una parte de los ingresos se va a los nuevos distribuidores sustitutos del papel, los kioskos o las viejas frecuencias, pero donde plataformas y aplicaciones replican el viejo negocio de los medios y se convierten en comercializadores no sólo de sus productos propios sino también de los propios contenidos.
Y, sobre todo, la audiencia se desplaza para convertir a gran parte de los usuarios en clientes de la plataforma más que de los medios.
Google lo anunció. Su ex consejero delegado, Eric Schmidt, aconsejó a los medios hace más de tres años que se convirtieran en plataformas.
Algunos lo están intentando mientras otros batallan en etapas muy anteriores. Muchos medios se parecen en exceso a Nokia y su declive de gran dominador del mercado de los teléfonos móviles a perdedor de los smartphones.
Apple, Amazon y Google ya tienen sus estrategias desplegadas, cada uno con sus fortalezas. El futuro de los medios pasa en gran parte por ganar espacio y negocio en las grandes plataformas, convertirse en pequeñas plataformas informativas y en aplicaciones líderes, aprovechando las oportunidades y no dejando que sean otros los que aprovechan sus contenidos para las nuevas ofertas que mejor satisfacen el cambio de hábitos, consumo y dispositivos de acceso del público.

Thursday, January 26, 2012

iPadmanía


Entregados al iPad. España lidera la fiebre por la tableta de Apple en Europa. Steve Jobs puede estar contento. Su último gran proyecto ha cambiado para siempre la tecnología y amenaza con cerrar la era del PC. La fascinación de las pantallas táctiles, la hiperconectividad y la ubicuidad mandan. El consumidor no se resiste.
Apple ha vendido más iPhone y iPad que nunca tras la muerte de su genio. Tantos que superan en el último trimestre de 2011 a todo el universo Android, el sistema operativo de Google para móviles y tabletas adoptado por la mayoría de fabricantes. Por el camino queda irremediablemente la antes todopoderosa BlackBerry, un cacharro anticuado para lo que se espera de un teléfono inteligente. Antes le ocurrió a Nokia, el primer dominador del mercado de la telefonía móvil. Ni siquiera la renovada popularidad de BlackBerry entre los adolescentes por la gratuidad de su mensajería parece salvarlo cuando varias aplicaciones acaban con el problema.


Casi la mitad de los usuarios de móvil tienen teléfonos inteligentes y de una décima parte de ellos pasa sus dedos por una tableta. Según un estudio del medidor comScore, España lidera en Europa la fascinación por el iPad con tres millones de tabletas en poder de los usuarios. Los móviles acaparan ya el 2,7% del tráfico web y otro 1,5 se lo llevan las tabletas.
La crisis no puede con la fascinación táctil, impulsada por la competencia entre las telefónicas. La que no sigue la tendencia es la industria. Sólo los medios de comunicación, liderados por los diarios, se han sumado a la iPadmanía. La oferta de vídeo, música o libros es menor que en otros países, lo que explica la preferencia de los usuarios de pantallas táctiles por la información.
Mientras los internautas discuten el cierre de Megaupload o las leyes antidescargas norteamericanas, Europa prepara nuevas leyes para la convergencia mientras se espera del gobierno Rajoy la prometida reforma de la propiedad intelectual. Pero por ahora el telestado concentra los esfuerzos de la vicetodo Soraya Sáenz de Santamaría.

