Un gran equipo. Disponible.
Periodismo, medios e ideas | Journalism, media and ideas | Una mirada a los medios, los periodistas y las ideas de la sociedad de la información | A glimpse at the media, journalists and ideas in the information society
Tuesday, February 10, 2009
Jamoncito y brillantina en el PP
Viajar, lo que es viajar, con el PP siempre se ha viajado mejor. Los pijos, sin duda, saben vivir mejor. El PSOE es un desastre: caro, incómodo, con mucho autobús y hoteles a veces medianos. En el PP es, sobre todo era, otra cosa. En los tiempos de la larga marcha de Aznar hacia el poder y Paco Correa organizando actos y campañas electorales, aquello era vida. Sí.
Entrabas en aquellos aviones de Air Nostrum -esos de la familia Serratosa que parece que son el Air Force One de la Generalitat de Valencia- y ya estaba el jamoncito, el ribera y los pastelillos esperando.
¡Qué tiempos!
Con un poco de suerte hasta te ahorrabas los viáticos de los medios. ¡No daba tiempo a zampar tanto canapé! ¡Y aquellos chupitos de malta para los corajudos reporteros!
Y los pringaos que cubrían el PSOE, corriendo, ¡Que se va el autobús! Y los reporteros del PP tan cómodos. Por mucho que Miguel Ángel Rodríguez revolviera por poder y celos. Y sospecha. También.
Ay que ver. Ay que ver cómo se pasa la buena vida, cómo se olvida lo bueno, tan callando.
Cuando el PP se ganaba a los periodistas por empuje, propuestas, váyase Sr. González y el jamoncito y el avioncito sólo parece acordarse Lucía Méndez en El Mundo. Veterana y lenguaraz en el periódico más posmoderno. Sí, ese que cada línea, cada nota, es un desafío entre la realidad y el deseo.
El jamoncito y el ribera ganaban mítines y periodistas ávidos de un poco de marcha en aquellos tiempos de PSOE descoyuntado.
En esos aviones valencianos tan lindos. A veces incluso se podía ver a Álvaro Pérez saludando desde el aeropuerto de Valencia.
Brillantina y jamoncito. Una maltita para las crónicas de agencia y el pastelito para las corresponsales de los diarios.
¡Qué tiempos!
No como este soso de Rajoy y esta pobre Soraya que no pone ni en deshabillé. Y dominatrix Cospedal quejándose de lo veloces que corren los sumarios cuando no te favorecen.
Otro chupito para la prensa, por favor.
Entrabas en aquellos aviones de Air Nostrum -esos de la familia Serratosa que parece que son el Air Force One de la Generalitat de Valencia- y ya estaba el jamoncito, el ribera y los pastelillos esperando.
¡Qué tiempos!
Con un poco de suerte hasta te ahorrabas los viáticos de los medios. ¡No daba tiempo a zampar tanto canapé! ¡Y aquellos chupitos de malta para los corajudos reporteros!
Y los pringaos que cubrían el PSOE, corriendo, ¡Que se va el autobús! Y los reporteros del PP tan cómodos. Por mucho que Miguel Ángel Rodríguez revolviera por poder y celos. Y sospecha. También.
Ay que ver. Ay que ver cómo se pasa la buena vida, cómo se olvida lo bueno, tan callando.
Cuando el PP se ganaba a los periodistas por empuje, propuestas, váyase Sr. González y el jamoncito y el avioncito sólo parece acordarse Lucía Méndez en El Mundo. Veterana y lenguaraz en el periódico más posmoderno. Sí, ese que cada línea, cada nota, es un desafío entre la realidad y el deseo.
El jamoncito y el ribera ganaban mítines y periodistas ávidos de un poco de marcha en aquellos tiempos de PSOE descoyuntado.
En esos aviones valencianos tan lindos. A veces incluso se podía ver a Álvaro Pérez saludando desde el aeropuerto de Valencia.
Brillantina y jamoncito. Una maltita para las crónicas de agencia y el pastelito para las corresponsales de los diarios.
¡Qué tiempos!
No como este soso de Rajoy y esta pobre Soraya que no pone ni en deshabillé. Y dominatrix Cospedal quejándose de lo veloces que corren los sumarios cuando no te favorecen.
Otro chupito para la prensa, por favor.
Confesiones de grandes manipuladores
Sus palabras explican cómo se han decidido durante tantos años las subvenciones a la prensa catalana y sus apuntes sobre la concesión de licencias de radio y televisión son el relato de la ignominia y la vergüenza de los medios en Cataluña y en tantos otros sitios
Y lo admiten inefables. Sin pudor: "Podemos ayudar y, sobre todo, podemos hundir un medio", confesó Conte, que sabe mucho de eso, y se confesó "colaborador necesario" en la distribución de prebendas.
Mercader no se anduvo a la zaga: "El trabajo más importante de los gabinetes de comunicación es impedir que las cosas salgan".
Su afirmación ilustra claramente la concepción plutocrática y ventajista de la democracia y el servicio público que tienen algunos políticos -demasiados, demasiados- y quienes trabajan para ellos.
