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Thursday, June 30, 2011

Aulas de corta y pega

Retrasados. Incapaces de navegar y encontrar de forma rápida y eficiente información útil y de calidad. Con baja comprensión y habilidad lectora. Perdidos en el ciberespacio y condenados al corta y pega. Es el desolador retrato del informe PISA-ERA sobre competencias digitales de los alumnos de 15 años. 0tra vez relegados a los pupitres del fondo entre países de la OCDE, como en lectura, matemáticas o ciencias. Un país sin nativos digitales. No formamos ciudadanos libres y críticos, sino clientes hiperconsumistas condenados a perder el tiempo, a consumir mucho, y a producir y pensar poco. Maldición de nuevos ricos.

Leer el informe es hundirse en la pintura negra de un país que grita muerte a la inteligencia y que inventen ellos. Pero esta falta de habilidades en los jóvenes, fuente de futuro, competitividad y el bienestar de mañana no ocupó una línea en el debate del Estado de la Nación. Los políticos se relamen en discursos y acusaciones mientras los padres afrontamos con más preocupación las vacaciones.

La educación muestra que no enseñamos a leer, a comprender, a navegar y a compartir. Falta inteligencia útil y crítica, y se pierde tiempo en la confusión.

La educación sigue sin ser prioridad excepto para luchas ideológicas y religiosas. Los maestros tienen escasa formación permanente, poco estímulo, bajos salarios y peor consideración social. Sólo una comunidad de entusiastas lucha contra el desencanto en las aulas de un país desagradecido. Dijo John Dewey, pedagogo y precursor 2.0, que la tecnología marca las fronteras del conocimiento y la democracia, y que enseñar a estudiantes de hoy como a los de ayer es privarles de mañana. Criamos ciudadanos de fronteras pequeñas y futuro corto. Un crimen contra las nuevas generaciones.

El Ministerio confía en los ordenadores de Escuela 2.0 para atajar brecha con el tecnodeterminismo de quienes padecen también las carencias reveladas en el informe. No son las máquinas, sino las destrezas y el cambio cultural lo que asegurará el futuro. Los expertos no dejan de proclamarlo, pero los despachos ministeriales padecen sordera del siglo XIX.

Columna en los diarios de Vocento

Monday, April 26, 2010

Proteger al consumidor, pero más al ciudadano

El desarrollo de la propiedad intelectual en España limita el conocimiento, la educación y la innovación. Es una repetida conclusión puesta de relieve una vez más por el último informe de Consumers International, una organización internacional de asociaciones de consumidores.
En su Lista de Vigilancia de Propiedad Intelectual 2010 (análisis de la situación en España) se vuelve a poner de manifiesto que el desarrollo de la propiedad intelectual y los derechos de autor afecta especialmente a la educación, el dominio público, el acceso general a la cultura y la ciencia, por ejemplo a través de las universidades, bibliotecas e instituciones culturales.
La lista de Consumers International sitúa a España en una posición intermedia respecto a la propiedad intelectual y los derechos de ciudadanos y consumidores.
Una nota positiva especialmente por el desarrollo legislativo de la copia privada, la libertad en internet, las libertades y garantías de acceso a la información por los periodistas y el acceso a las leyes y documentos públicos.
Muchos encontrarán demasiado benévola la clasificación, pero en el panorama legislativo mundial nuestro país no está en los peores puestos. Pero podemos pasar a encabezarlo por las recientes medidas de la ley de economía sostenible para perseguir las infracciones sin suficiente protección de los derechos y por la ofensiva contra la neutralidad de la red encabezada por el Ministerio de Industria.

El informe reclama algunos derechos y necesidades en los que he insistido mucho aquí:
los derechos de los consumidores pierden frente a las imposiciones de la industria para maximizar su negocio;
no se fomenta la ampliación del dominio público ni de los estándares abiertos y el software libre;
la copia privada no garantiza el uso justo de las obras suficientemente por su limitación para la difusión aunque no exista comunicación pública y su intención no sea comercial;
seguimos sin un acuerdo para el acceso a las obras huérfanas y su puesta a disposición del público;
las bibliotecas viven acosadas por los derechos de autor, el canon por préstamo y las presiones para limitar su desarrollo y convertise en centros de gestión y difusión de la cultura de servicio público para la sociedad de la información;
amenazas y explotación comercial excesiva de la educación, como demuestran los fallos y carencias de plan escuela 2.0 o la presión de Cedro para imponer a las universidades licencias de pago por el uso digital de obras publicadas.

