Friday, July 19, 2002

La vieja economía vuelve a la cabeza de AOL Time Warner


Lo que faltaba. Un escándalo de “contabilidad creativa” –ese eufemismo financiero– se une a las pérdidas en la bolsa para acabar con lo que quedaba de la cultura de la new economy en el mayor holding de medios del mundo, AOL Time Warner.

Informaciones de The Washington Post han forzado la renuncia del último ejecutivo de la compañía que procedía de America on Line, la compañía pionera de Internet que se unió a Time Warner para formar la mayor hidra comunicativa global.
Dos ejecutivos de la vieja economía se hacen cargo de dos nuevas divisiones, una los negocios de cable, los libros y las revistas, y otra que agrupará las cadenas de televisión y películas, los estudios de cine y la división de música.

Las malas noticias no dejan de llegar para el monstruo:
las acciones han caído un 70% desde que la fusión se completó en enero de 2001;
los analistas llevan meses asegurando que AOL-TW valdría más en bolsa de nuevo separada que unida;
CNN no deja de perder cuota de audiencia frente a otras cadenas de noticias por cable,
y ahora Stephen Case –presidente de la compañía y creador de AOL– y sus techies de Virginia son descubiertos en una operación de las que no dejan de salir de debajo de las tupidas alfombras de los grandes despachos de los ejecutivos norteamericanos.
Robert Pittmann ha tenido que dimitir porque AOLT-TW compró 9,5 millones de dólares de acciones de una compañía y los apuntó en sus libros por un supuesto valor de 30 millones. Al parecer no es ilegal, pero Pittmann es el líder de una división llamada Bussines Affairs especializada en operaciones de maximización de beneficios, inversiones y desinversiones, etc. no muy queridas por otros. En los últimos tiempos lideró los recortes de gastos e impulsó la venta de publicidad en cross-platform, la misma publicidad en todos los medios como ejemplo número uno de la sinergia.
El dimisionario formaba parte del equipo de Gerald Levin, el ex CEO que tuvo que dimitir por incumplir sus propios objetivos y precipitar las acciones de la empresa al vacío.
Dos ejecutivos de la vieja economía, procedentes uno de la sección de libros de Time y otro de HBO, la cadena de televisión por cable son ahora los hombres fuertes cuando los mercados se cuestionan la capacidad de Case para manejar el monstruo global.