Ni siquiera Alastair Campbell, spin doctor de Tony Blair y "uno de los mayores hijos de puta sobre la Tierra" en palabras de un columnista de The Guardian, se atrevió nunca a tanta desfachatez.
Los medios catalanes y españoles, pero también los políticos, deberían hacer examen de conciencia y preguntarse realmente porqué los ciudadanos están hasta las narices de ellos.
Como este fatuo PP que se lamenta ahora de que se filtren los sumarios judiciales cuando ha sido el partido de todas las teorías de la conspiración. Y sigue.
Menos manipuladores, menos mentirosos, prensa más crítica (también consigo misma), más responsabilidad en la democracia. ¡Cuánta falta hace!
Menos periodistas muertos, más presos por internet
Irak sigue siendo el país más peligroso para los informadores, con 11 muertos confirmados. Le sigue Pakistán, con 5.
China es la mayor prisión para los informadores, con 28 encarcelados. Un siniestro honor de diez años continuos.
El problema es cada vez más importante porque una mayoría de los periodistas amenazados y encarcelados son free lances que no tienen la cobertura de los grandes medios para su defensa, resultado de la crisis de los medios y de la expansión del reporteo de información gracias a internet.
Informes y documentos del CPJ en Periodistas 21
RCS culpa a El Mundo de sus resultados
El resultado operativo de RCS cayó en 2008 un 26,1%, de más de 360 millones de euros en 2007 a 266 en 2008 lastrado por sus inversiones. La facturación cayó sólo un 2,4% para alcanzar los 2.673,9 millones de euros.
El grupo culpa al "declive del mercado, particularmente en España, de la publicidad y en la venta de productos añadidos", pero el avance de resultados subraya uno de los mayores problemas de la prensa española: "los altos costes promocionales y de marketing de los diarios españoles".
El dedo en la llaga.
El Mundo acabó 2008 con un descenso promedio en su difusión de un 3,8%, con 323.378 ejemplares frente a los 336.278 de 2007. Sus costosos esfuerzos promocionales, equiparables a los de sus competidores, no le salvaron de un resultado peor que el de El País, con un descenso del 0,9% (431.034 ejemplares); y ABC, que está remontando la caída provocada por su pelea con el diario de Pedro J.. En 2008 recuperó un diez por ciento de la difusión para acabar en 251.642 ejemplares de media.
Los resultados de difusión también fueron malos para Marca. El deportivo de Unidad Editorial perdió un 6% de su difusión para acabar en 296.353 ejemplares de media.
Su rival, As, perdió sólo un uno por ciento de la difusión y cerró el año con 230.492 ejemplares.
Sólo el económico Expansión de la trinidad de diarios que forma la nueva marca El Mundo consiguió aumentar su difusión, un 2,4%, hasta los 51.301 ejemplares OJD.
Pero los problemas de Unidad Editorial no están tan solo en la caída de la publicidad y la difusión, ni tampoco en la absorción de Recoletos. El Mundo sufre el mal común en la prensa española de una necesidad de crecimiento audiovisual para acaparar un mercado multimedia que no está dando resultados satisfactorios en ningún grupo de prensa.
Veo TV, la TDT de Unidad Editorial, no despega y está muy por debajo de las cadenas generalistas, pero también de las principales temáticas, en audiencia y facturación.
Los canales temáticos de TDT tienen un 4,5% de la audiencia y Veo TV está muy lejos de la audiencia de los preferidos Antena Neox, Clan TVE, Disney o FDF. Los temáticos de las grandes cadenas generalistas dominan también en la televisión digital por sus derechos de programación y mayores sinergias.
RCS completó la compra de Veo TV a principios del pasado año con una inversión de 88,5 millones de euros a los que posteriormente ha tenido que sumar más recursos.
El resultado son unas inversiones de 260 millones de euros entre Veo TV y Digicast, la empresa de producción para las televisiones italianas adquirida por 16,2 millones de euros.
Los malos resultados de Unidad Editorial han hecho que la dirección de RCS pida un fuerte plan de ajuste y reestructuración con una reducción de 30 millones de euros de los costes de personal del grupo y una reestructuración con un fuerte recorte de gastos.
Unidad Editorial ha lanzado este año un nuevo proyecto de integración multimedia con El Mundo como marca principal y el resto subordinadas en una estrategia multiproducto y de maximización de las sinergias al tiempo que protege su diario principal.
Ayer anunciaba Unidad Editorial la externalización definitiva de su rotativa en una sociedad conjunta con Bermont en la que Unidad Editorial mantendrá un tercio del capital. La venta permitirá al grupo mejorar en 40 millones de euros su posición financiera y emprender "una fuerte racionalización de los procesos productivos".
Los males de la prensa española se acentúan:
- hundimiento de alrededor de un 30% de la facturación publicitaria;
- caída de difusión imparable incluso con un fuerte y costoso esfuerzo promocional;
- sostenimiento y aumento de la facturación y la rentabilidad en internet, pero todavía escasa y con ralentización del crecimiento;
- una expansión audiovisual (televisiones locales, TDT) en pérdidas y que lastra las cuentas de los grupos;
- y la necesidad de fuertes restructuraciones de costes y operativas para mantener los márgenes de rentabilidad.