En definitiva: el sistema español de propiedad intelectual protege a la industria y los consumidores más que al desarrollo del conocimiento y la educación.
Resultado: fomento del entretenimiento y el ocio frente a una sociedad culta, educada, innovadora y con una amplia concepción del conocimiento como patrimonio público.
Ese error se repite en la defensa radical de los derechos de autor y propiedad intelectual, y entre quienes los atacan.
Y ese error repetido acaba haciendo estéril la discusión porque no hay puntos de encuentro y las dos partes se enrocan en la defensa de intereses individuales y sectoriales frente a los derechos y libertades de todos.
En ambos lados se sostiene una concepción económica de la propiedad intelectual que hasta medios tan poco sospechosos de antinegocio como The Economist censuran.

Una alternativa para superar el sordo debate actual es proteger la defensa de la cultura, la ciencia, la educación, el patrimonio público, y separar los derechos y libertades de los ciudadanos de la pelea del hiperconsumo.
La redefinición de la propiedad intelectual debe incorporar el concepto y la defensa del procomún: los bienes que pertenecen a todos y cuya gestión social crea una nueva cadena de valor para todos.
Las garantías de acceso a la cultura y la ciencia deben ser más amplias que las actuales y la extensión del uso justo de las obras es imprescindible.
Ese uso justo requiere garantías y compensaciones que en su mayor parte existen ya a través de la financiación pública -directa e indirecta- de la creación, la investigación y el apoyo a las industrias de contenidos.
Reconstruir el consenso para ampliar el derecho de cita y conseguir una ética del enlace y la atribución de fuentes que tan a menudo se olvida.
Redefinir el servicio público de contenidos, acceso y telecomunicaciones para eliminar el conflicto entre intereses privados y públicos, fundamentalmente en el audiovisual pero también en otros ámbitos como la edición o la gestión cultural.

Un ejemplo: las licencias de Cedro para la educación sólo garantizan la reproducción (física o digital de un 10%) de las obras o un artículo como fragmento. Con costes de cinco euros por curso en la universidad por la reproducción digital, 1,90 si es en fotocopias. Para la enseñanza secundaria el precio es de 3,74 euros por curso y en educación primaria de 2,65 euros.
Estas licencias son excesivas por su limitación y cuantía. El uso justo de las obras debería cubrir la mayoría de los usos educativos, tanto para el acceso público a las obras fragmentadas cuando su uso no sea completo o intensivo, pero también porque una mayoría de esos contenidos y materiales proceden de investigación, creación, edición y publicación financiada con recursos públicos a través del propio sistema educativo y de investigación como de las ayudas y financiación de la edición para estos usos.

O se da un paso al frente en la defensa de los derechos de los ciudadanos y la transparencia en la financiación de los contenidos culturales, científicos y de entretenimiento o la discusión es inagotable.
Separar derechos y patrimonio público de las garantías para los consumidores. Apostar por estimular los nuevos negocios y modos de explotación, y aumentar el acceso a la cultura como un sistema operativo social y económico puede ayudar a desatascar posiciones.

Ipwatchlist 2010 Span

Tuesday, January 19, 2010

Educación para ciudadanos 2.0

Los ordenadores del plan Escuela 2.0 están vacíos. Falta una definición de qué debe ser la educación 2.0 para lograr la alfabetización digital. Los portátiles llegan a las aulas, pero sin contenidos para una nueva educación. Un ordenador no debe ser ni un libro ni una televisión, es una herramienta para interactuar, no para recibir. Muchos educadores echan más en falta la alfabetización digital que los ordenadores.

Estudiantes, profesores y familias acogen positivamente la tecnología, según una reciente encuesta. La formación y adaptación de los contenidos digitales a las exigencias del programa educativo es escasa. Pero las grandes debilidades son el aprendizaje individual y cooperativo, además de la interactividad, claves para una nueva educación.