Columna en los medios de Vocento

Monday, June 20, 2011

Telecinco quiere liderar la TV híbrida

Internet entra en la televisión y la televisión sale de la pantalla tradicional para extenderse por ordenadores, móviles y tabletas. Telecinco da el primer paso para extender su liderazgo entre las cadenas privadas a las televisiones conectadas, directamente o a través de descodificadores y videoconsolas. Lo hace de la mano de Telefónica, con la que comparte intereses en Digital+ y para convertirse en líderes de las nuevas plataformas digitales, donde los contenidos televisivos serán cruciales.
Mediaset España lanza un proyecto de televisión híbrida –televisión y banda ancha- con el estándar europeo HbbTV (Hybrid Broadcast TV). Una tecnología que une internet y televisión para disfrutar de información sobre los programas, contenidos adicionales, conexión con las redes sociales, vídeo bajo demanda, etc.
De la pantalla boba a una televisión inteligente donde las búsquedas, la conexión con las redes sociales, las aplicaciones y los contenidos a demanda abren una nueva era más allá de la TDT.Una tecnología que une internet y televisión para disfrutar de información sobre los programas, contenidos adicionales, conexión con las redes sociales, vídeo bajo demanda, etc. De la pantalla boba a una televisión inteligente donde las búsquedas, la conexión con las redes sociales, las aplicaciones y los contenidos a demanda abren una nueva era más allá de la TDT.
Para las cadenas es el principio del fin del negocio de la distribución y las licencias. Cuando desde cualquier pantalla se puede acceder por streaming a contenidos albergados en servidores (la nube), el sistema de licencias y el control político se rinde a la elección de los usuarios.
Las cadenas están obligadas a repensarse como marcas capaces de ofrecer contenidos interesantes a un telespectador que elige lo que quiere ver. La televisión en abierto se convierte en una gran maquinaria de marketing para fijar programas en las preferencias del público, difundirlos en sus primeros canales y rentabilizarlos con segmentación en los temáticos y bajo demanda. Más ventanas para sostener el negocio publicitario y avanzar en el pago por contenidos.
Los espectadores dejarán de preocuparse de sintonizar frecuencias acotadas geográficamente, se liberan de la tiranía de los programadores y construyen su programación en función de sus intereses y las recomendaciones en las redes sociales: la televisión etiquetada.
La BBC le llama la estrategia de las cuatro pantallas (televisores, PC, móviles, tabletas) y se ha lanzado con su estándar BBC iPlayer a colonizar las televisiones conectadas.
Por ahora las cadenas españolas han sido remisas a la convergencia y han preferido exprimir el negocio convencional para hacerse con la publicidad perdida de RTVE y aliviar la caída continua del negocio publicitario.
Algunas cadenas ofrecen aplicaciones para televisores conectados y canales en internet, pero la mayoría han apostado más por fortalecer su oferta web. Telecinco quiere convertirse en el motor comercial de la televisión híbrida. Sus directivos están convencidos, como una gran parte del mercado, de que la conexión de la televisión a la banda ancha cambia todo y vuelve a convertir a las grandes pantallas en el centro del hogar digital mientras las tabletas y los portátiles se usan para el consumo personal.
Con un parque estimado de más de dos millones de televisores conectados el año próximo, la televisión comienza a correr tras el telespectador multipantalla para mantener su atención y continuar siendo la reina de los medios.

Columna en Estrella Digital

Friday, June 17, 2011

Chromebook, un ordenador para la nube

El ordenador para los hiperconectados ya está aquí. Todo está en la red: los programas, los documentos, los archivos. Olvide la dictadura de Windows, las molestas actualizaciones, los programas caros y ese lento arrancar que nos desespera.
Google lanza Chromebook, el ordenador pensado para la nube –cloud computing- cuando todo está en internet, accesible desde cualquier lugar. Rápido, sencillo, liviano. Con los programas en red, la mayoría gratuitos.
Un ordenador webcéntrico, con internet como nervios y cerebro. El fin de la era del PC autónomo. Pero llega tarde, por detrás de tabletas como iPad y las plataformas de aplicaciones que permiten acceder a cualquier contenido y servicio. Una revolución que se antoja obsoleta desde que Google anunció su desarrollo a finales de 2009.

Columna en Estrella Digital

Tuesday, April 06, 2010

iPad, sólo para hiperconsumidores

El iPad es para consumir, no para producir ni para compartir.
Esa es la diferencia fundamental con la era del PC. Los ordenadores eran hasta hace poco, sobre todo desde la gran expansión de internet, el software libre y el cloud computing lo más parecido a las máquinas espirituales e inteligentes prometidas por Ray Kurzweil.
Pero Steve Jobs golpea siempre en la tecla del ciborg sentimental, como ya hizo con el iPhone.
iPad es la última creación que hace retroceder la esperanza de los contenidos abiertos y útiles con la garantía del consumo fácil e inmediato, gran usabilidad y un diseño sensorial, mucho camino andado los últimos años.

Por ahora ha conseguido ser otro éxito de marketing, atrapar una gran cantidad de publicidad gratis en todos los medios -nuevos y tradicionales, digitales y analógicos, aunque menos en estos últimos- y aumentar el precio tanto de los ebooks como de los diarios digitales.
A través de las aplicaciones los proveedores vuelven a controlar los contenidos y los consumidores vuelven a perder derechos. Las aplicaciones permiten aumentar el negocio de pago por acceso a través de una nueva plataforma y hasta se pierden una gran cantidad de funcionalidades comunes ya en la web, como los enlaces y los comentarios.
Los primeros datos dejan claro qué se espera del iPad: libros, televisión (gracias a Netflix), la esperanza de sostener la utilidad del PC y que iWork permita utilizar las herramientas necesarias para la mínima productividad cotidiana sin exigencias de trabajo.

