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Thursday, September 04, 2008

Populismo contra los inmigrantes


Celestino Corbacho, ministro de Trabajo e Inmigración, ha soltado la última ocurrencia del gobierno sobre la crisis económica. Cerrojazo a la contratación laboral en origen de los inmigrantes.
Tras la directiva de la vergüenza votada hipócritamente por el PSOE los inmigrantes vuelven a ser el blanco de los políticos populistas y sin ideas, como siempre.
Los ilegales no cuentan en las estadísticas del paro.
“No parece razonable que en un mercado laboral como el español sigamos recurriendo a la contratación en origen”, dice ufano el ministro. Y cuanto más lógico parece mayor es la equivocación.
Como dicen las asociaciones de inmigrantes y los empresarios, muchos trabajadores españoles no quieren los empleos poco cualificados.
Es el precio del estado del bienestar. Los ciudadanos más socialmente protegidos y mejor educados no quieren trabajos basura, ni poco cualificados ni mal pagados. Por eso los hacen los inmigrantes.
Los inmigrantes tampoco quieren esos trabajos. Los hacen sólo si les permiten vivir mejor que en su país de origen.
Pero esos trabajos basura están mayoritariamente ocupados por los mal llamados ilegales. ¿Por qué?
Porque los problemas y dificultades impuestos por el gobierno español y la Unión Europea hacen muy difícil la contratación en origen. Pregunten a la multitud de familias que tienen criada sin poder regularizar su situación o a los empresarios que tiran por la calle de en medio por codicia o por imposibilidad de contratar de otra forma.
Esas dificultades alimentan la economía sumergida y las contrataciones ilegales.
Pero es más fácil gritar los españoles primero y olvidarse de las ingratas tareas de regular mejor el mercado laboral, aumentar la inspección, flexibilizar la contratación para mejorar la calidad y posibilidad de nuevos empleos en lugar de rebajar siempre cotizaciones y salarios, y educar a los españoles en las consecuencias irreversibles de la globalización y el desarrollo económico.
El mercado laboral es internacional, no local, y los hijos del estado del bienestar están ubicados en las partes altas de la pirámide laboral y social. O son capaces de encontrar trabajos de mayor calidad por su educación y especialización o deben competir con las nuevas clases trabajadoras que surgen de una inmigración que siempre, siempre, es sinónimo de riqueza.
Porque esa es la otra cara de la inmigración. Obedece tanto a las duras reglas del mercado que se frena cuando no hay trabajo y aumenta cuando una economía crece.
Con la única excepción de la inmigración de la desesperación. La que muere todos los días en las costas de África y España antes de malvivir en sus países.
Pero el PSOE y el gobierno, ya desde el último achuchón electoral, se desvían cada vez más peligrosamente hacia el discurso populista y a la derecha.
Zapatero piensa que puede contentar a los suyos con algunas políticas bandera de la izquierda durante largo tiempo -sin molestar tampoco mucho a la iglesia, a algunos sectores tradicionales, ni a ese electorado permisivo en lo social y de derechas en lo político- y evitar el crecimiento del PP hacia el centro. Una nebulosa donde el español medio, aburguesado por años de bonanza y con la sonrisa de los nuevos ricos, no quiere problemas ni sacrificios.
Y los políticos tampoco quieren problemas ni sacrificios. Por eso los eufemismos y el populismo son la política nuestra cotidiana.