Alfabetización digital son destrezas y criterios
para participar, compartir, buscar y evaluar información y conocimiento. Habilidades para manejar narrativas no lineales, las rutas del hipertexto y la multimedia. Aprender a crear y manejar identidades portátiles en un nuevo entorno dominado por las redes sociales y la privacidad compartida en un período crítico para la personalidad y la socialización como los años de escuela. A pesar de que tres cuartas partes de los niños de 10 a 15 años utilizan ordenadores para sus trabajos escolares –datos oficiales- esas habilidades se aprenden más solos y con los amigos que en la escuela. Lo mismo ocurre a los enseñantes.

El problema no es sólo la adaptación al currículo, sino disponer de materiales adecuados para formar en la nueva cultura digital. Docentes preparados para emplear mejor las TIC y no enseñar a consumir o recibir pasivamente información, sino a crearla, procesarla, compartirla, mejorarla, analizarla y hacerla visible a los demás.

La industria editorial es la gran ausente. Vive más preocupada de su negocio que de mejorar la educación. Por eso, como el resto de la edición, no apuesta más por las herramientas y contenidos digitales y espera ayudas públicas o iniciativas como la de California para cambiar los libros de texto por ebooks. Ante su pasividad, los contenidos están en proyectos públicos como Agrega y Educarex o de fundaciones como Wikisaber.

Escuela 2.0 son redes educativas de profesores y alumnos. Espacios donde educar y compartir en la vida digital. Educación abierta y transparente, con contenidos en colaboración, abiertos, de dominio público, en actualización permanente. El texto tradicional -en libros, de papel o digitales- seguirá siendo útil, pero hacen falta nuevos materiales disponibles en cualquier aparato o widget. Recuperar la educación como una paideia humanista y ciudadana: crítica, libre y permanente.

Columna en Público

Wednesday, December 23, 2009

Un tablet por niño

One Laptop per Child, la iniciativa de Nicholas Negroponte de ordenadores de bajo costo para la educación, prepara un tablet táctil como versión 3 de su proyecto.
Un dispositivo bautizado como X0-3 para ser producido en 2012. Una iniciativa más barata que su ordenador actual, nunca de los 100 dólares prometidos, y adaptado a las nuevas tecnologías, interfaces y a un uso más común en el futuro y por tanto quizá más oportuno para la educación.

Friday, December 11, 2009

Microsoft se hace con la escuela 2.0

La escuela 2.0 sufrirá el determinismo tecnológico de Windows. Microsoft ha conseguido que los portátiles del plan Escuela 2.0 incluyan Windows. Las comunidades autónomas decidirán si los ordenadores educativos llevan software libre como sistema operativo, Windows o arranque dual (los dos sistemas a elección).
La secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia, ha desoído las propuestas para el uso de software libre en los ordenadores escolares escudándose en la neutralidad tecnológica mientras la presidenta de Microsoft Ibérica, María Garaña, se ha permitido descalificar las críticas acusándolas de "ideológicas".
El acuerdo intentará someter a los centros y a los educadores a los programas y herramientas de Microsoft. Una limitación insuperable en algunos casos para el uso de nuevas herramientas y tecnologías más abiertas, personalizables y, en muchos casos, gratuitas.
Pero lo que nos jugamos es crear ciudadanos dependientes de una multinacional, sin mayor conocimiento ni acceso a las herramientas que manejan, o educar con capacidad de conocer, dominar, compartir y mejorar esas herramientas.
Ese es el verdadero debate entre el software libre y el propietario en la educación.
Los otros castigados son la industria del software española, forzada a crear desarrollos para Windows y sin capacidad de participar con mayor iniciativa y sin control más que de la comunidad educativa en un proyecto de educación 2.0 donde compartir, colaborar y crear juntos.
¿Dónde quedan ahora proyectos como Agrega? ¿Sólo en los contenidos o podrá ampliar su plataforma de software libre?
La responsabilidad está ahora en manos de las comunidades autónomas y en los centros educativos. El gobierno ya ha olvidado proyectos pioneros como el plan Ceibal en Uruguay y los esfuerzos de una estimulante comunidad educativa por crear contenidos y herramientas libres y participativas para una educación mejor y con más futuro para un país que aspira a una economía sostenible pero que sigue dejando el control de muchos de sus recursos fuera del alcance de sus ciudadanos.