En Soitu.es
Monday, February 09, 2009
Facebook y/o Twitter
Los usuarios de Twitter y Facebook escriben mi columna de mañana en Público, que hemos hecho además muy visual para intentar comunicar al público de diario que no conozca estos servicios cuál es la experiencia de usuario. Gracias a quienes participaron en la discusión en Twitter y Facebook.
La clave es la publicidad, no el pago
Fin de la gratuidad, como hace poco se resignaba en parte Chris Anderson, director de Wired y apóstol del negocio digital gratuito.
Error.
El problema de los medios y los negocios en internet es la baja rentabilidad de la publicidad, a la que se suman las dificultades para cobrar por los contenidos, como han demostrado las noticias, la música o el cine.

Se puede cobrar (y poco) por algunos contenidos digitales, pero es muy difícil volver a cobrar por las noticias. No hay iTunes para las noticias posible (tampoco iPod), porque la forma de consumo, el valor que les da la audiencia y la multitud de oferta cuando la información es un commodity lo hace inviable.
Pero es cierto que la gratuidad, como está demostrando la crisis de los diarios gratuitos, no es un modelo de negocio más que para épocas de gran bonanza. El resto del tiempo es una táctica comercial.
Tampoco es exacto poner a The Wall Street Journal o a Financial Times como ejemplos de modelos exitosos de pago por noticias. Son negocios de pago por datos en tiempo real y acceso a información financiera -información para los negocios- bien ordenada y estructurada.
Se paga por los datos y su valor como generadores de negocio, no por las noticias.
The New York Times Company hace una reflexión ante los inversores y analistas tras sus malos resultados de 2008, con pérdidas por su deuda y por el descenso en la valoración de algunos de sus activos, y vuelve a poner de manifiesto que el problema fundamental de los medios informativos es el bajo precio de los anuncios en internet y la sobrebundancia de inventario, no volver a un modelo de pago que ya se ha demostrado fracasado.
The New York Times ingresa alrededor de 120 millones de euros por publicidad en la web con casi 20 millones de usuarios únicos: 50 céntimos por usuario único y mes (bastante más que los medios informativos españoles). Sus ingresos de internet son el 12% del total del grupo frente a un 8% de máximo en los grupos españoles.
The Wall Street Journal factura casi 170 millones de euros, de los que el 40% son ingresos de pago, con 7,5 millones de usuarios. Una media de 1,9 euros por usuario único y mes.
Pero su negocio son los datos financieros, no las noticias de WSJ. Igual que en los resultados de Financial Times su modelo de pago por consumo sólo ha atraído a 100.000 suscriptores mientras Interactive Data supone más del 60% de los ingresos de FT Publishing.
En las revistas ha pasado lo mismo. El modelo de suscripción digital tampoco ha funcionado.
¿Puede hacerlo ahora?
Los problemas de The New York Times y de tantos grupos periodísticos son:
- la enorme deuda por la expansión y las adquisiciones de los años de bonanza;
- los enormes costes de una redacción de 1.300 periodistas;
- una inversión anual de 153 millones de euros para producir información;
- y los bajos precios de la publicidad en internet por la sobreabundancia de inventario y la venta basura de los ad networks;
- además del control sobre la publicidad de los grandes de internet, que se han aprovechado y manejan la distribución de noticias como commodity.
Lo que está en crisis no es el modelo de pago -ya fracasado para las noticias- sino el modelo de comercialización de la publicidad en internet.
"Los ejecutivos de los medios dicen que el espacio publicitario online, que un gran diario podría vender a un anunciante por diez dólares o más por cada mil lectores, a menudo rinde al diario menos de un dólar cuando se vende a través de una comercializadora publicitaria", afirma el The New York Times. Una realidad que todos los ejecutivos de medios conocen y que el propio Rupert Murdoch, dueño de The Wall Street Journal, subrayó en la presentación de sus también malos resultados de 2008.
Por eso la clave es resolver el dilema de Google a favor de la calidad, del periodismo, los contenidos y la publicidad; y no a favor de la cantidad, como se ha hecho hasta ahora.
Lo más increíble de los últimos años no es que el coste distribución de la información commodity cayera hasta la gratuidad. Seguirá ocurriendo. Lo increíble es que los medios, históricamente tan celosos de sus contenidos y su distribución, no lo han sido de su comercialización hasta hace muy poco tiempo. Y así han perdido las claves de la distribución.
¿Es posible el pago?
Sí, pero a través del desarrollo de servicios de valor añadido y construyendo aplicaciones útiles para los usuarios, con contenidos de gran calidad diferenciales respecto a la competencia y con una nueva estructura de distribución y comercialización. Medios capaces de desarrollar algoritmos informativos procesables y utilizables por los usuarios para programar mejores resultados: mejor información periodística con suma de inteligencia colectiva y los recursos del mundo digital con mayor usabilidad y utilidad.
Es la hora de reinventar un negocio que no puede volver a recetas del pasado.
En Soitu.es
Metro, sin dinero para sus gratuitos
"El grupo no tiene suficiente capital operativo para los próximos doce meses y son necesarios fondos para pagar los préstamos bancarios en su integridad, continuar con las operaciones y ejecutar la estrategia de reducción de costos", afirma la dirección de Metro International en su presentación de los resultados del pasado año.