Pero el iPad es además un aparato egoísta, para no compartir. Parte de la filosofía de un consumo personal de contenidos por su propia propuesta física: un aparato portátil, pero no móvil, para consumir el ocio total en el sillón.
Con contenidos diseñados para no compartir y reforzar los derechos de propiedad intelectual de sus autores y comercializadores. Al contrario de lo que ocurre con las aplicaciones de Kindle o Barnes&Noble para leer ebooks, ni siquiera puedes leer con iBooks -la aplicación de libros para iPad- los mismos títulos en tu iPhone o tu ordenador. Por eso algunos creen que su lanzamiento será un revulsivo para la venta de libros digitales de Amazon y B&N.
Y ni hablar de compartir tus contenidos con tu familia o amigos a no ser que les dejes el aparato.
Otra vez el contenido aferrado a la plataforma, a su soporte físico.
Ni multitarea, ni estándares abiertos y un control férreo de los contenidos y las aplicaciones para controlar su negocio.
Por todas estas razones no es de extrañar que muchos medios sientan la atracción del nuevo soporte. Confían en recuperar un control y un negocio que creían perdidos.
Al contrario de lo que ocurrió con el principio de la web, el iPad llega sin pecado original. Si en el principio de la web todo se convirtió en gratuito, en el nuevo aparato de Apple todo está diseñado para un negocio que los medios no quieren que se vuelva a escurrir entre sus manos como ocurrió con la web.
Es la esperanza para los contenidos de pago cuando muchos están convencidos de la fidelización del hiperconsumidor al aparato.
Por eso los medios están dispuestos a pagar un 30% de sus ingresos a Apple, inteligente al mejorar el margen tiránico de empresas como Amazon (70% de la facturación). Apple cobra a los medios el equivalente al coste de distribución del papel con tal de volver a tener un canal de difusión controlado y con posibilidades de rentabilización.
Y por eso les acompañan los anunciantes, todavía apegados a las viejas formas del negocio.
Eso sí, los usuarios siguen prefiriendo las aplicaciones gratuitas para acceder a los medios.
El iPad resume las tendencias de una nueva era de los contenidos digitales: de más consumo, menos participación o interactividad, y apertura de contenidos y medios. Donde la viralidad de las redes sociales se reduce a marketing y el usuario vuelve a ser un consumidor.
En esas limitaciones a la explosión abierta de la web fían los medios y los productores de contenidos digitales la viabilidad de un negocio hasta ahora muy difícil.
Apple se confirma como gran dominador de la electrónica de consumo. Ganan los medios, pierden los consumidores. El desafío será encontrar un equilibrio para satisfacer a ambos y triunfar en esta nueva plataforma que vuelve a reiniciar la cultura para trasmutarla en puro consumo.

Monday, December 28, 2009

Un millón de británicos ven la BBC a demanda


Una media de 1,1 millón de británicos vieron o escucharon la BBC en su ordenador, sus videoconsolas, iPhones y móviles el pasado noviembre gracias a iPlayer, el servicio de ipTV (televisión por internet) que permite acceder a todos los contenidos audiovisuales de la radiotelevisión pública en otras pantallas.
El público del servicio de vídeo en demanda (VOD) por internet accedió a 2,6 millones de programas cada día, 1,7 de televisión y otros 800.000 radiofónicos. En total, más de 79 millones de programas vistos en streaming (97%) o con descarga a la aplicación de escritorio del servicio.
El PC fue el aparato de acceso principal (76%), seguido del Mac (9%), pero se registró un fuerte aumento de los accesos a través de iPhone o iTouch (7%) y vídeoconsolas (6%), respecto a las cifras de otros meses.
iPlayer demuestra el poder del vídeo bajo demanda y la televisión a la carta cuando las posibilidades de acceso y los contenidos ofrecidos son atractivos.
Por eso no es de extrañar que la BBC haya conseguido la aprobación para continuar con el proyecto Canvas, la mayor iniciativa europea para desarrollar la televisión por banda ancha. Una experiencia que une a la BBC con las cadenas ITV, BT, Five y Talk Talk. Con la preocupación de Sky (propiedad de Rupert Murdoch), que lo ve como una amenaza para la televisión de pago.
Y no le falta razón. Una oferta de televisión de calidad bajo demanda podría hacer que los ciudadanos premium, suscriptores de servicios avanzados de pago, sintieran más atracción por la banda ancha y el disfrute de contenidos públicos o gratuitos antes que por televisión de pago.
iPlayer permite disfrutar durante siete días de la programación de la BBC, como la televisión a la carta de RTVE pero con mayores alternativas de visión, dispositivos de uso y más calidad.
El futuro de la televisión cuando acaba la era del dominio de los programadores y se impone la convergencia de pantallas y la elección del público.

Tuesday, November 24, 2009

El señor de la nube


Rapidez, simplicidad y seguridad. Es la última gran promesa de Google. Su receta: olvida tu ordenador, los programas, lo que te separa del acceso inmediato a lo que más quieres y usas. El correo electrónico, tus contactos, tus redes sociales, todo está en la web. Por eso ofrece Chrome OS, un sistema operativo pensado para internet y diseñado para acabar con la era del PC. Todo está en la nube –cloud computing- y Google ofrece herramientas y espacio. Ahora también te ofrecerá las pestañas para acceder instantáneamente, sin esperas.

Los hiperconectados no tienen paciencia. Quieren todo al instante, son hiperconsumidores. En la vida líquida la velocidad es imprescindible. ¿Cuántos tuiteos pierdes mientras el ordenador arranca? ¿Cuántos comentarios sin hacer? Y el ordenador dalequetedale. Tranquilo, aquí está Chrome OS: abre inmediatamente como un navegador y ya estás conectado. No necesitas programas ni actualizaciones. Te olvidas de los aparatos. Accedes a todo lo que quieres y tienes desde cualquier ordenador, móvil… con sólo una conexión a internet. El sueño de los hiperconectados visto por Sergey Brin: un sistema operativo para vivir en la Red. Adiós a la era del PC. Bienvenidos a la era móvil y a la identidad portátil.