Tuesday, September 08, 2009

Educación 2.0, no sólo ordenadores

Comunicarse, compartir, colaborar, confiar. Son las cuatro ces de la escuela 2.0. Educación 2.0 es un cambio radical de la enseñanza con las herramientas digitales para formar, guiar e incentivar a los alumnos. Educación 2.0 es formar ciudadanos activos, críticos, con completa alfabetización digital y una cultura útil para su mundo. No bastan ordenadores. Hace falta otra actitud y formación de los docentes (y padres), eliminar pasotismo, frustración y rutina para fomentar la interactividad de centros y profesores. Y crear redes educativas públicas con los recursos más eficientes.

200 millones de euros –mitad Estado, mitad autonomías- este curso para dar ordenadores a 392.000 alumnos y 20.000 profesores. ¿Por qué tanto dinero y tan poca iniciativa pedagógica, legislativa y política? La educación se reduce a compras y dinero. Y no es eso.

Un gobierno progresista debe sostener las redes y plataformas –construir autopistas, no regalar coches-, y usar los recursos con progresividad y eficiencia. La mitad de los hogares ya tiene conexión a internet –más cara que en Europa- y dos tercios tienen ordenador. Los nuevos ultraportátiles deberían ser gratuitos sólo para los alumnos de rentas bajas y no caer en errores como los 400 euros. Después establecer una fórmula de copago y financiación sin intereses a tres años -vida útil de los portátiles- y una rebaja drástica de los 120 euros de media de los libros escolares.

Para rebajar la factura y no crear tecnodependientes los ordenadores deben usar software libre y contenidos con derechos liberados para la educación. Materiales creados por la comunidad educativa y de dominio público para las obras sufragadas con becas y subvenciones. Una profunda reestructuración del poderoso sector de la edición de libros de texto: las editoriales han hecho muy poco por digitalizar contenidos, preocupadas por sostener un negocio que sólo en Primaria alcanza este año los 320 millones de euros.

Educación 2.0 son profesores con redes, blogs, wikis y herramientas digitales para crear y reunir material para sus clases. Docentes animados a olvidarse del 8% de derechos de autor que cobran de media por los textos escolares y preocupados por crear materiales multimedia a cambio de recompensas profesionales y económicas en un sistema de evaluación continua.

Usar la web 2.0 para llegar a los alumnos que ya son usuarios de esas tecnologías y educar también fuera de las clases. Educación 2.0 es una plataforma de contenidos abiertos y actualizados, enseñanza presencial y on line para crear ciudadanos con capacidad de acceder, usar y valorar las herramientas que ya tienen a un clic.

Columna semanal en Público

Wednesday, May 13, 2009

Escuela 2.0 libre y abierta

Contenidos, contenidos, contenidos. Bienvenido sea el anuncio del presidente Zapatero de crear una Escuela 2.0 con 420.000 ordenadores para los alumnos de 5º de primaria. Pero sólo si llegan con formación para los profesores, contenidos adecuados y sin dependencia del omnipresente Windows. Educar es empezar por dotar de recursos educativos abiertos para forma una ciudadanía libre y crítica.
Los números abruman y confunden. Educación todavía no sabe cuánto costará el plan, pero está claro que los 39 millones de euros presupuestados en enero en el Plan Avanza2 no serán suficientes. El Gobierno calcula que el 99,3% de las escuelas tiene equipamiento tecnológico y conexión a internet, el 98% de ellas con banda ancha. Además el ordenador está en el 64% de los hogares. En hogares conectados a internet estamos peor: sólo un 51%.
Desde numerosos ámbitos (Hispalinux, Simposio Educación Expandida, personalidades como Richard Stallman) se critica la fórmula de dotar a los ordenadores de Windows y software libre para que cada comunidad autónoma decida con qué sistema operativo se trabaja. Hispalinux calcula que el software de Microsoft costaría más de 135 euros por ordenador, con lo que la factura sería enorme.
Pero el problema está además en los contenidos y la formación de los profesores. La memoria del Plan Avanza2 insiste en que el 90% de los profesores ha recibido formación en tecnologías de la información y que seis de cada diez utilizan material y contenidos multimedia para la docencia.
La sospecha de los padres es otra. Una reciente encuesta de la Unión Europea indica que sólo un tercio de los niños españoles utiliza internet en la escuela frente a una media europea del 57%. Y los padres confiesan que no saben cómo educar a sus hijos en el uso de internet y las herramientas digitales.
Los alumnos de primaria -2,6 millones- disponen este año de 20,3 millones de ejemplares de libros de texto a un coste medio de 120 euros por alumno. Un coste de 312 millones, según los datos de los editores. Los contenidos digitales deberían completar y sustituir en parte los materiales tradicionales. Un desarrollo de contenidos digitales aún escaso en España.
Los recursos educativos abiertos se enfrentan además a numerosos problemas derivados de un sistema educativo muchas veces anticuado, el régimen de propiedad intelectual por el que se rigen la mayoría de los contenidos educativos y la falta de participación y difusión entre gran parte de la comunidad educativa (OCDE, 2009). Soluciones: facilitar la difusión y acceso a contenidos de calidad, formación, participación, estándares y licencias de contenido abierto. Y una recomendación clave: el material sufragado por fondos públicos debe ser accesible bajo una licencia de contenido abierto.
La escuela 2.0 necesita ordenadores, pero mucho más contenidos y una filosofía de educación abierta y participativa para no crear tecnodependientes, sino ciudadanos con más capacidad y habilidades críticas y de conocimiento preparados para la sociedad de la información.