Para evitar el colapso, la compañía sueca inventora del concepto de los modernos gratuitos pide a sus accionistas autorización para una emisión de deuda de 550 millones de coronas, más de 52 millones de euros.
Bajan los contextuales, cambia la publicidad
eMarketer recoge la caída de un 8% de la publicidad de buscadores y enlaces en el cuarto trimester del pasado año realizada por Efficient Frontier, pero advierte que la foto no está completa porque tanto Google como Yahoo aumentaron su facturación por contextuales un 18% en el mismo período.
Y atribuye la caída del mercado a la crisis y la reducción de publicidad de las pequeñas empresas (-23%), las finanzas (-20%) y el motor (-15%).
"Hay que leer entre líneas cuando se examinan estos nuevos datos", alertan los analistas de la firma norteamericana.
Pero eMarketer mantiene su predicción de una caída en el crecimiento de los contextuales para los próximos años, que hoy suponen el 51% del mercado publicitario en España.
Pero tampoco el resto de formatos anuncian grandes crecimientos, con excepción del vídeo, que todavía es poco rentable y menos visto, a pesar de su crecimiento.
Lo que no recoge el informe de eMarketer es el dilema de Google: el descenso en la rentabilidad de la publicidad y cómo los principales medios y sitios de internet comienzan a reducir el inventario y a rebajar su dependencia de los ad networks para evitar que los precios sigan cayendo. El dilema entre más volumen o mayor precio cuando el año 2007 los usuarios de internet vieron más de 2.000 anuncios por persona, sin incluir los de vídeo, según las cifras de la consultora.
La burbuja de la era de la abundancia explota. Los anunciantes rebajan sus presupuestos publicitarios por la crisis y los medios reducen su oferta de espacios a la búsqueda de mayor rentabilidad para llegar a una sostenibilidad que hoy se antoja difícil para muchos cuyo negocio se ha basado en la saturación.
En Soitu.es
Sunday, February 08, 2009
Prisa logra un acuerdo con los bancos
La tranquilidad vuelve a Prisa. El grupo ha logrado un acuerdo de refinanciación de su deuda con los bancos que le garantiza tres años de plazo para poner en marcha su reestructuración.
El consorcio liderado por HSBC y BNP Paribas, donde están también La Caixa, Caja Madrid y Banesto, han aceptado el plan de los responsables del grupo para una profunda reestructuración en tres compañías de El País (contenidos, impresión y servicios), además de la externalización del departamento comercial, lo que provocó las pasadas huelgas, mientras se buscan nuevos socios y una segregación de algunos activos mientras se encuentra un futuro para Digital Plus.
Santillana ha conseguido ampliar su negocio de libros en Brasil, de donde procede ya el 14% de los ingresos internacionales de Prisa, el primer país en importancia tras Portugal, donde posee Media Capital.
Brasil ya fue el país donde más creció el negocio de Santillana el pasado año, sólo por debajo de Perú.
El nuevo plazo permitirá a Prisa conformar un nuevo grupo duro de accionistas, donde la familia Polanco sigue manteniendo el 70% de las acciones a través de Grupo Timón, y reubicar su negocio audiovisual una vez que se apruebe la ya consensuada TDT de pago.
El consorcio liderado por HSBC y BNP Paribas, donde están también La Caixa, Caja Madrid y Banesto, han aceptado el plan de los responsables del grupo para una profunda reestructuración en tres compañías de El País (contenidos, impresión y servicios), además de la externalización del departamento comercial, lo que provocó las pasadas huelgas, mientras se buscan nuevos socios y una segregación de algunos activos mientras se encuentra un futuro para Digital Plus.
Santillana ha conseguido ampliar su negocio de libros en Brasil, de donde procede ya el 14% de los ingresos internacionales de Prisa, el primer país en importancia tras Portugal, donde posee Media Capital.
Brasil ya fue el país donde más creció el negocio de Santillana el pasado año, sólo por debajo de Perú.
El nuevo plazo permitirá a Prisa conformar un nuevo grupo duro de accionistas, donde la familia Polanco sigue manteniendo el 70% de las acciones a través de Grupo Timón, y reubicar su negocio audiovisual una vez que se apruebe la ya consensuada TDT de pago.
Friday, February 06, 2009
No paren las rotativas... todavía
Todavía no se pueden apagar las rotativas. Esperen. Me sumo a las últimas reflexiones de Newsosaur con algunas recomendaciones propias que estamos poniendo en marcha en varios proyectos.
Por mucho que algunos animen a los diarios a suicidarse aún no es la hora. Los diarios son la mejor campaña de posicionamiento y promoción para los medios informativos digitales. Eso sí, sus costos de adquisición son altísimos, pero todavía valen la pena porque por un tiempo seguirán siendo también una buena fuente de influencia e ingresos, aunque haya que hacer profundos ajustes.