¿Podrá Chrome OS con Windows? Muchos creen que no porque hay cosas que no se pueden hacer desde internet. Otros que su base Linux no es robusta. Hay quien duda de la interfaz de la web, siente no disponer de DVD o teme la escasa flexibilidad de un sistema operativo enganchado a internet. Pero Google atisba un nuevo ecosistema donde las aplicaciones –como las que triunfan en los móviles- y el acceso a internet es suficiente. Al menos para muchos en la vida cotidiana. Ordenadores baratos para acceder a la Red y no preocuparse por ellos. Ultraportátiles y los nuevos smartbooks, híbridos de móvil y PC.

Google ha abierto el código de su sistema operativo para atraer a los desarrolladores. Más aplicaciones, más usos = más éxito. Google tiene tus datos y tus contenidos: lo que vale. Su estrategia es convertirse en el señor de la nube –los contenidos alojados en internet- y el streaming –audiovisual sin descargas. Por mantenerse como la puerta de internet lucha con los nuevos aspirantes: las redes sociales. Quien logre más usuarios, más contenidos, retenidos más tiempo, será el ganador de la nueva web. "Un anillo para gobernarlos a todos" o la tormenta perfecta de la convergencia en la vida móvil. El aparato será un commodity de escaso valor. El valor está en el sistema operativo, que algunos luchan por convertir en personal.

Columna en Público

Friday, July 17, 2009

Gratis y móvil

Imagina liberarse de los pesados ordenadores, aunque sean portátiles. Usar aparatos livianos y móviles, siempre conectados a internet y de encendido rápido. Con acceso a todos los programas necesarios para el trabajo y el ocio. Es la promesa de una nueva era móvil y de conectividad total hecha primero por Google y ahora seguida por Microsoft, competidores por el trono digital. Y todo gratis. Los gigantes digitales luchan por el mercado y los usuarios con innovación y ofreciendo gratis lo que antes se cobraba. Un triunfo por impregnación de la cultura del software libre. De la era del caro PC a la web gratuita, donde todo está y todo es accesible.

Google quiere crecer atrapando más tiempo a más usuarios en sus servicios, donde la publicidad y los datos de los usuarios pagan todo. Y ya sabe que gana más dinero comercializando publicidad en sus webs que distribuyendo anuncios contextuales en otras. Microsoft quiere parte de esa apetitosa tarta y mantener su liderazgo en el corazón de más del 90% de los ordenadores y con la mayor parte de la gente y las empresas utilizando sus programas.

Los dos confían en el futuro de la web. Un lugar donde se llega a todo a través de cualquier pantalla, del móvil a la televisión. Aparatos y aplicaciones para que todo el mundo pueda crear más, compartir más, consumir más, acceder a más contenidos e información.

Mientras los gigantes de la Red y el software convierten la web en un gran sistema gratuito, Obama intenta crear una Casa Blanca más transparente y en contacto con los ciudadanos gracias a internet. La Comisión sueña una Europa 3.0 con un gran mercado único digital, más redes de nueva generación, menos peleas por derechos de autor y más contenidos: un estado del bienestar digital al que se suma hasta la música gracias al streaming que hace innecesarias sus odiadas descargas.

Los medios parecen ahora expulsados de ese paraíso, en busca de volver a cobrar: los diarios por información y las televisiones con nuevos canales de pago. Pero el público sabe que su tiempo y atención son tan valiosos como los contenidos.

