Tuesday, December 04, 2012

Televidente 2.0: menos descargas, más vídeo bajo demanda


El crecimiento de la oferta de vídeo bajo demanda y la ampliación de acceso a contenidos audiovisuales a través televisión conectada, dispositivos móviles y aplicaciones empuja el crecimiento de la televisión en todas las pantallas, pero también comienza a diferenciar el consumo de contenidos multipantalla.
Son las conclusiones que más me llaman la atención del sexto informe Televidente 2.0 de The Cocktail Analysis respecto a años anteriores.
En el mercado de la abundancia, aumentar la oferta estimula la demanda y el negocio. Canalizarla a través de plataformas y aplicaciones ayuda a comercializar el producto premium y aumenta la rentabilización de las marcas.
Claves del nuevo mercado para la televisión a las que se une el fortalecimiento de su trono como centro del ocio digital tanto gracias a las televisiones conectadas como a las tabletas.

El consumo multipantalla es distinto en cada plataforma, una ratificación más de la necesidad de crear medios y contenidos contextuales: adaptados al hábito y momento de consumo en cada plataforma.
La televisión en abierto se especializa en información y magazines (low cost, además del directo); series, cine y deportes son contenido premium (de pago y bajo demanda), y a las webs de televisión se vuelve para recuperar contenido no visto por los horarios de programación (catch-up) y para ampliar la información y consumo de los contenidos más interesantes.


Crece el consumo de contenidos bajo demanda y en streaming (VoD): 27% de la audiencia. Pero a pesar de que hacen caer las descargas, la apuesta en un mercado audiovisual muy encorsetado por licencias, derechos y ventanas caros y poco flexibles hace que el público continúe quejándose del escaso catálogo, la ausencia de estrenos y las deficiencias de opciones de visionado, sobre todo en las aplicaciones de videoclub de las televisiones conectadas.
El gran problema del vídeo bajo demanda es el empeño en mantener el mercado tradicional de cine y televisión frente a la aceleración en los cambios de la demanda, consumo y visionado de los consumidores.


Las webs de las televisiones concentran todavía mucho consumo de noticias frente a la ficción y el entretenimiento. Los internautas conocen más la oferta informativa, en competencia con los diarios y otros medios, que una oferta de programación todavía incipiente a pesar del crecimiento de los últimos dos años.
Pero la demanda del público está clara: la fortaleza de las webs de las televisiones está en el vídeo en directo (dobla su consumo respecto a la oleada de 2011) y las series, tanto para visionar capítulos como para consumir más contenido relacionado.


La audiencia de televisión conectada crece despacio. Sólo un 18% de los internautas se conecta a través de la televisión y un 15% tienen televisor con internet integrado.
Las aplicaciones estimulan el consumo de contenido audiovisual, sobre todo bajo demanda y catch-up para un público muy televidente con intereses muy claros. Un mercado clave para el futuro.


Las tabletas se consolidan como soporte de consumo de contenidos. Tanto la información de los diarios digitales como el cine, la televisión y los vídeos ganan un nuevo soporte para la distribución y comercialización. Una oportunidad para desarrollar contenidos específicos que amplíen la oferta y que aprovechen el aumento constante de consumo en doble pantalla tanto entre tabletas y televisión como entre móvil y televisor.