Apuntes en el calendario para saber cuándo apagar la rotativa y olvidarse del papel:
Por mucho que algunos animen a los diarios a suicidarse aún no es la hora. Los diarios son la mejor campaña de posicionamiento y promoción para los medios informativos digitales. Eso sí, sus costos de adquisición son altísimos, pero todavía valen la pena porque por un tiempo seguirán siendo también una buena fuente de influencia e ingresos, aunque haya que hacer profundos ajustes.
Apuntes en el calendario para saber cuándo apagar la rotativa y olvidarse del papel:
- Esperen hasta facturar un 30% de los ingresos del mercado digital. Deben ser una facturación suficiente para pagar el coste de producción de información, los del personal de la redacción y, al menos, un remanente para tecnología y marketing. El 30% no será suficiente, pero ya estará en un punto de equilibrio adecuado para que la convergencia sea solución para el futuro.
- Esperen también a conseguir un margen de rentabilidad con la información digital semejante al de otros medios y productos de internet y móviles. Es la única forma de poder lograr confianza del mercado para conseeguir financiación. Puede ser un poco menor, porque la información está en el mercado de la influencia, pero no caiga en el error de asumir una deuda excesiva en un futuro de rentabilidades menores a las tradicionales.
- Esperen también a desarrollar un producto atractivo para nuevos lectores, nativos digitales para los que la información no es suficientemente pegajosa. La fidelización es muy difícil de conseguir sólo con información. El otro problema es el tiempo, los medios informativos son de lectura rápida, no cautivan suficientemente a los usuarios. Por eso es necesario inventar nuevos atractivos como las comunidades informativas, los medios híbridos que permiten procesar la información al público o encontrar aplicaciones y servicios para enriquecer la experiencia de los usuarios.
- Esperen a convertirse en medios abiertos, sociales e híbridos para aprovechar todas las ventajas, contenido, creatividad, marketing y negocio de los usuarios, la tecnología y las redes.
- Esperen, esperen a desarrollar un modelo de negocio sostenible donde el precio de la publicidad no esté por los suelos y donde no sea el único ingreso. Es hora de desarrollar modelos freemium, de servicios y también de financiación social de la información.
- Esperen, aguarden a convertir los medios informativos en verdaderas empresas multiproducto y multimedia, agnósticos en la plataforma, porque la información de calidad es un nicho más y no financiará sus enormes costos si no se rentabiliza a través de varias estrategias de fuerte sinergia.
- Esperen a desarrollar nuevos formatos publicitarios y estrategias comerciales. Las actuales de la prensa están agotadas y la solución no son los contextuales ni la dependencia enorme de los ad networks. Se necesita crear una cartera y un mercado propio, con nueva oferta publicitaria interactiva y participativa, y rebajar la dependencia de los comercializadores que hinchan y abaratan el inventario.
En el futuro los anunciantes no deben ser sólo compradores de espacio o tiempo, sino convertirse en sus socios en operaciones segmentadas y de servicio a la audiencia.
Las moscas de Bill Gates
Las moscas de Bill Gates no asustaron mucho al público de TED. Los bugs de Microsoft son más peligrosos que los bichos que soltó el gurú informático reconvertido en moderno filántropo.
Pero sus palabras sobre el empleo de la tecnología en la educación y la necesidad de invertir en el desarrollo humano, sin fronteras políticas ni económicas, son importantes.
El sacrificio de ADN.es
Ahora que el proyecto ADN.es desaparece para volver a ser una edición digital del gratuito ADN, con el despido de la mayoría de su plantilla y el abandono de sus ideas y capacidades, Íñigo Sáenz de Ugarte, la primera persona a la que busqué para acompañarme el aquel proyecto, repasa sus avatares y los motivos de su destino.
Páginas Amarillas tampoco se libra de la crisis
Yell Publicidad, la dueña de Páginas Amarillas, publica sus resultados de final de 2008 y demuestra que un negocio tan sólido como las guías tampoco sortea la crisis.Páginas Amarillas redujo su facturación en España un 13,3% hasta 185,7 millones de euros en los nueve últimos meses de 2008, con una pérdida de anunciantes de un 7,9% y una reducción de un 5,9% en sus ingresos por anunciante: 833 euros.
En sus guías en internet las cosas fueron mejor con una facturación de 36,3 millones, un 11,7% más que en 2007, menos de lo esperado y con unos ingresos todavía bajos sobre el producto papel, algo más del 16%.
Pero los resultados de Yell demuestran que la migración del negocio papel a internet avanza.
La cuota de facturación y de ebitda de sus operaciones internet ya es muy superior a la de los medios informativos españoles, que en el mejor de los casos consiguen todavía alrededor de un 8% de sus ingresos de internet.
Los resultados online de Yell coinciden con los de los clasificados de Schibsted (Anuntis) en mostrar una ralentización del mercado digital en los últimos meses del año.
Thursday, February 05, 2009
Batalla entre televisiones y políticos en México
¿Imaginas un partido de Champions o la retransmisión del Open de Australia interrumpidos por seis minutos de propaganda electoral de los partidos políticos?
Cabreo monumental de la teleciudadanía contra los políticos.
Acaba de ocurrir en México. En plena crisis económica y con un presidente que utiliza el wishful thinking Zapatero (si no la nombramos no existe) las televisiones, uno de los grandes poderes gracias al duopolio Televisa/TV Azteca, desafían a los políticos en campaña electoral castigando a la audiencia con una andanada de propaganda política que no se traga ni el más militante.