Para Soitu.es

Escuela 2.0 sin tecnodeterminismo

Dos artículos imprescindibles en el debate sobre el proyecto de Escuela 2.0
Simposio Educación Expandida | Un portátil para el alumnado de primaria: así no
Jordi Adell | Zapatero se equivoca

Una escuela 2.0 libre, abierta y educada

¿Necesitan los escolares un portátil con Windows y los mismos materiales educativos que ahora llevan en sus mochilas?
No. La educación debe cambiar de raíz para que el anunciado proyecto de Escuela 2.0 prepare a los alumnos para una sociedad de la información abierta, participativa, con conocimiento abierto a través de estándares libres.
El Plan Ceibal de Uruguay. Una referencia.

Documental Plan Ceibal from Damian Montans on Vimeo.

Thursday, December 11, 2008

Educación y ciberamenazas

Sexo, pederastia, acoso, violencia, discriminación… Son las amenazas más temidas por los padres cuando se plantean si sus hijos deben usar internet o tener un móvil. La preocupación por la seguridad prima sobre la educación y el desarrollo en el uso de las tecnologías. Pero no es un problema de tecnología, es un problema de educación, desarrollo, apoyo y socialización también de los progenitores.

Una encuesta muestra a los padres españoles entre los más preocupados de la Unión Europea por los peligros asociados con internet. Amenazas que niños y jóvenes sufren en sus propias casas, en el colegio, entre sus amigos, en la televisión, en la publicidad. Internet sólo es un instrumento, y los padres que menos lo manejan y conocen son también los más remisos a autorizar el uso de las nuevas tecnologías por sus hijos.

Los niños y adolescentes españoles usan internet y los móviles menos que el resto de los europeos. Tres cuartas partes de los adultos restringen también el uso de redes sociales, imprescindibles para la socialización cotidiana. ¿No corremos el peligro de estar creando un nuevo atraso digital? Cuando la propia Unión Europea proclama la Europa 3.0 y de las tecnologías de la información como gran apuesta de futuro económico, social y político, la brecha digital, aunque sustentada en buenos propósitos, es peligrosa.

Sólo un 6% de los chicos españoles han pedido ayuda al sentir algún peligro de los citados. Seguramente porque menos lo sufren de lo que sugiere el alarmismo de telediarios y periódicos. Pero también porque el analfabetismo digital se traduce en falta de ayuda y confianza.

La brecha digital está en los hogares y en el colegio. Sólo un tercio de los niños usan la Red en la escuela frente a una media europea del 57%. Los padres no saben usar programas de filtro y les falta apoyo especializado. Pero sobre todo desconocen cómo educar a sus hijos en el uso de internet y en la vida digital que ya viven. Ahí anida la brecha digital y el verdadero desafío para el futuro.