Wednesday, June 18, 2008

Europa aprueba la directiva de la vergüenza

La Europa del miedo, el egoísmo y la soberbia ha aprobado el recorte de los derechos de los inmigrantes. Muros, barreras y política despreciable unidas para tratar a las personas como mercancía.
Vergüenza.
Vergüenza de pertener a esta Europa ingrata y egoísta que usa inmigrantes cuando les conviene y los olvida, encarcela y criminaliza cuando ya no interesan.
Vergüenza de un gobierno que se llama progresista y no tiene el coraje de oponerse con fuerza a estas violaciones injustas de los derechos humanos. En España sólo aplicaremos los 40 días de la legislación nacional, se escuda con hipocresía el PSOE.
Amnistía Internacional ya ha respondido a la medida por la rebaja de la "seguridad y dignidad" de los inmigrantes y el mal ejemplo que Europa da al mundo.
Vergüenza porque las personas nunca son ilegales.
Vergüenza de las cárceles, los muros y las vallas contra inocentes.
Vergüenza porque Europa se llena la boca de proclamas sobre los derechos humanos cuando los conculca y pisotea por el bien de su bolsillo.
Vergüenza porque alardeamos de una misérrima ayuda al desarrollo cuando ninguna redistribución de la renta es más justa y adecuada en un mercado liberal que la de la inmigración, que aumenta la riqueza de los países receptores y la de los lugares de origen.
Vergüenza de unos políticos populistas que se aferran a la fácil política del miedo en lugar de luchar por la mejora de las condiciones de vida, laborales y de servicios para todos sus ciudadanos y habitantes.
Vergüenza por la falta de pensamiento crítico.
Vergüenza de un pasado colonialista donde las cadenas y las prisiones vuelven a ser la frontera de los desfavorecidos.
Un asco.
Europa es una mierda.

Tres artículos importantes para leer y pensar:
El País | Europa debe respetar los derechos esenciales de los 'sin papeles' | Jacques Delors, ex presidente de la Comisión Europea, y Michel Rocard, ex primer ministro de Francia, por una revisión de la directiva que no se realizará.
El País | Europa se blinda ante los inmigrantes | Sami Naïr: denuncia la institución de un delito de inmigración y las medidas únicamente represivas.
Público | 18 meses de cárcel por buscar una vida mejor | Philippe Legrain (no lo encuentro en la web)

Prisiones de la vergüenza

Sin papeles, sin derechos
Actualización: Europa aprueba la directiva de la vergüenza

Friday, March 14, 2008

Viajeros despojados de derechos

Hacinados en una sala de aeropuerto. Retenidos. Sospechosos. Humillados. Despreciados. Viajeros violados por la ignominia de las vallas, los muros y las fronteras.
Los aeropuertos no son para viajar. Cada día más son centros de control y hacinamiento. Ese mundo libre prometido por la globalización es una valla.
Europa se encierra sobre sí misma. Para proteger su miedo y su superioridad económica.
Encerrados en nuestra propia cárcel. Teorema del miedo encerrado.

Friday, February 08, 2008

Rajoy emula al Cardenal Cisneros

El absurdo contrato propuesto por Mariano Rajoy para los inmigrantes no es nuevo en España. La intención de convertir al extranjero, de someterlo a los valores y costumbres más allá de las leyes y los derechos es ley de castellano viejo.
Su embanderamiento por Rajoy reafirma una vez más lo poco de liberal que tiene el PP y lo mucho de conservador y autoritario que le anima.
Es la política del miedo de todos los días.
Los profetas de la catástrofe no tienen otros argumentos.
Rajoy se empitona y se emboza de Cardenal Cisneros. Cuenta nuestra historia que cuando los Reyes Católicos entraron en Granada en 1492 no les gustó el aire árabe, morisco, de la ciudad. Encomendaron a fray Hernando de Talavera la conversión de los mudéjares y el primer arzobispo de la ciudad se entregó a la predicación y los argumentos.
Tanto que le llamaron el santo alfaquí.
Pero cuando los monarcas volvieron en 1499 se espantaron de las costumbres moras que perduraban y cambiaron al bondadoso fray Hernando por el Cardenal Cisneros.
Y comenzó la quema de libros, las torturas, las presiones y la conversión forzada o premiada. Tanto que los moriscos se rebelaron en el Albaicín y el levantamiento se extendió por las Alpujarras hasta ser sofocado con gran mano dura.
Rajoy se siente Cisneros apaudido por palmeros como Miguel Arias Cañete, ese señor que acostumbrado a las atenciones de sus amigos latifundistas, para los que tanto trabajó en el Ministerio de Agricultura, se siente mal servido por los camareros inexpertos.
Santiago y cierra España, entonan los conservadores como el rey Alfonso VIII, que veía la batalla perdida y arengaba a sus tropas a no ceder contra los árabes en la Reconquista.
Lo más rancio del pensamiento conservador español vuelve y es aplaudido con fervor en la derecha mediática y entre los fans del líder del PP en las redes sociales. Tan acríticas.
Pero confunden los valores con las costumbres, como les dicen quienes los apoyan, y por supuesto olvidan la ley y la realidad.
Da igual. En elecciones todo vale. Es la banalidad de la democracia.
Cerrar España. Cerrar Europa.
Los líderes políticos se aferran a los muros ante la falta de ideas y olvidan el cosmopolitismo, la sociedad abierta, el talante liberal que son la cuna de la civilización europea.
El miedo da más votos y mantiene a las conciencias domadas ahora que el infierno vuelve a estar plagado de pecadores (Rouco sonríe al resguardo del palacio arzobispal).