Prime time. Super Bowl. Stop en mitad del juego: seis minutos continuos de anuncios políticos en un solo bloque. Intragable. Cabreo monumental. Con las teles, pero también con los políticos, culpables de toda culpa. Y no es que no se lo merezcan con el PRI (todo) en puertas de volver a arrasar tras los errores del PAN (derecha) y el PRD (centroizquierda).
Es la respuesta de las televisiones a la reforma electoral de 2007 que permite al gobierno prestar sus 48 minutos diarios, dos por hora, a disposición en cada cadena de televisión -servicio público obliga- para la propaganda electoral de los partidos.
El negocio al carajo.
No tanto. Con el duopolio nadie se atreve. Es uno de los poderes fundamentales de la república. Los imperios de Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego están a salvo. Los políticos también, pero se cuidan.
México es un país de los monopolios, me cuenta LEM: viajas en monopolios aéreos, de taxi, bajo la égida de Carlos Slim te comunicas por teléfono o internet y si enciendes la tele allí están, todopoderosos.
Los políticos son la reserva de las teles, fuerza de choque de los políticos. El PRI no sería sin Televisa y TV Azteca recibió la custodia de la vieja televisión pública para que el poder siguiese bien concentrado.
Pero la voracidad de las televisiones no tiene fin y no quieren renunciar a los dos mil millones de pesos (109 millones de euros) que los partidos gastaron en propaganda electoral en 2006. Buen bocado.
Pero en tiempos de crisis y con las finanzas temblorosas los políticos quieren lo suyo. El Estado les cede sus 48 minutos de gloria televisiva y el duopolio no traga su pérdida de ingresos. La propaganda cuesta dinero.
Todo un desafío para el Estado y la democracia.
Es el resultado de la instauración de los voraces telestados en la era de la videocracia. Cuando el maridaje entre políticos y televisiones es tan fuerte nadie se fía de nadie. Y todos quieren que los sacrificios en tiempo de crisis los haga el otro.
Insaciables.
Cabreo monumental de la teleciudadanía contra los políticos.
Acaba de ocurrir en México. En plena crisis económica y con un presidente que utiliza el wishful thinking Zapatero (si no la nombramos no existe) las televisiones, uno de los grandes poderes gracias al duopolio Televisa/TV Azteca, desafían a los políticos en campaña electoral castigando a la audiencia con una andanada de propaganda política que no se traga ni el más militante.
Prime time. Super Bowl. Stop en mitad del juego: seis minutos continuos de anuncios políticos en un solo bloque. Intragable. Cabreo monumental. Con las teles, pero también con los políticos, culpables de toda culpa. Y no es que no se lo merezcan con el PRI (todo) en puertas de volver a arrasar tras los errores del PAN (derecha) y el PRD (centroizquierda).
Es la respuesta de las televisiones a la reforma electoral de 2007 que permite al gobierno prestar sus 48 minutos diarios, dos por hora, a disposición en cada cadena de televisión -servicio público obliga- para la propaganda electoral de los partidos.
El negocio al carajo.
No tanto. Con el duopolio nadie se atreve. Es uno de los poderes fundamentales de la república. Los imperios de Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego están a salvo. Los políticos también, pero se cuidan.
México es un país de los monopolios, me cuenta LEM: viajas en monopolios aéreos, de taxi, bajo la égida de Carlos Slim te comunicas por teléfono o internet y si enciendes la tele allí están, todopoderosos.
Los políticos son la reserva de las teles, fuerza de choque de los políticos. El PRI no sería sin Televisa y TV Azteca recibió la custodia de la vieja televisión pública para que el poder siguiese bien concentrado.
Pero la voracidad de las televisiones no tiene fin y no quieren renunciar a los dos mil millones de pesos (109 millones de euros) que los partidos gastaron en propaganda electoral en 2006. Buen bocado.
Pero en tiempos de crisis y con las finanzas temblorosas los políticos quieren lo suyo. El Estado les cede sus 48 minutos de gloria televisiva y el duopolio no traga su pérdida de ingresos. La propaganda cuesta dinero.
Todo un desafío para el Estado y la democracia.
Es el resultado de la instauración de los voraces telestados en la era de la videocracia. Cuando el maridaje entre políticos y televisiones es tan fuerte nadie se fía de nadie. Y todos quieren que los sacrificios en tiempo de crisis los haga el otro.
Insaciables.
Más negocio, menos piratería
El problema no es sólo la piratería. El error de la industria audiovisual es no cambiar con los consumidores y la tecnología. Producir contenidos es más barato, son omnipresentes y se paga menos por ellos. Es el mercado, no la piratería. Por mucho que el cine y la SGAE maldigan las descargas y tachen de ilegal lo que la justicia no considera así, como en los premios Goya ante el ministro de Cultura.
El problema son los negocios obsoletos por la tecnología, los cambios de consumo pero también de la oferta en la era de la abundancia. Contra el mercado no se lucha persiguiéndolo. Por eso es importante que la productora Filmax haya lanzado un portal de internet (Yo decido) para comercializar cine, música y programas de televisión a precios competitivos respecto a servicios extranjeros. Y que la apoye con una red social de fans. Aunque la haya presentado con las repetidas quejas sobre la piratería. Es el negocio.