Columna semanal en Vocento y otros medios

Wednesday, July 08, 2009

Un sistema operativo para acabar con el PC

Google da el gran paso. El Gran Ciberleviatán quiere saltar de la web a los ordenadores para arrebatar su trono a Microsoft. Google anuncia un sistema operativo basado en su navegador Chrome. Empieza el fin de la era del PC en busca de un sistema operativo sencillo y ligero para trabajar con aplicaciones web gracias a conectividad móvil, la extensión de la banda ancha y el cloud computing (la nube de programas y servicios en internet).
Empiezo a escribir este artículo alertado por una información en un gadget en un lateral del escritorio de mi ordenador. Comento la noticia con algunos expertos en Google Talk y reviso cómo reaccionan los interesados y el mercado en un lector de RSS incrustado en una página del agregador iGoogle. Tomo alguna nota en otro gadget para textos. Empiezo a escribir en un editor web. Tentado estoy de repetir la nota de Google, como casi todas las suyas, bien editada para ser redistribuida viralmente por miles de usuarios en la web. Me freno y salgo del entorno del Gran Ciberleviatán. Un poco de libertad y distancia crítica.
Por comportamientos como este, cotidianos para muchísimos usuarios, Google anuncia que quiere reinventar los sistemas operativos: "para la gente que vive en la web". Sergey Brin, uno de los fundadores del Gran Buscador, lo adelantó cuando se lanzó el nuevo navegador: "Los usuarios de la web queremos un muy ligero y rápido motor para hacer funcionar aplicaciones", y sentenciaba que "los sistemas operativos son una vieja forma de pensar el mundo". Google quiere repensarlo con Chrome OS y de paso arrebatar su trono a Microsoft y hacer cambiar radicalmente a una buena parte del negocio del hardware, de las máquinas, para comenzar una nueva era de ordenadores low cost (¿aceptarán los fabricantes?).
No necesitamos grandes ni potentes ordenadores, es la conclusión de muchos usuarios y de Google. Caros y con gran cantidad de memoria. Basta con aparatos más sencillos, dotados de conexión permanente y la capacidad necesaria para conectarse a internet, abrir un navegador y empezar a usar todo el software y las aplicaciones que ya están en la web.
Fin de la era del PC. Freno al imperio de Windows y sus permanentes demandas de más velocidad de procesamiento, más memoria, más potencia. Los netbooks, los ultraportátiles, han demostrado que bastan para casi todas las demandas de un montón de usuarios. Una pantalla mejor, un teclado más cómodo y listo. Pero los ultraportátiles han demostrado también por primera vez que los usuarios comunes no deben tener miedo a Linux y el software libre. Microsoft lo sabe. Por eso se ha dado tanta prisa en desarrollar Windows 7, la última versión de su sistema. Por eso prepara Gazelle, un navegador como sistema operativo.
Pero Microsoft sigue siendo una empresa industrial. Google es el rey de la nueva economía, la de la atención y la velocidad. Por eso anuncia Google Chrome OS para tomar delantera. Y la web se pone en marcha para distribuir su promesa.
"Rapidez, simplicidad y seguridad". De arranque rápido, sin hacerte esperar tediosamente hasta que estás conectado. Un sistema operativo basado en un núcleo Linux (kernel) pero con una distribución propia: una versión adaptada a sus fines funcionales y al trabajo con aplicaciones web, esas tanto tiempo en beta que Google decidió hacer mayores también ayer, poco antes del anuncio de sus sistema operativo.
Google Chrome OS será un sistema operativo abierto, inicialmente orientado a notebooks y listo en 2010 pero preparado para todo tipo de ordenadores. Diferenciado de Android, su sistema operativo abierto para móviles y utilizado en netbooks. Coincidirán en algunas funcionalidades y se entenderán, compartirán aplicaciones, pero el concepto es distinto.
Google también quiere emular el éxito de Apple y sus aplicaciones para iPhone. Quiere atraer a los mejores programadores y crear una gran comunidad que desarrolle todo lo necesario para sus usuarios, rápido, simple, barato o gratis, a través de lo que denomina "la web es la plataforma": de desarrollo, distribución y marketing.
Una de las claves del futuro de Chrome OS será cómo y cuánto de abierto será. ¿Podrán los desarrolladores controlar sus aplicaciones? ¿Se podrán crear versiones personalizadas que eviten las acusaciones de monopolio? ¿Se liberará el código base o sólo lo necesario para el negocio de las aplicaciones? Por ahora no hay respuesta. Google afirma que ya está trabajando con socios y que "pronto trabajará con la comunidad de software libre".
También tendrá que convencer a los grandes fabricantes de hardware y componentes para crear drivers que permitan a los aparatos trabajar con el nuevo sistema operativo. Y a los grandes desarrolladores de software para que corran en el nuevo sistema. ¿O se reconstruirá la oferta de programas más habitual sólo con aplicaciones web y software libre? Para muchas necesidades, la oferta está ya cubierta. Y la plataforma de Google intentará ser tan atractiva como la del iPhone para los desarrolladores.
¿Y Linux y el resto de plataformas de software libre? A la espera de analizar las condiciones de Google para saber si este anuncio las fortalece o puede fagocitar a una gran parte. Pero el apoyo de una empresa con tantos recursos y tan respetada contribuye a alejar las reticencias de muchos.
¿Y qué pasa si no estás conectado? Con Google Gears ya es posible utilizar algunas aplicaciones como GMail o Google Desktop sin estar conectado. Las aplicaciones web funcionarán de esa forma cuando la conexión no sea accesible, algo cada vez menos importante en el mercado de consumo masivo.
El fin de una era de del PC y sus programas cautivos, sometidos al capricho de las actualizaciones, con la permanente inversión en actualizaciones que requiere, siempre pensando en un nuevo desembolso de dinero para cada nueva funcionalidad, puede empezar a acabar.
Tras el anuncio de Google uno se sonríe un poco al escuchar a la presidenta de Microsoft España, María Garaña, ofrecer Windows a 40 euros para una escuela 2.0 que se convierta en una granja de usuarios de sus programas.

Para Soitu.es

Wednesday, September 03, 2008

Google Chrome: multitarea sencilla y móvil

¿Por qué Google ha lanzado un navegador?
Sergey Brin, uno de sus fundadores, lo deja claro: "Nosotros los usuarios de la web queremos un muy ligero y rápido motor para hacer funcionar aplicaciones".
Los programas pueden estar en la red y con un ligero sistema como gOS, basado en software libre Ubuntu (Linux), y los gadgets y aplicaciones de internet se puede hacer casi todo lo que un usuario necesita.
La era del PC acaba. Por eso Brin afirma que "los sistemas operativos son una vieja forma de pensar el mundo".
La multitarea y la hiperconexión móvil cambian radicalmente no sólo la estructura de la Red (de los contenidos a los servicios) y los hábitos de los usuarios (del disco duro a la identidad distribuida en la Red y alojada en sus servidores), sino el propio concepto de qué debe ser un ordenador y para qué sirve.