Sunday, January 21, 2007

Moda sin papeles con cayuco al fondo

Por cien euros y una camisa. Antoni Miró epató al mundo ensimismado de la moda llevando a ocho senegaleses, inmigrantes ilegales, a la Pasarela Barcelona.
"Buen rollo", dijo el diseñador. Para él y su negocio, sin duda.
Es duro dejar tu tierra y arriesgar una travesía en cayuco para ganarse la vida. Cien euros puede ser una fortuna cuando no tienes nada. Una camisa siempre ha sido un sueño para los descamisados de la historia. ¿Ha llegado a los inmigrantes la camisa prometida?
Marketing barato con patiné solidario.
Los modelos improvisados están encantados. Desfilar ante las cámaras y la mirada de los in es mejor que recoger fresas o subirse al andamio.
Cayucos de marca con logo de patrocinador. Puestos a crear buen rollo muchos se preguntarán por qué no empapelan a Miró por contratar ilegalmente a personas sin permiso de trabajo.
Los empresarios de la construcción, agrícolas, de hostelería, etc. estarán atentos. Ellos no pueden contratar trabajadores ilegalmente escudándose en el buen rollo.
Toni Miró podía haberlo hecho mejor.
Lo primero, pagar bien. Para comprometerse con los inmigrantes lo primero es pagar un jornal equivalente a la tasa de un modelo profesional.
Lo segundo, compromiso real. Un poco menos de preocupación por el cayuco de atrezzo y aprovechar el desfile para dar voz a los inmigrantes y mostrar sus problemas reales.
Tercero, más provocación, menos marketing. Otro desfile hubiera sido más solidario. El año pasado Miró llevó la pasarela a la cárcel Modelo de Barcelona con sus modelos presos. Con los inmigrantes ilegales hubiera podido hacer algo parecido. Llevar la moda al mundo de la inmigración ilegal. No descontextualizarla.
En la colección de Miró no había inspiración de los inmigrantes ni de Senegal. La moda ya ha explotado ese filón de Christian Lacroix a Benetton pasando por el grunge, GAP, Alexander McQueen y tantos.
Pero en el gesto del diseñador aparece otro problema. ¿Cómo contar con los inmigrantes cuando la falta de papeles los hace invisibles?
Sin papeles todo es ilegal. Sin papeles nadie existe más que en el submundo.
Mustafa Thiam y Aliu Niang están contentos. Se sintieron personas, consiguieron paga en tres horas de poco trabajo y fueron estrellas bajo los focos.
Apeados del desfile siguen siendo invisibles. Condenados a la ilegalidad. Extraños de todos. Ahí está el problema.
La gente es lo importante, no los papeles. Pero es difícil vivir como personas cuando debes ser invisible para seguir viviendo.

P21 | Medios superados por la inmigración
P21 | Libros sin inmigrantes
P21 | Los inmigrantes empujan la telefonía IP