Columna en los diarios de Vocento

Tuesday, September 09, 2008

Mochilas pesadas y retraso digital

El País abunda en mi argumento de que las mochilas de los estudiantes son muy pesadas para ellos y gravosas para sus padres. Solución: el libro digital y la concepción de la educación y sus materiales como un procumún.
Pedro Rascón, presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (CEAPA), apuesta en el reportaje por la solución digital.
Y El País contesta inmediatamente: "Otros expertos señalan que el libro sigue siendo necesario para el estudio y la memorización de los contenidos".
¡Faltaba más! Para eso El País es el brazo armado de Santillana. La fortuna de Jesús de Polanco se hizo con el libro de texto y el diario seguramente no existiría sin esa riqueza de años y años de mercado cautivo.
Pero todo llega. Y Santillana ya experimenta con proyectos como Kalipedia.
Eso sí, complementarios. No matemos la gallina de los huevos de oro antes de tiempo.

Tuesday, September 02, 2008

Educación digital universal

Más de 107 euros para los libros del curso. Entre 7 y 11 kilos de peso en la mochila. Más de 6,8 millones de alumnos vuelven a las aulas con 14.000 libros de texto diferentes a un precio medio de 15 euros. ¿No es tiempo de cambiar la educación para acceder a una alfabetización digital de más valor y menor coste?
Cuando internet y el contenido digital es móvil y omnipresente es hora de plantear otra educación para aprovechar las ventajas del universo digital y dejar las viejas polémicas sobre el precio fijo, la gratuidad, el préstamo, etc.
Los libros de texto tienen un objetivo muy concreto (materia y curso), corta vida (cambian con los planes de estudio y se utilizan normalmente sólo un año), deben estar actualizados y deberían dar acceso a material complementario para profundizar y facilitar el trabajo de los maestros y las necesidades de los alumnos.

La solución es digital. Esas ventajas son posibles cuando hablamos de libros conectados, textos enlazados a material complementario, multimedia, documentación y personas o centros de interés de las materias tratadas. Libros para formar a los alumnos en los usos críticos y apropiados de la cultura digital.
Cuando los contenidos están en Internet y hasta el software se entiende como un servicio, no como producto final, es momento de tratar el libro de texto como un servicio a los alumnos para conectarlos con un ámbito mayor de conocimiento y prepararles para enfrentarse con más capacidad y criterios al mundo digital en el que viven, lo quieran o no sus padres y educadores.

Para ello es necesario una reforma del sector editorial, sustentado en gran parte en el libro de texto y que aprovecha sus conexiones con el poder mediático y político para imponer algunos intereses. Los libros de texto son casi el 17% de la edición total en España, 13.917 títulos en 2007.
De ese negocio, sólo un 8% son derechos de autor y el beneficio de las editoriales es del 6%, según datos de los editores asociados en Anele. El 25% es para las librerías.

El libro de texto digital debería ser un procomún, un bien público responsabilidad de la sociedad con derecho de uso y acceso universal bajo determinadas reglas: la legislación y los planes educativos consensuados entre educadores, padres, alumnos y las administraciones. Con el libro digital, una diversidad mayor de autores pueden colaborar en su redacción bajo supervisión de los consejos educativos para ofrecer textos actualizados a los alumnos y accesibles a través de equipos de bajo coste y sistemas operativos de dominio público.
La tecnología permite hacer más eficiente y accesible un derecho reconocido en la Constitución. Basta de polémicas inútiles y pensemos en proyectos de futuro antes que el futuro nos devore. Los alumnos ya viven una vida digital.