Pero está cambiando también la estructura cognoscitiva de los usuarios, tal como demuestran los estudios de Sherry Turkle y su noción de que pensamos a través de la relación emocional con los objetos y sistemas (evocative objects). Y nada es más íntimo y parte de la identidad digital como el navegador. Es la más inmediata extensión de nuestro ser.
Hasta los críticos de la nueva relación cognoscitiva y epistemológica con internet, como Maggie Jackson o Nicholas Carr, reconocen ese cambio fundamental en la estructura del pensamiento y nuestra interactividad con las acciones y la información.

El sistema operativo está en la propia red funcionando con estándares abiertos software libre. En los aparatos sólo se necesita la mínima infraestructura para poner en comunicación el ordenador, móvil o cualquier otro dispositivo con internet y con las máquinas virtuales que conectan sistemas, aplicaciones, redes y contenidos.

El sistema futuro es distribuido, móvil e hiperconectado. Y en ese escenario Google es el ganador porque es la gran puerta de entrada a internet, su mayor indexador y comercializador.
Brin aclaró ayer a algunos reporteros (vídeo) que Chrome está pensado como una aplicación de "nueva generación" y para la nueva generación de usuarios. En su mayoría nativos digitales que viven, trabajan y se entretienen directamente en internet.



Chrome no es sólo un navegador, sino una nueva forma de pensar la Red y la multitarea desde el punto de vista del usuario. Una visión que ha dado a Google sus mayores éxitos.
Pero, por el momento, yo seguiré con Firefox. Chrome es más rápido, pero todavía no tiene los plugins y complementos que permiten personalizar tu navegador al máximo.

P21 | Google Chrome, un sistema operativo para la multitarea en el ciberespacio

Tuesday, July 01, 2008

Adiós, Gates, héroe y villano

Treinta y tres años viendo su flequillo y sus gafas. Bill Gates sigue sonriendo con cara de niño bueno desde el homenaje de la web de Microsoft ahora que se retira parcialmente.
Casi 30 años pegados a Windows. “Un ordenador en cada escritorio y en cada hogar”, como decía su lema fundacional.
33 años maldiciendo desde el día que convirtió el software en un negocio al negarse a distribuir gratis el viejo BASIC. Una treintena de años de revolución de la informática personal, pero también de monopolio y abusos.
Gates se retira para convertirse en el gran filántropo de la era digital y la globalización. Decae la era del PC achuchada por los móviles, el software libre e Internet. Cuando el software es un servicio, Google es el nuevo dueño. La razón de la gran creación de Microsoft se desvanece: ya no es necesario tener todos los programas en el disco duro, están en red, alojados en una miríada de servidores y conectados desde ordenadores, móviles y cualquier artilugio con
conexión y un procesador.

Artículo completo en Público

Friday, June 13, 2008

Yahoo busca independencia gracias a Google

Yahoo ha llegado a un acuerdo con Google para incluir sus anuncios contextuales. ¿Es el fin de Yahoo? Sí tal como lo conocemos, pero su fundador, Jerry Yang, apuesta por mantener la independencia y convertir la compañía en una empresa de contenidos y servicios en internet sin renunciar al mercado de la publicidad contextual. Gana tiempo, dinero e independencia, pero entrega la comercialización a su mayor enemigo.
Yang no soportaba la idea de la compra por Microsoft. No es de extrañar. Microsoft nunca ha entendido internet y Yahoo es una empresa de internet. El presidente de Yahoo no renuncia a su independencia y con Microsoft se había acabado. Prefiere un acuerdo con su gran rival para buscar otras fórmulas de vivir en la red. Los nativos de internet contra el grande de la era del PC.

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Wednesday, April 23, 2008

Microsoft se convierte a la red social

"La era del PC ha dejado paso a una era en la que la web está en el centro de nuestras experiencias difundidas no sólo a través del navegador sino también por diferentes aparatos incluyendo PCs, teléfonos, reproductores de audio y vídeo, consolas y más".
Sí. Muchos lo han dicho antes. Cierto. Pero estas son las palabras de Ray Ozzie, el responsable de la nueva estrategia de Microsoft.
Su mensaje: todo a la web, también los programas y sistemas casi monopólicos de la compañía durante tantos años.
El software como servicio y como commodity.