Thursday, January 11, 2007

Mafia radiofónica con balas autonómicas

Federico Jiménez Losantos ha amenazado (audio) a los ecuatorianos por la manifestación contra el terrorismo del próximo sábado. Les ha recordado, llamándoles "chorlitos", que "Madrid, la Comunidad Valenciana y Murcia, las comunidades donde ustedes viven son del PP (...), piensen antes de meterse en según qué tinglados".
Pura mafia. La industria de la protección (Diego Gambetta) convertida en mafia radiofónica y política.
Omertá y protección. La ley del silencio. Si quieres vivir y trabajar en España, calla o el poder te presionará allá donde vivas.
Y no se ha oído a ningún responsable de esas comunidades poniendo coto a las insinuaciones del responsable de La Mañana de la Cope y de Libertad Digital. Tampoco al PP ni a la AVT, en desacuerdo con esta manifestación y al lado de los Peones Negros.
Ni a los obispos que se sientan en el consejo de administración de la emisora católica.
Es lo que Luis M. Linde ha llamado "mafiosidad democrática" en un artículo reciente: "La protección mafiosa proporciona ámbitos de impunidad, desigualdad y privilegio para los clientes, amigos y cómplices a expensas de los demás".
La insinuación de Jiménez Losantos se aprovecha de los inmigrantes, uno de los eslabones más débiles de la sociedad, para someterlos a los intereses políticos y partidistas.
Va más allá de la discusión sobre el lema y de las peticiones de colectivos como el Foro Ermua.
Las discusiones entre partidos, colectivos, sindicatos, etc. no pueden llegar nunca a la coacción a las personas, independientemente de quién tenga razón o de la discusión política legítima.
De lo contrario tendremos a un lado el enemigo terrorista y al otro al mafioso.
El estado del bienestar convertido en estado benefactor por la apropiación partidista del poder. Un mal demasiado extendido.
"Un elemento crucial de mafiosidad en los sistemas democráticos es la existencia de medios de comunicación objeto de protección especial que, a su vez, «compran» esta protección protegiendo al poder contra sus adversarios".
La descripción de Linde es un traje a la medida para Jiménez Losantos. O al menos la vestidura de sus proclamas.
Precisa Linde: "Los poderes económicos del Estado benefactor e intervencionista son un campo enormemente propicio para el establecimiento de relaciones de protección, impunidad y privilegio".
Es la sombra de la sospecha que Jiménez Losantos ha lanzado sobre los poderes autonómicos del PP.
Una sospecha y unas amenazas insoportables en un estado democrático.
La crispación sigue yendo demasiado lejos.

P21 | Extraños de los otros

Tuesday, November 14, 2006

Medios superados por la inmigración

Las televisiones están superadas por la inmigración. Su aceleración y volumen es un problema nuevo en España y contaminado con estereotipos, sensacionalismo y emociones que desbordan los criterios periodísticos.
El problema de fondo es informar sobre los inmigrantes como lo otro, lo extraño, la amenaza. Criminalizar a las personas con generalizaciones, devaluar su importancia social y humana, politizar un problema creciente con ambiciones y cinismo de corto plazo y convertir a los inmigrantes en clientes antes de reconocerlos ciudadanos.
En el debate sobre inmigración y medios celebrado en la Asociación de la Prensa de Madrid el público(periodistas, en su mayor parte) desbordó a los representantes de las televisiones.
Frente a una complaciente autocrítica centrada en la presión de la audiencia, las premuras, el empleo de lenguaje estereotipado y sensacionalista, la falta de fuentes o el imperativo de las imágenes de cayucos, personas sufrientes, alarma, etc. el público demandó responsabilidad social, criterios profesionales, menos sensacionalismo y manipulación.
Preguntó dónde están los periodistas inmigrantes y cómo se enfrentarán los medios a un futuro de mezcla étnica, cultural y religiosa (criterios norteamericanos sobre diversidad en los medios).
Sus demandas recuerdan a documentos recientes con recomendaciones sobre el tratamiento informativo de la inmigración como los elaborados por los consejos audiovisuales de Cataluña (pdf) o Navarra (pdf).
La respuesta fue decepcionante.
En la mesa convocada por la APM no había periodistas ni representantes de medios creados u orientados por y para inmigrantes. Entre el público, sí.
Y no callaron.
Cuando en la mesa no se había reflexionado sobre nuestro presente y pasado inmediato de país de emigrantes (en búsqueda de trabajo y negocios), el público demandó memoria a las televisiones. Cuando se hablaba genéricamente de inmigración, el público pidió diferenciación entre orígenes, culturas, problemas.
Más historias personales iguales a las del resto de ciudadanos, escrupulosas con la intimidad pero sin miedo a retratar la diferencia, más fuentes y menos politización, alejarse de la criminalización y la dramatización, menos guetos informativos y de criterios.
La política pasó de puntillas por el debate pese a la politización descarada de la inmigración tanto por los partidos como por los medios.
Las televisiones están lejos, muy lejos, de ver a los inmigrantes e informar sobre ellos con naturalidad, dentro de contextos alejados de estereotipos y tópicos. Sin el recurso al miedo en la sociedad.
Consuelo Rumí, secretaria de Estado de Inmigración, abrió la jornada pidiendo un "espacio para la normalidad" en la actualidad, más allá de la obsesión por la inseguridad, la simplificación y la dramatización.
Cada televisión contestó sin apartarse de su guión, pero sobre todo como si la responsabilidad de su cobertura dependiese más de factores externos que de criterios y decisiones propias.
Las dos grandes privadas fueron muy poco autocríticas a pesar de ser denunciadas por muchos estudios como sensacionalistas y dramatizadoras en la cobertura de la inmigración (ver, por ejemplo, los últimos análisis publicados por la revista del Consejo Audiovisual de Cataluña, pdf).
Ni Ana Ortas (Telecinco), ni Javier García de la Vega (Antena 3) revisaron la orientación de sus informativos y aludieron a la falta de tiempo para la reflexión o al poder de la imagen impactante.
Las dos nuevas cadenas privadas, Cuatro y La Sexta, presentaron una faz más progresista.
Jordi Ferrerons, jefe de redacción de Noticias Cuatro, reflexionó sobre el lenguaje sensacionalista y recordó el efecto parabólica: los inmigrantes prefieren los medios de sus países de origen y los dirigidos específicamente a ellos sobre los generalistas. Un obstáculo para la integración.
César G. Antón, director de informativos de La Sexta, proclamó su intención de "escapar del suceso" y la intención de retratar la vida personal, social y cotidiana de los inmigrantes.
Por RTVE, Alicia G. Montano, directora de Informe Semanal, pidió "autorregulación", "rigor" a la administración pública y menos politización. Sin cuestionar los erráticos criterios de la cadena pública, demasiado parecidos en muchas ocasiones (ver estudios citados antes) a los de las privadas, dijo confiar en el nuevo Consejo Asesor que contará con un representante del Consejo General de la Emigración. El problema es que este consejo representa a los españoles emigrados, no a los inmigrantes en España.
Los inmigrantes, sus problemas y los problemas que generan en la sociedad de acogida necesitan una mejora de la cobertura, criterios más firmes y menos sensacionalismo.
El presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando G. Urbaneja, terminó preguntando qué ocurrirá cuando suframos algún episodio de racismo o violencia xenófoba como los ocurridos en otros países.