Mientras el cine y la música siguen empeñados en su cruzada contra el P2P se ocupan más de enojar a clientes insatisfechos que de crear nuevos negocios. Pero el 60% de la música en España se oye en internet y el móvil, con una facturación de sólo un 9,5%.
Por la piratería, dicen, pero también porque hay muy poca oferta legal cuando la música española es la mitad de la consumida y el 70% de los éxitos. El cine español no interesa tanto. La taquilla cae y aumentan menos de un 20% los ingresos por comercialización de pago por visión y bajo demanda.
La oferta es muy escasa. Cine y música se consumen en los ordenadores, en los mp3, los móviles y las videoconsolas. Y cada vez más en el televisor conectado a internet. Las grandes productoras y distribuidoras ya crean portales de vídeo o venden música en las redes sociales. En España seguimos enfangados en una batalla equivocada. Las promesas del gobierno de perseguir el P2P a través de las telefónicas animan a algunos a comenzar el negocio. Pero la persecución no aumentará el precio de los contenidos ni hará que la gente vea más cine español.
Columna en los medios de Vocento
El problema son los negocios obsoletos por la tecnología, los cambios de consumo pero también de la oferta en la era de la abundancia. Contra el mercado no se lucha persiguiéndolo. Por eso es importante que la productora Filmax haya lanzado un portal de internet (Yo decido) para comercializar cine, música y programas de televisión a precios competitivos respecto a servicios extranjeros. Y que la apoye con una red social de fans. Aunque la haya presentado con las repetidas quejas sobre la piratería. Es el negocio.
Mientras el cine y la música siguen empeñados en su cruzada contra el P2P se ocupan más de enojar a clientes insatisfechos que de crear nuevos negocios. Pero el 60% de la música en España se oye en internet y el móvil, con una facturación de sólo un 9,5%.
Por la piratería, dicen, pero también porque hay muy poca oferta legal cuando la música española es la mitad de la consumida y el 70% de los éxitos. El cine español no interesa tanto. La taquilla cae y aumentan menos de un 20% los ingresos por comercialización de pago por visión y bajo demanda.
La oferta es muy escasa. Cine y música se consumen en los ordenadores, en los mp3, los móviles y las videoconsolas. Y cada vez más en el televisor conectado a internet. Las grandes productoras y distribuidoras ya crean portales de vídeo o venden música en las redes sociales. En España seguimos enfangados en una batalla equivocada. Las promesas del gobierno de perseguir el P2P a través de las telefónicas animan a algunos a comenzar el negocio. Pero la persecución no aumentará el precio de los contenidos ni hará que la gente vea más cine español.
Columna en los medios de Vocento
Tuesday, February 03, 2009
Google también falla
55 minutos sin Google y el mundo se vuelve pequeño, chato, amenazante, inseguro. La puerta de internet se cierra y de repente no recordamos la dirección de nuestras webs preferidas, olvidamos los datos y gran parte de nuestro supuesto conocimiento desaparece. “Este sitio puede dañar tu ordenador”. El mensaje de Google del pasado sábado en las búsquedas acaba con la ilusión de la biblioteca universal a un clic. Quizá algún correo importante se perdió también en tu GMail. Un fallo en Google y la sociedad del conocimiento vuelve a los tiempos oscuros. El ojo de internet parpadea por una mota, un pequeño error de código, y estamos ciegos.
Fue sólo un fallo, ¡y humano! El mito del algoritmo está incólume. Pero la duda y el temor de la inseguridad han vuelto. La fe se resiente y la ciberilustrada sociedad de la información desconfía.
Google es casi un monopolio. Y el dominio absoluto es malo, también en Internet, la mayor promesa de diversidad. Google amplía internet, pero también la achica. La rutina es terrible, nos acostumbramos tanto a una pantalla que cuando falla no sabemos cómo sustituirla y nos olvidamos de que se puede navegar sin Google.
Google da, pero también toma. Padecemos el control 2.0, una plácida dictablanda a la que entregamos gustosos nueve meses de nuestra privacidad, nuestros contenidos y parte de nuestra inteligencia a cambio del sueño positivista de saberlo todo.
Google no es gratis. No pagas dinero por sus productos, pero sus servicios son caros. ¿Cuánto valen tus contenidos, tus correos, tus vídeos? ¿Cuánto la huella de tu navegación? El gran buscador crece con cada página y cada resultado, pero también con cada anuncio que comercializa con contenidos ajenos.
Google no es internet. La Red es el enlace. La clave de Google es su algoritmo, el pagerank, que clasifica las páginas de internet según el número de enlaces externos. El hipertexto sirve a los buscadores, pero también funciona para navegar a partir de los contenidos y relaciones que nos interesan. Menos rápido, pero más social, más sorprendente. La velocidad no es todo.
Google necesita filtro humano. El algoritmo es sólo una regla. Ni mucho menos la única. En el pagerank está la eficiencia, pero también la condena de la redundancia. Prueba y busca: cuanto más repetitivo, mejor colocado. Sirve para llegar a lo común, no para explorar. Falta filtro humano, curioso, sorprendente, a veces inesperado, siempre utilizando multitud de criterios simultáneamente.