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Thursday, February 21, 2008

Microsoft se abre para sobrevivir

Microsoft anuncia cambios estratégicos para asegurar conexiones abiertas e interoperabilidad con otros programas, además de convertirse a los estándares de la industria tecnológica.
El anuncio de Microsoft llega cuando la realidad se impone, el mercado le obliga, aumenta la importancia de las aplicaciones en internet (el coco Google), del software libre y cuando las autoridades de la competencia, especialmente la Comisión Europea, no están dispuestas a dejar a la compañía de Bill Gates mantener su posición de dominio y su falta de interoperabilidad con otras plataformas y programas.
La Comisión Europea ya ha anunciado que toma nota, pero no paraliza sus dos investigaciones hasta la verificación de las verdaderas intenciones de Microsoft.

Es el fin de una era. El último gran paso de Bill Gates, que dejará sus funciones ejecutivas este año para dedicarse a la filantropía como estandarte de lo que Slavoj Zizek ha llamado comunistas liberales.
El paso de la empresa de Gates sigue algunos de los mandamientos obligatorios para los negocios de estos hombres de Porto Davos.
¿Y para dar qué mejor que empezar con la mayor riqueza de uno!
Pero como dicen la Comisión Europea y Zizek, no hay que fiarse.
La era del monopolio de Microsoft muere. Y ante la evidencia sólo resta enderezar el rumbo.
El gran cerebro -sistema operativo y programas- de la mayoría de los PC quiere mantener su privilegiada posición a través de adquisiciones (Yahoo) y abriéndose a la colaboración.
Hubo un tiempo, de Ford a IBM, cuando una compañía podía dominar verticalmente todo el mercado. Pero cada vez es menos posible en un mundo y un mercado más abiertos.
La nueva convergencia digital demanda un control 2.0: tecnología, publicidad y contenidos. En red y para movilidad.
Ya lo avanzaba la empresa de Virginia a la propia Comisión Europea en sus alegaciones contra la compra de DoubleClick por Google.

Microsoft sabe que el futuro de su mercado ha cambiado. La era del PC acaba y llega el tiempo de la movilidad y la conexión permanente. En la era de la sociedad móvil en red todo está en internet.
El software se convierte en un servicio más. Y para enfrentar esa nueva era el gran monopolista debe cambiar.
El anuncio se conoce cuando Google deja ver su nuevo sistema de publicidad contextual para vídeo, Ad Sense audiovisual, y un par de días después de que Gates ofreciera gratis un paquete de sus programas a los estudiantes. Criar futuros clientes y adornar el marketing con filantropía. Una auténtica estrategia de comunista liberal.

Microsoft publicará documentación de sus productos y sus APIs para permitir a los desarrolladores crear programas compatibles con los suyos: conexiones abiertas para sus productos. Abrirá el código de Office 2007 para permitir a los documentos de Word, Excel o PowerPoint (además de SQL y sus servicios de internet) entenderse con otros estándares a través de extensiones y formatos, añadiendo importaciones y exportaciones de y a esos programas. Permitirá compartir datos entre diferentes plataformas y lanza un área para entenderse con la comunidad de software libre (Open Source Interoperatibility Initiative).
Y la empresa se compromete a no demandar, bajo ciertas condiciones, a los desarrolladores de código abierto por la distribución no comercial de sus programas y extensiones.
Para los desarrollos comerciales promete trato justo.

Microsoft corría el peligro de quedarse cada vez más solo.
El gigante monopolista en su otoño. Abandonado por muchos, cada vez más convencidos de que los estándares abiertos y la colaboración aumentan la innovación, la eficiencia y el negocio.
La conversión de Google de gran buscador a proveedor universal de software en internet, para ejecutar en la propia web o en aplicaciones de escritorio. El crecimiento de Linux y el desarrollo de los servicios y el software en internet son una amenaza para la vieja estrategia de Microsoft.
La empresa, acosada por la innovación y la tecnología, por las autoridades antimonopolio, por la industria, los desarrolladores y sus clientes, no tiene más remedio que dar un paso adelante.

Su conversión al mundo abierto no es total. Microsoft no dejará de ser el gran dueño del software para convertirse en un gran proveedor de servicios, pero abre sus puertas a la realidad.
Sólo un cambio de estrategia como el anunciado o el ya intentado con la compra de Yahoo puede defender a Microsoft de los sitiadores.
Un paso para el futuro tecnológico, de mercado y legal al mismo tiempo.