Tuesday, October 31, 2006

Friday, October 06, 2006

La inmigración es un remolino hipócrita

Azel soñaba un agujero en medio del mar. Un enorme remolino negro tragándose a quienes cruzaban el ponto en busca de un destino soñado. La pesadilla del personaje de Partir, la última novela de Tahar Ben Jelloun, habrá devorado a una veintena de personas más en su negra tumba.
Necesitamos más gente. Alrededor de cuatro millones de trabajadores extranjeros hasta 2020, según el último estudio, pero la hipocresía y la manipulación política son demasiado grandes.
Cuando se ponen matrículas a las personas las hacemos cosas. Existen las fronteras como muros entre personas y levantamos más vallas. La ayuda al desarrollo es la nueva caridad, pero nos cuesta más convivir, enseñar y aprender juntos, la mejor forma de crear comunidad.
Lo pide Ben Jelloun en una entrevista en ABC donde subraya la falta de un proyecto común europeo sobre la inmigración como denuncia el falso compromiso de los gobernantes árabes y africanos con una sociedad cuya única esperanza no sea el islamismo.
"La diferencia entre Occidente y el islam es que ustedes reconocen al individuo, y nosotros no le dejamos aflorar".
Las palabras del marroquí de Fez son el centro del remolino devorador de Azel. Destruye la razón, la libertad y la ciudadanía al otro lado del estrecho y también es la amenaza de los nacionalismos y la Europa del miedo.
Manolo Rivas recordaba hace poco en El País un pueblo que emigró como pudo para defender la vida y la tierra que los expulsaba. De cayucos, desembarcos como se podía en Buenos Aires, Montevideo, La Habana o Caracas sabemos mucho.
Pero la memoria de los nuevos ricos es breve. E hipócrita.
La globalización también es esto. La mejor ayuda al desarrollo, desde siempre, es la emigración. Ese tránsito sustituyó a las conquistas. Los que salían trabajaban sacrificados y enviaban recursos impagables a sus familias. En su nueva vida creaban asociaciones y centros donde ayudarse y hacer pervivir una cultura de lejos. Pero también les ayudaba a ser mejores argentinos, uruguayos, venezolanos, mexicanos...
Los lazos informales, entre paisanos, fueron el éxito de la emigración española a América y Europa. Quizá deberíamos dar esa oportunidad a los que vienen y en lugar de diseminarlos sin raíces por España podríamos facilitar su encuentro con quienes conocen.
La inmigración es sabia. No va a donde no hay trabajo. El emigrante se busca la vida fuera de su tierra para conseguir un bienestar negado. Así lo hicieron durante mucho tiempo quienes se fueron de este país.
¿Hemos aprendido algo los hijos de los emigrantes?