Columna en Público

Wednesday, December 05, 2007

Educación a golpes

Los fracasos de la educación española duran poco en los medios. Son otra arma arrojadiza más de la política. Una vez conectado el gancho acaba el asalto hasta la oportunidad del próximo golpe.
Y así vamos. Estancados o hacia abajo según el Informe Pisa.
El mal de la educación está en que no es una prioridad para España, ni para sus ciudadanos ni para sus políticos.
Interesa más como arma política e ideológica. Atraen más las competencias para repartir poder que para mejorar el aprendizaje. El cemento, ¡ah, esas grandes obras (edificios) educativos que tan bien se venden electoralmente y que tan mal se llenan tan a menudo!
¿Y los maestros? ¿Es que en España se admira, respeta y valora a los maestros? No. Muchas veces ni ellos mismos lo hacen. Unamuno, Machado, Ortega ya se quejaban de lo mismo.
Atentos a los datos.
La educación es cosa de familia. Lo sabíamos. La familia preparada tiene hijos más educados.
El tiempo y el entorno. Las comunidades de ciudades medias y pequeñas educan mejor que las de grandes urbes. El entorno y la socialización de los niños es importante. Como el tiempo de los padres, normalmente con más disponibilidad para sus hijos en ciudades donde no se pierdan horas y horas en el transporte.
Aburre la queja sobre los nuevos medios y los audiovisuales como problema para la lectura. Si la comunidad educativa no entiende la nueva alfabetización y literacidad digital, ¿para qué mundo preparamos a los críos?
La nueva alfabetización de la cultura de la convergencia es multimedia, participativa, a través de la interacción social hasta formar una inteligencia colectiva, como han descrito Henry Jenkins y otros.
Esa interacción social y esa inteligencia colectiva reside hoy más en la Red y en la comunicación entre consolas de videojuegos y sms que entre niños, maestros y padres.
Y quizá en esa nueva cultura a las habilidades de compresión lectora le faltan la oralidad que está en su sustrato. Seguramente a la alfabetización española le sobra textualidad y le falta retórica, la clásica: conversación, exposición de argumentos, poética, todos con sus inventio, dispositio, elocutio, memoria, actio y exercitaciones.
La nueva retórica digital y en clase, el pensamiento orientado a comunicar y compartir con los demás, quizá ayudaría a nuestros alumnos a ser mejores y a aumentar sus conocimientos.
Eso, tesón, inversión, valoración y formación de los profesores.
Y paideia para formar a ciudadanos libres y críticos, no a consumidores ni a votantes.

Monday, October 09, 2006

Una brecha educativa, ágrafa y de timidez

David Graddol, lingüista británico autor del influyente informe English Next, defiende que el inglés es una lengua franca que está pasando a ser una habilidad necesaria para la población educada o migratoria (temporal o permanente). Es su fortaleza y su peligro de monolingüismo y, por extensión, de falta de entendimiento de los otros.
Pero ayuda a la soberanía del inglés en internet.
Un estudio de Accenture revela que sólo el 4,6% de las páginas web son en español. Nuestro idioma común está por debajo de otras lenguas en ratio de páginas por usuario: 0,58 en el caso del español frente a 1,47 del inglés, 1,25 del francés y 1,23 del alemán.
Estos datos hacen preguntarse a David de Ugarte y Juan Freire por la razón de que los hablantes de español sean más lectores y usuarios que creadores.
El primero atribuye la escasa fortaleza del español a una agrafía por una supuesta satisfacción con la libertad ya disponible y por la desigualdad educativa.
El segundo resalta el comentario de Graddol de las limitaciones que una autoridad lingüística como la Real Academia puede suponer para el desarrollo del idioma.

Razones con algo de verdad, pero sumo tres aspectos claves en mi opinión:
1. El inglés es la lengua franca de los negocios y la cultura. Cuando alguien quiere traspasar fronteras lo hace preferentemente en inglés. Lo mismo, y muy especialmente por su presencia en la Red, las empresas e instituciones.
2. La brecha educativa y digital española (ver estadísticas del Ministerio de Educación, pdf) todavía es grande. En el caso de Latinoamérica las cifras son todavía peores.
3. Falta tecnología lingüística en español y los buscadores, agregadores y recursos en internet de todo tipo priman los contenidos en inglés por encima de cualquiera otros. La tecnología se escribe y funciona en inglés.
El chino mandarín sufre una situación similar al español.
Una cuarta posible es la falta de una mayor vocación de identidad de dominio público. Por educación y costumbre, los españoles (y la mayoría de latinoamericanos) somos poco dados a mostrar una personalidad accesible y pública fuera del entorno más cercano.
Los anglosajones generan con mayor facilidad una identidad pública. Consecuencia también de una privacidad más reservada. Esa característica les permite se muy activos en la Red. Toda persona con cierta ambición en un ámbito profesional o público entiende ya internet como un ámbito donde estar presente es fundamental.
En el universo en español todavía estamos lejos de esa filosofía, aunque las nuevas generaciones avanzan rápidamente.