Friday, October 14, 2011

Aplicaciones para todo el día


Las aplicaciones ganan tiempo de consumo a lo largo de todo el día. Los usuarios de aplicaciones para móviles y tabletas acceden a los contenidos durante todas las franjas horarias y amenazan incluso el largo reinado del prime time televisivo.
Un cambio en el consumo de contenidos y en los hábitos de lectura. Los dispositivos personales crecen cada vez más en uso y ganan terreno a los ordenadores y a la televisión convencional.
Un dato importante que también aparece en el estudio Televisión 2.0 que hemos realizado con The Cocktail Analysis y que está cambiando la cadena de valor de los medios. Los datos de Flurry muestran cómo aumenta el consumo de contenido en aplicaciones a todas las horas y no cae con el prime time.

Las búsquedas de Google también revelan ese uso de los móviles y tabletas fuera de las horas de trabajo, donde continúa mandando el ordenador. Por la tarde y noche aumentan las búsquedas desde móviles y las tabletas mandan cuando ya se está en el sofá o en la cama.
Los nuevos datos coinciden con los de lectura e iPhone e iPad de artículos guardados en Read It Later, una de las aplicaciones para la lectura demorada y con atención.


El resultado es que se completa el proceso del consumo digital, independiente ya del ordenador gracias a las conexiones y a los equipos móviles.
Se rompe así una de las barreras más importantes para el consumo de contenidos digitales. El impacto en la forma de uso obliga a repensar la edición y la oferta con una edición contextual y una programación horaria mucho más exigente que la vieja multiedición puesta en práctica por algunos medios. La historia, la información vuelve a ser lo importante. Editarla como un flujo adecuado a la secuencia informativa y a los hábitos de lectura en cada dispositivo es cada vez más urgente e importante para no caer en la simplificación de la herencia del papel o el digital first que no entiende de las virtudes de cada plataforma.


La oferta de los medios para los usuarios de aplicaciones, los mayores consumidores de contenidos, debe aprender de esos hábitos de lectura y aprender a ofrecerlos en el momento adecuado. De esta forma se puede diseñar una oferta que rompa la linealidad de la mayoría de los contenidos actuales y con la necesaria edición contextual -donde se tiene en cuenta tanto el contenido como la forma de lectura y el dispositivo o plataforma de acceso- se puede conseguir un mayor consumo y engagement del usuario. Y así aumentar el tiempo de consumo de las aplicaciones de noticias o entretenimiento frente a los juegos o las redes sociales.
De lo contrario los medios seguirán presos entre la levedad de la actualización y los pocos minutos dedicados a la lectura en profundidad. Sin engagement suficiente para sostener el negocio de los contenidos.