Saturday, September 30, 2006

EE. UU. construye otro muro de la vergüenza

"Mientras el muro es la más obvia y viva demostración del fracaso del sistema (...) para nosotros es una ofensa no solo contra la historia, sino también una ofensa contra la humanidad (..) dividiendo a la gente que quiere vivir unida".
Cuando Estados Unidos era todavía un país admirable y valiente, por grandes que fuesen sus errores, John F. Kennedy pronunció esas palabras en Berlín contra el muro.
Hoy nadie las oye y los norteamericanos se aprestan a separarse de México con un muro vergonzoso y arteramente propagandístico por razones electorales.
Otra vez el miedo encierra a los miedosos. Horrorizados de su propio terror.
Y, mientras, los derechos humanos y el hábeas corpus caen para combatir terror con terror.
Las disculpas no engañan más que a quienes se quieren engañar.
Kennedy no podría volver a declararse berlinés. No podría identificarse de nuevo con los separados a la fuerza de sus congéneres. Su idea de la libertad se encierra en un parapeto ignominioso como el Telón de Acero, el muro israelí contra los palestinos o la valla de Melilla.

Sunday, October 09, 2005

Vergüenza

Si yo soy español, lo soy
A la manera de aquellos que no pueden
Ser otra cosa: y entre todas las cargas
Que, al nacer yo, el destino pusiera
Sobre mí, ha sido ésa la más dura.


Recuerdo el dolor de Luis Cernuda al ver a esa famélica legión estamparse de sangre contra una valla de la vergüenza. Veo la ineficacia de un gobierno que también piensa, como el anterior, que los sueños y el hambre se detienen con alambradas. Y a una oposición engreída de sí misma a la busca del voto a cualquier precio. Engatusados por el rey moro pagamos ahora en carne africana primero su desidia malintencionada y después su crueldad, hija del desierto.
María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta, cuenta en El País su viaje a esa verja impotente y dice que "hay que garantizar la seguridad de nuestras fronteras, sí, pero hay que garantizar un trato humanitario y digno a los seres humanos". Pero el alambre de espino no garantiza nada, ni siquiera esa nueva sirga menos sangrienta.
La valla desbordada, luego el ridículo de la Legión con sus porras inútiles. ¿Dónde está Europa? ¿Dónde el entendimiento con países como Francia, Bélgica o Gran Bretaña, viejos colonizadores de esa África negra que se desangra en estas ciudades reliquia al otro lado del Estrecho?
¿Qué hacen nuestros diplomáticos, nuestros comisarios europeos, nuestros europarlamentarios? ¿Dónde está la estrategia política y humanitaria para ordenar el éxodo? Europa se abre al Este y se cierra a Poniente y al Sur con ese sustrato racista que aún anida contra el árabe y el negro.
Primero el ridículo de intentar parar la avalancha de la supervivencia con una verja. Y luego la crueldad mora, codiciosa de los fondos europeos. Esa crueldad que sólo tienen los pueblos necesitados, que también sueñan con ese salto al paraíso y vengan en piel ajena su propia frustración.
¿Dónde están las garantías de las expulsiones exprés? ¿Dónde la vigilancia para que la vergüenza no nos inunde?
¡Qué pronto olvida España sus largos años de emigración y exilio! ¡Qué rápido se pierde en el gusto de los nuevos ricos el sabor agrio del hambre!
La desesperación a un lado de una valla ensangrentada. Y a este lado, pocos, muy pocos, en las protestas de esta mañana contra la vergüenza, en las vigilias de esta noche.
Molicie de nuevos ricos. Despreocupación odiosa de estómagos agradecidos y temerosos de su bienestar. Vergüenza de estar a este lado.