Google no siempre es bueno. Es una empresa y, a veces, es malo pese a sus promesas, como al acusar del fallo a Stopbadware.org cuando el error fue suyo. Sus fundadores siempre han prometido no hacer el mal. Cuestión de confianza. Un poco de vigilancia crítica nunca está de más.
Columna en Público
Fue sólo un fallo, ¡y humano! El mito del algoritmo está incólume. Pero la duda y el temor de la inseguridad han vuelto. La fe se resiente y la ciberilustrada sociedad de la información desconfía.
Google es casi un monopolio. Y el dominio absoluto es malo, también en Internet, la mayor promesa de diversidad. Google amplía internet, pero también la achica. La rutina es terrible, nos acostumbramos tanto a una pantalla que cuando falla no sabemos cómo sustituirla y nos olvidamos de que se puede navegar sin Google.
Google da, pero también toma. Padecemos el control 2.0, una plácida dictablanda a la que entregamos gustosos nueve meses de nuestra privacidad, nuestros contenidos y parte de nuestra inteligencia a cambio del sueño positivista de saberlo todo.
Google no es gratis. No pagas dinero por sus productos, pero sus servicios son caros. ¿Cuánto valen tus contenidos, tus correos, tus vídeos? ¿Cuánto la huella de tu navegación? El gran buscador crece con cada página y cada resultado, pero también con cada anuncio que comercializa con contenidos ajenos.
Google no es internet. La Red es el enlace. La clave de Google es su algoritmo, el pagerank, que clasifica las páginas de internet según el número de enlaces externos. El hipertexto sirve a los buscadores, pero también funciona para navegar a partir de los contenidos y relaciones que nos interesan. Menos rápido, pero más social, más sorprendente. La velocidad no es todo.
Google necesita filtro humano. El algoritmo es sólo una regla. Ni mucho menos la única. En el pagerank está la eficiencia, pero también la condena de la redundancia. Prueba y busca: cuanto más repetitivo, mejor colocado. Sirve para llegar a lo común, no para explorar. Falta filtro humano, curioso, sorprendente, a veces inesperado, siempre utilizando multitud de criterios simultáneamente.
Google no siempre es bueno. Es una empresa y, a veces, es malo pese a sus promesas, como al acusar del fallo a Stopbadware.org cuando el error fue suyo. Sus fundadores siempre han prometido no hacer el mal. Cuestión de confianza. Un poco de vigilancia crítica nunca está de más.
Columna en Público
Monday, February 02, 2009
La crisis golpea a 20 Minutos
Es otro síntoma de la caída de los gratuitos tras el cierre de Metro, al que seguramente seguirán otros antes de este verano.
Metro, el más ajustado en costes de los gratuitos, cerró con una pérdidas de alrededor de seis millones de euros en 2008. Qué, el gratuito de Vocento, perdía 8,8 millones de euros en el tercer trimestre del año anterior y se calcula que sus pérdidas a final de año superarán los 11 millones de euros, muy similares a las de ADN, el gratuito de Planeta.
Con el avance de resultados, las pérdidas del líder, 20 Minutos, pueden superar los ocho millones de euros. En total, unas pérdidas en el sector de más de 30 millones de euros.
Pero los resultados de Schibsted alertan también sobre la caída de la facturación de los clasificados en internet. El grupo noruego ya había migrado su negocio de clasificados del papel al online para avanzar hacia un modelo más rentable y con menos costes, pero los clasificados digitales de Schibsted en España y Latinoamérica sólo consiguieron un aumento de facturación del 2% en los últimos meses de 2008 frente a 2007.
Como en el caso de los resultados de Google, es un dato más del frenazo en el crecimiento publicitario de internet, que se estima peor en los próximos dos años.
La caída del mercado de clasificados afectará también a grupos como Prisa o Vocento que en los últimos tiempos habían reforzado su presencia en los anuncios por palabras en internet.
La crisis amenaza a los gratuitos y ni el líder se salva a pesar de su fortaleza en el mercado de prensa y en internet.
Sunday, February 01, 2009
Simplicidad+profundidad+empatía
Marcos Foglia, gerente de contenidos digitales de Clarín, charla con Manuel Gago sobre la evolución de los medios digitales y apunta un par de rasgos que para mí son esenciales:
SIMPLICIDAD+PROFUNDIDAD
A esas necesidades de los medios futuros le añadiría la dimensión social y la tecnológica para conseguir EMPATÍA con el medio y con el resto del público. Una actitud racional y crítica donde también se consiguen conocimientos a través de un relato donde no se huye de los sentimientos, imprescincibles en la era del ciborg sentimental.
Muchas de esas ideas están presentes en el apuesta hiperlocal y por las comunidades informativas del nuevo Díaadía.com.ar, recién lanzado en pleno verano austral en versión beta.
por
Unknown
at
7:26 PM
Labels:
identidad,
medios abiertos,
medios híbridos,
medios sociales,
periodismo 3.0
Subscribe to:
Posts (Atom)