Reacciones en inglés y español

Wednesday, April 26, 2006

El director que me enseñó a vender diarios

Antonio Franco (foto izquierda) me enseñó a vender periódicos. Cuando llegué a El Periódico de Catalunya el año 1992 sabía lo que era el periodismo, su paraíso y su furia, pero dudada de haber averiguado cómo convencer a la gente para leer, o al menos ojear, aquellas páginas tan sudadas en la redacción.
Podíamos dar noticias, contar historias, ofrecer una lectura rápida y cómoda, no hacerle perder el tiempo y sorprenderlo con la imagen. Así era El Periódico al que llegué.
Desde 1978 era el diario más moderno, agresivo y dinámico de España, se puso el cintillo de periodismo popular de calidad y siempre la ha ido bien cuando lo ha defendido. En las peores épocas sufrió el dejarse llevar para ser otra cosa.
Mi cultura era otra. Amaba el periodismo de texto punzante e intención (¡dale, dale hasta que sangre!) y había aprendido a organizar fiestas con la edición gráfica y la primera lectura.
Acabábamos de cerrar El Sol tras una larga marcha de amigos asesinados poco a poco por la imposibilidad de hacer un periodismo distinto. Todavía no estaba sin trabajo, pero la perspectiva de un diario de Madrid en aquel año que ya presagiaba lo peor del felipismo me incomodaba.
Antonio Franco me salvó del periodismo obtuso y aburrido. Fue mi Jim Bellows, el director que no me dejó caer en el aburrimiento.
Me llamó y me dijo que quedaban menos de dos meses para convertir a El Periódico en el periódico de Barcelona 92. No me podía creer que aquel diario que tanto me gustaba no tuviera un pedazo de estrategia y de producto preparados para los Juegos Olímpicos. Pero no estaban convencidos de lo que habían hecho hasta el momento.
José Luis Martínez desde O´Donnell, sede de Zeta en Madrid, me dio el placet de Comte d'Urgell, donde entonces estaba la redacción y al día siguiente Antonio me esperaba.
"Vamos, hay mucho trabajo", dijo, y me enseñó mi despacho. Estaba al fondo de la redacción y mi vecino era Rafael Nadal, subdirector y ahora nuevo director (foto derecha). Un Mac y un PC con el sistema del periódico y a trabajar. Sin presentaciones más que a Rafa, a Emilio Pérez de Rozas (subdirector de Deportes, con quien tenía que inventar nuestra edición de Barcelona 92) y Iosu de la Torre, un pedazo de periodista navarro capaz de gritar en una redacción como sólo los viejos regentes de taller se atrevían. Eso sí, era mucho más divertido.
Y a currar.
Nada más llegar me pilló la Copa de Europa del Barça y aquella noche tuve que dejar mi recién estrenado despacho para conseguir imprimir una edición que se resistía con el peso de la emoción de la Copa y de toda la redacción.
Aquella noche entendí Barcelona. Aquella noche supe qué diario había que hacer. Aquella noche averigüé lo que había que tener.
Estaba en El Periódico de Fermín Vílchez, Carlitos Pérez de Rozas, Quim Regás, Lucho López, Miguel Ángel Bastenier, Margarita Rivière, Sebas Serrano, Jaume Mor, Carlos Enrique Bayo, José A. Sorolla, Albert Montagut, Josep Pernau, Ricard Sans y tantos más. A unos los conocía y a otros, no. Pero con aquel diario no me podía aburrir.
Al poco tiempo llegarían otros de mis favoritos huidos de El Sol: Juan González Yuste y Berna G. Harbour.
A currar. En Montjuïc el Anillo Olímpico resplandecía pidiendo cuerpos gloriosos y yo estaba corriendo los cien metros lisos más largos en aquel despacho, al fondo de la redacción, tapado por dos ordenadores. Delante, El Dominical. Un montón de gente me miraba y preguntaban quién era yo. Franco (Antonio) me había prohibido hablar. Iosu y Rafa Nadal mantenían el secreto. Sólo Cobi lo sabía.

Periodismo humano en una ciudad abierta. La política y las cosas de la corte vistas con enfoque periférico y ganas de hincarles el diente. El oasis catalán por entonces no existía o no estaba domeñado. Barcelona 92 era la euforia, la modernidad, la torre high tech de Collserola. En una ciudad así no me podía aburrir.
No era Camelot, pero Barcelona era una fiesta.
En el despacho sobre Comte d'Urgell un director grande de cuerpo y alma dirigía un periódico palpitante como el rojo de su mancheta. El Periódico es la vida entera de Antonio Franco. Todos lo saben. Por eso todos saben que su dirección tenía un tiempo distinto, vital. El Periódico no es, no era mi Periódico, una gran máquina. He visto redacciones más organizadas, más precisas. Vivíamos al ritmo de los pasos y los editoriales de Antonio.
Las horas de redacción, los líos con los políticos, con la empresa, con los dineros, con el marketing, la resurección del grupo Zeta tras la muerte de Antonio Asensio, la decepción de la tele prometida y no conseguida, etcétera, etcétera fueron minando su salud. Un día comencé a aburrirme y decidí dejar aquel diario. Ese día pensé que Antonio estaba cansado. Ahora lo deja después de más de 25 años de un diario imprescindible en la historia del periodismo español y con un director que, como los elegidos, fue fundador, se fue (1982, Ginés Vivancos lo sustituyó) y volvió (1988, Enrique Arias Vega volvió a dejarle el despacho) para no marcharse hasta ahora.
Humano, terriblemente humano. Grande de cuerpo y de alma, mucho más que de cabeza. Ese tipo tan grande con esas gafas.
Con Rafa lanzamos El Periódico de l'Estudiant, la primera gran apuesta por el catalán. Comenzaban otros tiempos. Tiene un gran recorrido en El Periódico y fuera, pocos conocen como él a Antonio y su herencia. ¡Suerte!
Con Antonio, como sea, para siempre.

P21 | Antonio Franco deja la dirección de El Periódico
P21 | 25 años de innovación